Tras encadenar varias olas de calor, semanas de temperaturas por encima de la media y un verano que ha batido récords con las altas temperaturas, la península ibérica se prepara para un giro drástico del tiempo a partir de hoy. La responsable de romper esta calma estival es una vaguada atlántica, una lengua de aire frío que llegará acompañada de una masa de aire polar. Este cambio permanecerá durante el fin de semana, dejándonos un ambiente inusualmente fresco para finales de agosto.

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Desde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) alertan de que no se trata de tormentas veraniegas, si que el choque de este aire polar con el viento húmedo del Mediterráneo va a agitar con fuerza la atmósfera, haciendo que los termómetros caigan a valores por debajo de lo que estamos acostumbrados a estas alturas del año. Llega un periodo de lluvias abundantes y, sobre todo, muy persistentes, que se darán con más fuerza especialmente en la mitad norte y en el este de la península.

De cara a la jornada de este jueves, se prevé el inicio de las precipitaciones desde primeras horas en el noroeste peninsular, afectando inicialmente al área cantábrica. Por la tarde, la inestabilidad se generalizará en el resto de la mitad norte y el tercio este en forma de chubascos tormentosos vespertinos que podrían llegar a ser localmente fuertes. El escenario de mayor adversidad se concentrará en el tercio suroriental, donde se esperan tormentas de carácter severo acompañadas de granizo de gran tamaño y riesgo de reventones —con rachas de viento muy fuertes y repentinas—, un frente inestable que se desplazará hacia el archipiélago balear al cierre del día.

De cara al fin de semana del 22 y 23 de agosto, el mal tiempo se concentrará con fuerza en el cuadrante nordeste. Tormentas con mayor presencia en el Pirineo central y oriental, dónde se pueden dar inundaciones locales en valles y barrancos. Estas tormentas intensas también se dejarán notar en otros puntos como el sur de Cataluña, el este de Aragón y el norte de la Comunidad Valenciana, estropeando más de un plan de vacaciones.

En la Comunidad de Madrid el cambio será algo más llevadero. La tarde del jueves dejará tormentas en la sierra con la posibilidad de que algún chubasco aislado se escape hacia el llano. Las temperaturas máximas bajarán en la sierra, mientras que en la capital los termómetros se moverán entre unos 22 grados de mínima y 30 de máxima, y en localidades como Collado Villalba oscilarán entre los 17 y los 30 grados.

De cara al lunes 24, el extremo norte peninsular seguirá bajo el paraguas, alargando el episodio de lluvias del fin de semana.