Si para ser presidente de Estados Unidos es importante ser una celebridad, el rapero Kanye West, marido de Kim Kardashian, tiene mucho camino recorrido. El actual presidente, el magnate inmobiliario Donald Trump, se hizo famoso gracias a su participación en The Apprentice (El aprendiz), donde los estadounidenses le identificaron como un rico triunfador. Kanye West anunció horas después del día de la fiesta nacional en Estados Unidos, su intención de competir por la Presidencia de Estados Unidos. «Como todo lo que he hecho en mi vida, lo haré para ganar», sentenció.

El rapero se presentaría como líder del Birthday Party (Partido del Cumpleaños). Si gana, será como una gran fiesta para todos los estadounidenses, asegura Kanye West. «Hemos de darnos cuenta de la promesa de América de confiar en Dios y para ello hemos de unificar nuestra visión y construir nuestro futuro. Voy a competir por la Presidencia de Estados Unidos», anunció en su cuenta de Twitter.

Reconoce, sin embargo, que si no estuviera Trump intentaría ganar las primarias republicanas. Y no oculta que apoyó a Trump hasta ahora. Es la primera vez que se inscribe para votar a sus 43 años recién cumplidos.

En Twitter el rapero tiene 29,7 millones de seguidores. Está casado con Kim Kardashian, inventora de la marca Kim Kardashian, con 179 millones de seguidores en Instagram. Juntos tienen cuatro hijos: North, Saint, Psalm y Chicago. Todos West. North, de siete años, sigue la estirpe estelar y cuenta ya con 719.000 seguidores en Instagram.

Uno de los primeros que se lanzó en su apoyo fue el fundador de Tesla, Elon Musk, pero tres días después el emprendedor se echó atrás y dijo que eran más las diferencias que las coincidencias con West. El rapero se había sincerado en una entrevista en la revista Forbes con controvertidas declaraciones.

Palabras de Kanye West

Entre las perlas que pueden leerse en esa entrevista están los planes de West para gobernar Estados Unidos como Wakanda, el país ficticio en vanguardia en tecnología y en total paz, en el que viven los protagonistas de la película Pantera Negra. Asegura a su vez que «los supremacistas blancos han colocado los servicios de planificación familiar (donde se puede abortar) dentro de las ciudades para hacer el trabajo del diablo».

Por cierto, considera que las vacunas son cosa del diablo. Tal cual. «Muchos de nuestros niños están siendo vacunados y se quedan paralíticos… Cuando dicen que vamos a vencer al Covid con una vacuna, soy muy cauteloso. Las vacunas llevan la marca del diablo. Nos quieren poner chips dentro, quieren que hagamos todo tipo de cosas… Siento decirlo pero los humanos tenemos al diablo dentro».

Decir que el voto negro es un voto por los demócratas es una forma de supremacismo blanco», dice Kanye West en ‘Forbes’

West, quien reconoce que no ha votado nunca y ha llegado a apoyar a Donald Trump, reconoce que si se postula puede perjudicar al candidato demócrata, Joe Biden. «Decir que el voto negro es un voto por los demócratas es una forma de supremacismo blanco», señala en esta confesión en la revista Forbes.

En relación al asesinato de George Floyd, el marido de Kim Kardashian subraya la necesidad de que la sociedad estadounidense busque su cura. «Hemos de rezar y arrodillarnos… Crearemos las organizaciones adecuadas para lograr avances, hay que hacerlo desde los colegios». Y apunta también que hay que trabajar por la comunidad afroamericana todos los días para acabar con ese supremacismo blanco.

Sobre su decisión de postularse ahora, Kanye West señala que después de recibir un premio de MTV, estaba en la ducha, donde suele escribir sus canciones, cuando sintió que su madre le anunciaba que iba a competir por la Presidencia. «Empecé a reír sin parar, no sé durante cuánto tiempo», relata.

Tiene claro West que pase lo que pase será por designio divino. «Si gano en 2020, será porque Dios lo quiere. Si lo hago en 2024, será por su voluntad», dice en su primera entrevistas tras anunciar su intención de postularse a la carrera presidencial.

Remotas posibilidades

Sus posibilidades reales de postularse son escasas, debido que ya se han cerrado los plazos para registrarse como candidato en varios estados y en menos de un mes ya habrá concluido el proceso en todo el país. Confía en que se tenga en cuenta las circunstancias excepcionales por la epidemia de coronavirus, enfermedad que padeció en febrero.

En el mercado de apuestas de Betfair se ha situado como quinto favorito. La apuesta por West como 46º presidente de Estados Unidos se paga a 81 por euro apostado. Está por delante de la ex primera dama Michelle Obama o el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo. En cabeza figura Joe Biden (1,67 por euro), seguido por Donald Trump (2,5 por euro apostado).

West, sin embargo, no cuenta con el aparato de un partido experimentado, al contrario de lo que pasó a Donald Trump en 2016, que para sorpresa de la mayoría se convirtió en el candidato republicano contra pronóstico. Sería su candidata a vicepresidente Michelle Tidball, una oscura predicadora de Wyoming, que se presenta como una «coach bíblica».

No es la primera vez que comenta su interés en postularse a la Presidencia, si bien él mismo ha confesado que se planteaba esperar hasta 2024. Pero ha cambiado de opinión, y solo cuenta como asesores a su esposa Kim Kardashian, y hasta hace poco con Elon Musk, a quien dice que convertiría en jefe del programa espacial de su Administración.

A pesar de que hace escasos pocos meses daba cumplidas pruebas de su apoyo a Trump, sueña con lanzarse al ruedo. O hacer ver que lo hará.

El anuncio de West se entronca con la obsesión que tienen en EEUU con las ‘celebrities. Kim Kardashian, esposa del rapero, se ha transformado en una máscara», señala Ana Polo

«El anuncio de West se entronca con la obsesión que tienen en EEUU con las celebrities. Kim Kardashian ha transformado ser ella en una marca. Trump es una celebrity. En EEUU se convirtió en famoso por El Aprendiz y por eso le conocían. Ahí daba la imagen que quería dar: todopoderoso con una casa estilo Versalles. Es lo que un pobre piensa que es un rico. Quiero ser como él. También es el fenómeno Berlusconi. Eso tiene un público», explica Ana Polo, politóloga especialista en comunicación institucional, y experta conocedora de las campañas en Estados Unidos.

Según Ana Polo, la candidatura de West se explica por su intención de marcar distancias con Trump, a quien ha apoyado hasta ahora, a raíz de la extensión del movimiento Black Lives Matter, tras el asesinato de George Floyd en plena calle, a manos de la policía, en Mineápolis. Todo grabado en video. West quiere renovar su imagen y distanciarse de cualquier forma de supremacismo blanco. Y desea vender muchos discos a pocos días del lanzamiento de un nuevo álbum. West lo niega y asegura que regalará su nueva propuesta musical.

¿A quién favorece este ‘tercer hombre’?

De llevarse a buen término la candidatura de Kanye West, lo que sobre el papel, a día de hoy, no sería posible al haberse cerrado el registro en varios Estados, sería interesante analizar a quién podría beneficiar más: Joe Biden o al presidente Trump.

«Vivimos un año particular. Mi primera reacción es que hay un intento de dividir el voto afroamericano que favorece al Partido Demócrata. No sé si articulada o no. West y otros muchos piensan que el Partido Demócrata tiene cautivos esos votos y es un hecho que si surgiera otra candidatura se pueden pelear esos votos. Ya veremos si es un globo sonda o una declaración», afirma Ricardo Amado, profesor en la Universidad Georgetown de Washington.

Sin embargo, Ana Polo cree que West, si se presentase, lo que haría es que «muchos republicanos que odian en el fondo a Trump se plantearan decantarse por el rapero. El Black Lives Matter puede pasar factura a Trump. Es un fenómeno muy profundo… De momento, West está retocando su imagen y se distancia de Trump por efecto del Black Lives Matter».

Amado también apunta cómo Kanye West ha podido pensar que si se trata de ser una celebridad, él lo es tanto como Trump lo era cuando se postuló en 2016. «Hay un grupo importante de electores que no están felices con ninguno de los dos candidatos. Es un hecho. Hay análisis que dicen que realmente Joe Biden va ganando por los llamados doble haters, esos votantes que en primera instancia rechazan a los dos, pero al final se decantarían por Biden». .

Sería un proyecto interesante en otro momento. Ahora la gente está buscando previsibilidad, incluso algo aburrido. La gente quiere calma, certidumbre en 2020″, dice Ricardo Amado

«Mi lectura es que será un proyecto interesante en otro momento. Ahora la gente está buscando previsibilidad y algo aburrido. La gente quiere calma, certidumbre en 2020. Alguno habrá que le siga la apuesta a West pero luego optará por la seguridad. Puede ser un espectáculo en redes sociales. Pero el colegio electoral favorece a Biden», añade . 

Lejos de lo que pudiera parecer en un principio, el hecho de que un rapero archiconocido, casado con una auténtica relaciones pública archiconocida, quiera postularse a la Presidencia está lejos de ser algo único y excepcional. Recuerden a Ronald Reagan, quien era un actor de segunda, mucho menos conocido y popular que son ahora Trump y West. Ahora Reagan, en la distancia que da el tiempo, ha ganado estatura política. Donald Trump es un buen ejemplo de cómo una celebrity puede dar la sorpresa de noviembre.

West articula su eslogan electoral como si fuera uno de sus conocidos raps: «Sí, sí, oh sí… Cuando sea presidente, nos vamos a divertir. Superemos el racismo. Vamos a empoderar a la gente con un pedazo de tierra y una mula. Demos a la gente más tierra. Ese es el plan».