Jessie Buckley, la actriz irlandesa que ha conquistado a crítica y público con su papel en Hamnet, se perfila como favorita al Oscar a la Mejor Actriz gracias a su interpretación de Agnes, la esposa de William Shakespeare en la adaptación cinematográfica de la aclamada novela homónima de Maggie O’Farrell, dirigida por Chloé Zhao.

Con su reciente triunfo en los BAFTA y los Globos de Oro, Jessie Buckley se ha consolidado como la actriz del momento. Tras años de construcción cuidadosa de su carrera, Buckley llega a la temporada de premios en un momento perfecto: reconocida por su talento, valorada por la industria y querida por el público.

En la gala de los BAFTA de este pasado domingo, la actriz, de 36 años, hizo historia al convertirse en la primera intérprete de su país en alzarse con el galardón a Mejor Actriz Protagonista. "Esto es una locura. Esto realmente pertenece a las mujeres del pasado, presente y futuro que me enseñaron y siguen enseñándome a hacerlo de manera diferente", dijo al recibir la estatuilla. Su discurso reflejó la sensibilidad que ha hecho de su trabajo algo único: una actriz capaz de hacer sentir al espectador, más allá de las palabras.

De Irlanda a la Royal Academy: una formación sólida

Nacida el 28 de diciembre de 1989 en Killarney (Irlanda), Buckley es la mayor de cinco hermanos y creció en un entorno artístico. Su madre, profesora de canto y directora de coro, y su padre, poeta y psicoterapeuta musical, la animaron desde niña a entrar en el mundo de la música y la cultura. Llegó a obtener el octavo grado en piano, arpa y clarinete en la Royal Irish Academy of Music.

Durante su etapa escolar participó en representaciones teatrales, incluso interpretando papeles masculinos, como Tony en West Side Story. Su primer impulso público llegó con el concurso de la BBC I’d Do Anything (2008), donde quedó segunda. Lejos de buscar fama rápida, prefirió formarse en profundidad. Perfeccionó sus estudios en la Real Academia de Música de Irlanda y se graduó en 2012 en la prestigiosa Royal Academy of Dramatic Art (RADA) de Londres. Allí consolidó su formación en teatro clásico, participando en obras de Shakespeare en el Globe Theatre y compartiendo escenario con actores como Jude Law. "Si te vas, ellos ganan", le dijo en su momento su tutor, John Beschizza, cuando ella dudaba de continuar. Esa filosofía de disciplina, trabajo silencioso y búsqueda de perfección ha marcado toda su carrera.

Una actriz acostumbrada a los papeles complejos

Buckley comenzó su carrera televisiva con pequeños papeles en series como Sombras del amor (2010), El detective Endeavour (2012) y Guerra y Paz (2016). Entonces ya destacaba por su intensidad contenida y su capacidad para construir personajes profundos. Su primer papel protagonista en cine llegó en 2017 con Beast, un thriller psicológico que sentó las bases de su estilo: retratos oscuros, complejos y emocionalmente densos.

Su consagración internacional llegó con Wild Rose (2018), donde interpretó a una madre escocesa que persigue su sueño de convertirse en cantante de country tras salir de prisión. Por esta interpretación recibió su primera nominación a los BAFTA y demostró su capacidad de combinar talento dramático y musical con naturalidad.

A partir de ahí, Buckley consolidó su perfil en proyectos de prestigio. En Chernobyl (2019) se enfrentó al horror de la catástrofe nuclear; en I’m Thinking of Ending Things (2020), adaptación de Charlie Kaufman, exploró los laberintos psicológicos de su personaje; y en la cuarta temporada de Fargo (2020) reforzó su talento para construir personajes perturbadores desde la sutileza.

El punto de inflexión llegó con La hija oscura (2021), dirigida por Maggie Gyllenhaal, donde interpretó a la versión joven de Leda (Olivia Colman). La crítica aplaudió su capacidad para transmitir conflictos internos y ambivalencias, lo que le valió su primera nominación al Oscar como actriz de reparto. Desde entonces, Buckley se ha convertido en un rostro recurrente del cine europeo y estadounidense. Elige siempre proyectos valientes, guiones sólidos y personajes complejos, como Ellas hablan (2022) o Pequeñas cartas indiscretas (2023).

'Hamnet': el duelo que ha cautivado al público

Hamnet, basado en la novela homónima de Maggie O’Farrell, imagina la vida de Agnes Shakespeare tras la muerte de su hijo Hamnet, de 11 años. La película, dirigida por Chloé Zhao, explora el duelo familiar, la maternidad y cómo la tragedia inspira la creación artística de Shakespeare -interpretado en esta película por Paul Mescal-. Es un relato donde los gestos, los silencios y la intimidad tienen más peso que la cronología histórica.

Buckley interpreta a Agnes con una profundidad conmovedora y un compromiso total. Cada mirada, cada gesto transmite la devastación y la resiliencia de una madre que enfrenta lo inimaginable. La crítica coincide: es ella quien sostiene toda la narrativa y convierte Hamnet en un drama sensorial capaz de estremecer a cualquier espectador. Bradley Cooper la elogió en The Joe Rogan Experience: "Es uno de los roles más difíciles. La estaba viendo y creí por completo que esa persona lo estaba viviendo. Qué actriz tan increíble".

El impacto de la película ha sido global. Hamnet ganó el Globo de Oro a Mejor Película de Drama, mientras Buckley se llevó el Globo de Oro a Mejor Actriz en Drama y el Critics Choice Award, además del reciente BAFTA a Mejor Actriz Protagonista. La combinación de dirección, fotografía y música crea un relato sensorial y profundamente humano, que ha conectado con audiencias y críticos por igual.

¿Ganará el Oscar?

La temporada de premios de 2026 ha dejado pocas dudas sobre las aspiraciones de Buckley en los Premios Oscar. Compite con actrices como Kate Hudson, Emma Stone, Renate Reinsve y Rose Byrne, pero tras la suma de premios y reconocimientos, la percepción de la industria es clara: su interpretación en Hamnet la coloca en la delantera.

Los antecedentes no engañan: históricamente, las ganadoras del BAFTA suelen tener un fuerte impulso hacia la estatuilla de la Academia. Además, el consenso crítico internacional sitúa la actuación de Buckley como una de las más sólidas y conmovedoras de la temporada, con una preparación y un riesgo interpretativo que pocas actrices de su generación pueden igualar.

Próximos trabajos

Tras Hamnet, Buckley regresará a la gran pantalla con The Bride!, otra colaboración con Maggie Gyllenhaal, adaptación de La novia de Frankenstein (1935). Ambientada en el Chicago de los años 30, la película narra la resurrección de una mujer asesinada por un científico loco interpretado por Christian Bale, ofreciendo a Buckley otro papel exigente y lleno de matices. Explorará de nuevo emociones extremas y complejas.

Su carrera sigue marcada por la elección de proyectos valientes y personajes complejos, consolidando a Jessie Buckley como una de las intérpretes más completas y humanas del cine contemporáneo. Como ella misma declara: "Cuando leo un guion, lo que de verdad me interesa es conocer a ese personaje. Al principio son extraños, perfectos desconocidos, y me encanta ese proceso de acercamiento".

Con Hamnet, Buckley confirma que no se trata solo de actuar: hace sentir al público, conecta con emociones universales y transforma la tragedia en arte. Si la Academia confirma lo que la temporada de premios anticipa y reconoce su trabajo, el Oscar será el justo reconocimiento a una de las actrices más coherentes, rigurosas y talentosas de su generación.