Economía

Elon Musk salva su cargo en Tesla tras el órdago del mayor fondo del mundo

El fundador de Tesla mantiene todos sus cargos tras salir airoso del desafío en la última junta de accionistas

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Elon Musk salva su cargo en Tesla tras el órdago del mayor fondo del mundo
Guerra en Tesla para vetar el sueldo de 2.600 millones que quiere ponerse Musk

El CEO de Tesla, Elon Musk, en una presentación de la compañía. EFE

Resumen:

Ni los plazos incumplidos, ni los problemas de producción, ni la dificultad para hacer rentable un gigante como Tesla. El peor de momento de Elon Musk ha tenido lugar en la última junta de accionistas de la compañía, con el desafío del mayor fondo de inversión del mundo.

La última junta de accionistas de Tesla no ha sido para nada plácida para Musk, que ha tenido que afrontar una votación que pedía dividir los dos cargos de máximo poder que ostenta, el de consejero delegado (CEO) y el de presidente, para que se repartan en dos personas diferentes y obligarle así a compartir así su posición en la cúpula.

Dicha demanda tenía un apoyo poderoso: el Norges Bank Investment Management. Este fondo de inversión, que se dedica a gestionar las pensiones de los ciudadanos noruegos, es el más grande del mundo, si bien su poder dentro de Tesla es relativo ya que apenas poseen un 0,5% de las acciones.

Ni los plazos incumplidos, ni los problemas de producción, ni la dificultad para hacer rentable un gigante como Tesla. El peor de momento de Elon Musk ha tenido lugar en la última junta de accionistas de la compañía, con el desafío del mayor fondo de inversión del mundo.

La última junta de accionistas de Tesla no ha sido para nada plácida para Musk, que ha tenido que afrontar una votación que pedía dividir los dos cargos de máximo poder que ostenta, el de consejero delegado (CEO) y el de presidente, para que se repartan en dos personas diferentes y obligarle así a compartir así su posición en la cúpula.

Dicha demanda tenía un apoyo poderoso: el Norges Bank Investment Management. Este fondo de inversión, que se dedica a gestionar las pensiones de los ciudadanos noruegos, es el más grande del mundo, si bien su poder dentro de Tesla es relativo ya que apenas poseen un 0,5% de las acciones.

La propuesta no recibió el apoyo necesario para despojar a Musk de uno de sus cargos más importantes, pero sí escenifica que el fundador de la compañía empieza a encontrar algo de resistencia interna. El mismo fondo ya votó en contra del paquete de retribución multimillonario para Musk en la reunión celebrada el pasado marzo.

Musk también logró sacar adelante, esta vez con apoyo del fondo de inversión noruego, la entrada de su hermano Kimbal en el consejo de administración de Tesla, aunque los gestores nórdicos se opusieron, de nuevo sin éxito, a la reelección de Antonio Gracias para quedarse en su sillón del máximo órgano de dirección de Tesla.

De momento los inversores han acogido con alegría las noticias surgidas en la junta de accionistas. Los títulos de Tesla se anotaban un avance que rondaba el 6,5% hasta más allá de los 309 dólares nada más arrancar la sesión en Wall Street, con el mercado confiado en que Musk cumpla con sus previsiones de ingresos para el segundo semestre de 2018.

Mejor ritmo de producción

El fundador de empresas como Tesla o SpaceX ha tenido, más allá de este desafío, una junta de accionistas exitosa. Se ha reafirmado en sus previsiones, habitualmente demasiado optimistas, de que para el final de este mismo mes de junio la producción del Model 3 llegará a los 5.000 coches semanales.

Actualmente la cuenta está en el entorno de las 3.500 unidades cada siete días, pero Tesla ha habilitado una tercera línea de fabricación en su planta de producción de Freemont, unos kilómetros al norte de la localidad californiana de San José, para mejorar los números de este modelo.

“Nadie ha tenido éxito fabricando un coche de masas en Estados Unidos desde hace mucho tiempo”, decía Musk cuando se le preguntaba por los habituales problemas para alcanzar las previsiones. Tesla cuenta con que el Model 3 les ayude a alcanzar unas cifras de popularidad que sustenten la rentabilidad de todo su modelo de negocio.

Conseguirlo es absolutamente necesario. En tres de los últimos cuatro trimestres Tesla ha quemado más de 1.000 millones de dólares, 850 millones de euros, en la fabricación de sus vehículos, sin conseguir además cumplir sus propias metas.

Por si fuera poco, Musk se ha puesto todavía más desafíos. Tesla presentará en sociedad el Model Y, su nuevo coche, en marzo del año que viene, con la intención de que la producción arranque ya en el primer semestre del año 2020.

La idea para entonces es que el Model 3 ya esté a pleno funcionamiento, el Model Y en marcha, los Model X y S funcionando como habitualmente, el Semi Truck, el camión eléctrico, avanzando y el Roadster, el deportivo, cumpliendo sus plazos. Lo dicho, puro optimismo.