Los reyes han inaugurado este jueves la 45ª edición de ARCO en IFEMA, una cita habitual en su agenda institucional que vuelve a situar durante unos días a Madrid en el centro del mercado internacional del arte contemporáneo. Y lo han hecho a toda velocidad, antes de trasladarse directamente al Palacio Real para la recepción a los grandes duques de Luxemburgo.

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La visita a ARCO se ha producido apenas veinticuatro horas después de una jornada especialmente intensa para la Casa Real. La reina Letizia acudió el miércoles al velatorio del periodista Fernando Ónega para acompañar a su familia, mientras Felipe VI viajó a Sevilla para inaugurar la exposición dedicada a Cayetana de Alba en el Palacio de las Dueñas.

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En ARCO, la reina ha optado por una fórmula conocida. Ha recuperado prácticamente sin cambios el vestido verde esmeralda que estrenó el pasado 12 de octubre durante el desfile del Día de la Fiesta Nacional. El diseño, confeccionado en tweed y con silueta entallada, cuello a la caja y falda midi de corte trapecio, fue entonces uno de los estilismos más comentados de la jornada.

Lo ha combinado de nuevo con un cinturón negro fino y con el bolso Victoria Insignia de Carolina Herrera en el mismo tono, además de unos pendientes colgantes de esmeraldas de Tous que recibió como regalo por su 50 cumpleaños en 2022. La única variación respecto a aquella aparición ha estado en el calzado: esta vez ha elegido unos salones negros de tacón bajo para recorrer con mayor comodidad los pabellones de la feria.

ARCO reúne en esta edición a 211 galerías procedentes de 30 países y se celebra en IFEMA hasta el próximo 8 de marzo. Tras su visita a la feria, los reyes tienen previsto desplazarse al Palacio Real para recibir a los grandes duques de Luxemburgo, Guillermo y Stéphanie, en su primera visita oficial a España desde su acceso al trono el pasado octubre.

Recepción en el Palacio Real a los grandes duques de Luxemburgo

Los reyes han completado la jornada institucional con la recepción oficial a los grandes duques de Luxemburgo, Guillermo y Stéphanie, que realizan estos días su primera visita a España desde su proclamación el pasado octubre tras la abdicación de Enrique de Luxemburgo.

Felipe VI y Letizia los han recibido a mediodía en la Plaza de la Armería del Palacio Real con honores militares. Durante el acto se han interpretado los himnos nacionales de ambos países y se ha realizado la tradicional salva de 21 cañonazos antes de que el rey y el gran duque pasaran revista a la Guardia Real. Mientras tanto, la reina Letizia y la gran duquesa Stéphanie han cruzado el patio conversando antes de reunirse de nuevo con la comitiva.

Tras la presentación de las delegaciones de ambos países, los cuatro han accedido al interior del palacio por la escalinata principal, mientras los Reyes explicaban a sus invitados algunos detalles del edificio. El programa oficial ha continuado en el Salón Gasparini, donde se ha celebrado un almuerzo en honor de los nuevos grandes duques, una visita concebida como gesto de presentación institucional y destinada a reforzar las relaciones bilaterales entre España y Luxemburgo.

Letizia ha acudido al recibimiento con el mismo vestido de tweed verde esmeralda que había lucido por la mañana en la inauguración de ARCO, mientras que Stéphanie de Luxemburgo ha optado por un diseño largo en verde oliva, de inspiración helénica y con mangas tipo capa. La coincidencia cromática ha marcado la imagen del encuentro, celebrado bajo un sol inusual para comienzos de marzo en Madrid.