La separación de Sofía Vergara y Joe Manganiello en el verano de 2023 se vendió como un divorcio amistoso provocado simplemente por las diferencias sobre el deseo de tener hijos, argumentando que él quería tenerlos y ella ya no. Durante meses, esa fue la única versión que se dio por oficial. Sin embargo, la publicación de Bloodlines, el libro de memorias del actor que sale a la luz este 13 de octubre, ha dado un vuelco completo a la historia.

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El actor de 49 años, famoso por sus papeles en la serie True Blood, las películas de Magic Mike, la saga de Spider-Man o la versión real de One Piece, ha decidido contar lo que pasó desde su punto de vista. Detrás de la ruptura no hubo un problema de edad ni un simple distanciamiento, sino una grave enfermedad de siete años que incluyó operaciones de urgencia, la pérdida de un órgano y una falta de cariño que terminó por romper la relación.

Las dos versiones de la ruptura: el desmentido sobre los hijos

Cuando anunciaron su divorcio tras siete años casados, Sofía Vergara explicó que el motivo principal fue el reloj biológico. La actriz colombiana dijo en su momento que ella no quería ser "madre vieja" a los 50 años y que su marido, al ser más joven, sí quería ser padre.

Manganiello ha desmentido rotundamente esa versión en las entrevistas de presentación de su libro. En declaraciones a la revista Men's Journal, el actor fue muy claro: "Se ha hablado mucho en la prensa sobre mi deseo de formar una familia. Eso simplemente no es verdad".

Según explica el actor, la pareja intentó tener un hijo durante el primer año y medio de matrimonio con ayuda médica. Tras varios intentos fallidos en los que llegaron a plantearse la adopción o la donación de óvulos, fue él mismo quien decidió parar. El motivo se acercaba más a que estaba muy enfermo y tenía miedo de morir y dejar a Sofía sola con un bebé.

"Que me pinten como si hubiera tenido una crisis de la mediana edad y le hubiera dado un ultimátum a alguien diciendo 'haz esto o me voy', es algo que no tiene nada que ver conmigo", defiende.

Una operación de diez horas que pudo acabar con su vida: "Pensé que iba a morir la semana siguiente"

Los problemas de salud del actor empezaron poco después de su boda en 2015. Lo que comenzó como un dolor de estómago insoportable acabó en sangrados, manchas con ampollas en la piel, un cansancio enorme y fiebres altas. Durante siete años llegó a perder 27 kilos y pasó por muchísimas pruebas sin que los médicos supieran exactamente qué enfermedad autoinmune tenía.

El peor momento llegó en 2016, en lo que él llama "la noche en el infierno". Tras varias semanas ingresado por hemorragias internas, se levantó de madrugada al baño mientras Sofía dormía en un sillón a su lado. Al mirarse al espejo y ver su piel completamente pálida y transparente, pensó que no pasaría de esa noche: "Estaba muy demacrado y mi piel parecía papel de periódico fino. Me dije: 'Hasta aquí he llegado. No aguantaré otro día. Voy a morir esta noche'", cuenta en sus memorias.

A la mañana siguiente, los médicos vieron que estaba empeorando muy rápido y lo metieron en quirófano de urgencia en una operación que duró diez horas. Al abrirle la tripa, descubrieron que su intestino grueso estaba a punto de reventar por una infección grave. "Si no me hubieran abierto esa mañana, habría muerto inmediatamente de sepsis", reconoce. En la intervención tuvieron que quitarle el intestino grueso entero y hacerle un corte en el abdomen para ponerle una bolsa de ostomía que tuvo que llevar durante mucho tiempo.

Falta de cariño y ridiculización: ¿el verdadero motivo del divorcio con Sofia Vergara?

Todo este proceso no solo puso en riesgo su físico y su sobriedad (al tener que tomar analgésicos fuertes, como el fentanilo, tras llevar 13 años sin probar las drogas ni el alcohol), sino que destrozó la convivencia en casa. En su libro, Manganiello explica que su matrimonio se convirtió en un lugar "completamente vacío de emotividad".

El actor revela que, en sus momentos de más dolor, la protagonista de Modern Family se negaba a darle un abrazo aunque él se lo pidiera, llegando incluso a ridiculizarle en algunas ocasiones. Además, confiesa que llegó a pasarlo tan mal que pensó en el suicidio y tuvo que regalar la pistola que tenía en casa por miedo a hacer algo.

Para intentar salir de esa depresión, en 2019 adoptó a Bubbles, una pequeña chihuahua enferma. "Pasé de ser el paciente a ser el que cuidaba de alguien", explica. Sin embargo, el actor asegura que Vergara solía burlarse de él por el cariño y la atención que le daba a la perrita. "Se dijeron y se publicaron cosas sobre mí que no eran verdad", insiste para explicar por qué ha decidido hablar ahora.

Recuperación y nueva vida

Al ver que la medicina normal no le daba respuestas, Manganiello buscó ayuda en otros sitios. Viajó a Cuba para ver a un curandero y más tarde fue a ver a un chamán en Santa Mónica (EE.UU.), quien le dijo que sus dolencias venían de un problema o trauma familiar antiguo. El actor relacionó esto con la historia de su propia familia, tras descubrir que su bisabuela perdió a nueve hijos en el genocidio armenio y que su abuela sufrió lupus.

Tiempo después, el actor pasó por una segunda operación para reconectarle el aparato digestivo por dentro. Hoy asegura que está completamente curado y que ya no toma ninguna medicina. "No puedo creer que esté vivo. Siento que he vuelto a nacer", afirma.

Joe Manganiello junto a su prometida, Caitlin O'Connor | @caitlin__oconnor

En la actualidad, Joe Manganiello ha rehecho su vida junto a la actriz y modelo Caitlin O'Connor (Dos hombres y medio, Tiempo de victoria: La dinastía de Los Lakers), con quien se ha prometido tras su divorcio. Ya recuperado y viviendo en su ciudad natal, el actor afronta el futuro con ilusión y no descarta ser padre con su nueva pareja: "Durante siete años pensé que me iba a morir a la semana siguiente. Ahora el mundo se ha vuelto a abrir para mí".