España afronta un vuelco meteorológico radical. Tras varias jornadas marcadas por una acusada inestabilidad atmosférica que ha mantenido bajo aviso a más de diez comunidades autónomas por fuertes tormentas, lluvias y granizo, el país encara un importante despegue térmico. Las altas presiones y una potente dorsal anticiclónica impulsarán una masa de aire muy cálida de origen subtropical que se irá recalentando de forma progresiva.

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La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ya vigila de cerca este escenario. Tal y como apuntan, hay una alta probabilidad de que nos encontremos ante la primera ola de calor de la temporada. Según ha advertido el portavoz de la agencia, Rubén del Campo, la persistencia del fenómeno, su intensidad y la extensión geográfica afectada apuntan de lleno al cumplimiento de los criterios técnicos de este evento extremo. Coincide, además, con la llegada del verano astronómico.

Este episodio llega, además, en un contexto de calentamiento acelerado de la atmósfera y los océanos. Según los últimos datos oficiales, esta primavera de 2026 se ha coronado como la segunda más cálida en España desde 1961. Lo ha hecho registrando una temperatura de 1,6 grados por encima de la media histórica. A esto se suma que el agua del Mediterráneo viene de batir récords de temperatura media anual y que el fenómeno global de El Niño ya se encuentra plenamente en marcha. Esta combinación inyecta una energía extra y favorece que estos fenómenos adversos sean potencialmente más intensos.

Alerta por altas temperaturas en el centro peninsular mientras remiten las tormentas

En la zona centro y la Comunidad de Madrid, el ambiente veraniego pasará de ser notable a extraordinariamente sofocante en cuestión de días. Este mismo miércoles, los avisos amarillos por altas temperaturas ya están activos en el área metropolitana de la capital, la zona del Henares, las vegas y el sur y oeste de la región, con máximas que se mueven entre los 36 °C y 38 °C. Esta situación marca el fin de la inestabilidad que en las últimas horas dejó chubascos y aparato eléctrico en el sistema Central.

De cara al fin de semana, la situación se agravará notablemente. Los modelos predictivos señalan que los termómetros de la región madrileña y gran parte de la meseta sur podrían alcanzar la barrera de los 40 °C durante la tarde del domingo. Esta escalada térmica vendrá acompañada de cielos completamente despejados y una total ausencia de precipitaciones, dejando al centro peninsular inmerso en un patrón anticiclónico severo. ç

El calor acumulado en el asfalto durante las horas diurnas se trasladará a las madrugadas. Darán paso a noches tropicales en las que no se bajará de los 21 °C en las zonas urbanas.

La llegada del verano con anomalías excepcionales en el norte

El próximo domingo a las 9:24 horas comenzará oficialmente el verano astronómico. Lo hará registrando un carácter excepcional para estas fechas en la mitad norte del país. A partir del sábado, las temperaturas se situarán de forma generalizada entre 5 y 10 grados por encima de lo normal en la mayor parte de la Península y Baleares.

Sin embargo, el escenario más inusual se concentrará en el norte el domingo. En áreas del Cantábrico oriental y zonas próximas al País Vasco, las temperaturas en superficie registrarán desviaciones extraordinarias de hasta 20 °C por encima de la media climatológica de finales de junio. Localidades costeras que habitualmente quedan al margen de los extremos veraniegos verán dispararse sus registros. Por ello, ciudades como Bilbao podrían igualar o superar la marca de los 40 °C. Asimismo, en Castilla y León, Navarra, La Rioja y el valle del Ebro, las máximas se situarán de manera frecuente entre 10 y 15 grados por encima de sus valores habituales, amenazando con batir récords históricos.

Noches tropicales y máximas de 42 ºC en la mitad sur

En el cuadrante suroeste y las depresiones fluviales de la mitad sur, el calor alcanzará niveles críticos. Las máximas rozarán los 40 °C a partir del sábado en puntos de la meseta sur, Extremadura y Andalucía, intensificándose de cara al domingo. En zonas del valle del Guadalquivir, el Guadiana y en localidades de Badajoz, Ciudad Real, Córdoba y Jaén, el termómetro se generalizará en los 40 °C y alcanzará picos puntuales de hasta 42 °C.

Este panorama diurno se complementará con un ambiente nocturno marcadamente incómodo. Las noches tropicales, con mínimas superiores a los 20 °C, abarcarán a casi todo el territorio peninsular y Baleares. El portavoz de la Aemet ha advertido de que la situación será especialmente severa en puntos del Mediterráneo y de la mitad sur. Se registrarán noches calurosas con localidades que no bajarán de los 23 o 25 grados.

La única excepción a este ambiente asfixiante se mantendrá en Canarias. Los vientos alisios aportarán intervalos nubosos al norte de las islas y mantendrán las temperaturas costeras en unos suaves 24 a 26 °C. Ante la intensidad de este primer gran sofoco de la temporada, los organismos oficiales insisten en extremar las precauciones, especialmente entre la población más vulnerable.