Reino Unido y Estados Unidos tienen información sobre los planes de piratas informáticos presuntamente ligados al Kremlin de atacar empresas y organizaciones británicas, estadounidenses y canadienses que están involucradas en el desarrollo de una vacuna contra el coronavirus.

En un comunicado conjunto del Centro de ciberseguridad nacional del Reino Unido (NCSC), la agencia de seguridad nacional de Estados Unidos y la autoridad canadiense de ciberseguridad -el Canadian Communication Security Establishment-, se dice que los ataques contra científicos nacionales forman parte de una campaña global del grupo conocido como APT29, que busca usurpar los secretos de la búsqueda de la vacuna.

«Condenamos estos ataques despreciables contra aquellos que desempeñan un trabajo vital para combatir la pandemia del coronavirus», ha indicado Paul Chichester, el director de operaciones del centro británico, según consta en la nota. Estos tres organismos se han comprometido «a proteger los activos más críticos». Ha subrayado que «la prioridad en este momento es proteger al sector sanitario».

Reino Unido y Estados Unidos están en la vanguardia en la investigaciones sobre una vacuna contra el nuevo coronavirus. Varios científicos en la Universidad de Oxford y en el Imperial College de Londres se encuentran entre los que lideran los esfuerzos para conseguir la forma de neutralizar al virus, que ya se ha cobrado la vida de más de 584.590 personas en todo el mundo.

Este jueves se han superado los 13.589.273 casos. El país con más positivos es Estados Unidos, seguido de Brasil, según los datos de la Universidad Johns Hopkins.

Es completamente inaceptable que los servicios de inteligencia rusos tengan como objetivo a aquellos que trabajan para combatir la pandemia de coronavirus», dice Dominic Raab

Sobre las acciones de los hackers, el ministro británico de Exteriores, Dominic Raab, ha pedido, en un comunicado divulgado por el Foreign Office, que se ponga fin a estos ciberataques «irresponsables» por parte de los servicios de inteligencia rusos, «que han estado recogiendo información sobre desarrollo e investigación de la vacuna contra el Covid-19″.»Es completamente inaceptable que los servicios de inteligencia rusos tengan como objetivo a aquellos que trabajan para combatir la pandemia de coronavirus», ha dicho Dominic Raab.

Es inusual que el Reino Unido apunte a otro país como responsable de una campaña coordinada de ciberataques, pero los funcionarios británicos han indicado que comparten esta misma visión con Estados Unidos y Canadá.

El titular británico de Exteriores agregó que «mientras otros persiguen sus intereses egoístas con una conducta descuidada, el Reino Unido y sus aliados continúan desempeñando el duro trabajo de encontrar una vacuna y proteger la salud global».

«El Reino Unido continuará luchando contra aquellos que realizan este tipo de ciberataques y trabajando con nuestros aliados para llevar a los responsables ante la justicia», ha concluido el jefe de la diplomacia británica.

De acuerdo con la versión que el gobierno está trasladando a los medios los hackers no han logrado acceder a información relevante sobre la vacuna.

Los ‘hackers’ que atacaron al Partido Demócrata

El grupo APT29 lleva activo varios años. También es conocido en la comunidad de piratas informáticos (hackers) como The Dukes o Cozy Bear. Es el mismo grupo al que se vincula con los ataques al Partido Demócrata de Estados Unidos en el desarrollo de las elecciones que ganó el millonario Donald Trump.

Los servicios de inteligencia británicos consideran «muy probable» que esté controlado por la Inteligencia rusa (FSB). Putin fue en tiempos agente del KGB en Dresde.

APT29 recurre a una gran variedad de métodos para rober secretos de otros Estados, como el phising de correos electrónicos y el envío de virus como WellMess o WellMail. Entre sus objetivos figuran habitualmente gobiernos, thinktanks y empresas del sector energético.

Rusia, como es habitual, lo niega todo categóricamente. En un comunicado, difundido por la agencia Tass, el gobierno ruso señala que no tienen información sobre quiénes son los que han hackeado las empreas farmaceúticas y los centros de investigación. «Solo podemos decir una cosa: Rusia no tiene nada que ver con estos ataques», dice el escrito.