«No solo elegiremos presidente. Chile elegirá entre libertad y comunismo. El país merece paz y libertad». El candidato ultraderechista José Antonio Kast ha sido el más votado en la primera vuelta de las elecciones presidenciales chilenas. El 19 de diciembre disputará la Presidencia con el izquierdista Gabriel Boric, abanderado de la coalición Apruebo Dignidad, en la que se integra el Partido Comunista.

José Antonio Kast, candidato del Partido Republicano, de 55 años, ha logrado 2,5 puntos más (27,9%) que el aspirante de Frente Amplio y el Partido Comunista, el joven Gabriel Boric, que tiene 35 años, el mínimo para optar a la Presidencia. «Viva Chile», ha dicho a sus seguidores, que gritaban «Se siente, Kast presidente». «Damos a gracias a Dios y después de Dios, daré las gracias a mi familia», ha señalado al comenzar su discurso de victoria. Kast se sitúa en la estela de Donald Trump y Jair Bolsonaro. En España es cercano a Vox.

Kast se sitúa en la estela de Donald Trump y Jair Bolsonaro. En España es cercano a Vox. Kast se revuelve cuando le califican como ultraderechista. «Dicen que soy extremo. ¿Extremo en qué?», se preguntaba en la campaña. «No me traten de ultraderecha porque no lo soy», si bien insiste en diferenciar al dictador Pinochet de dictaduras como la cubana. «Hay una situación que marca una diferencia con lo que ocurre en Cuba, Venezuela y Nicaragua. Creo que lo de Nicaragua refleja plenamente lo que en Chile no ocurrió (con Pinochet): se hicieron elecciones democráticas y no se encerró a los opositores políticos. Eso marca la diferencia fundamental», dijo Kast en campaña.

El izquierdista Boric lo tiene difícil para ser presidente: nunca desde el retorno de la democracia ha ganado quien figura en segundo lugar en primera vuelta. Ha llamado a no menospreciar a quienes se han decantado por otras opciones: «No caigamos en ninguneo ni desprecio por quienes optaron por otras alternativas. Debemos escuchar entender por qué tomaron otras alternativas».

Los conservadores y ultraderechistas han roto con un ciclo de derrotas electorales desde el estallido social. Chile Vamos y los republicanos de Kast suman la mitad de los escaños en el Senado, un escenario inédito desde 1990, según informa La Tercera.

Parisi, la sorpresa del candidato ausente

Este resultado muestra un Chile más polarizado que nunca: ninguno de los candidatos de los partidos tradicionales ha logrado pasar a segunda vuelta. De hecho, han quedado en cuarto y quinto puesto. La gran sorpresa ha sido el candidato independiente Franco Parisi, que ha rozado el 13%.

El líder del Partido de la Gente ha logrado un gran apoyo, especialmente del norte país. Lleva un año sin pisar Chile, y aún así ha quedado por delante de los partidos tradicionales. «Chile habló. Gracias a los casi 900.000 chilenos que creyeron en una forma distinta a la izquierda y a la derecha para gobernar Chile», ha dicho en sus redes sociales.

Los votantes de Parisi serán clave para Kast, quien ya ha lanzado un mensaje dirigido a quienes no le apoyaron. «Queremos convocar a más chilenos y chilenas… Chile merece paz. Chile merece libertad y es lo que les vamos a dar», ha dicho. A Kast le han apoyado muchos de los que apoyaron antes al conservador Piñera, los pinochetistas que aún quedan, pero también sectores de clase media a quienes las revueltas sociales les dañaron o que han sido víctimas de la delincuencia.

De ahí que el conservador Sebastián Piñera, presidente saliente que acaba de superar un intento de juicio político en el Senado, ha pedido «moderación» y «no polarización» en la segunda vuelta. «Quiero pedirles desde el fondo del alma que busquen los caminos de la paz y no de la violencia; de la unidad y no de la división (…) de la responsabilidad y no del populismo, de la moderación y no de la polarización», ha dicho desde La Moneda, el palacio de gobierno en Santiago de Chile.