El oligarca ruso Roman Abramovich y al menos dos negociadores ucranianos sufrieron síntomas de presunto envenenamiento tras una reunión con representantes del Kremlin en Kiev a principios de marzo, según ha informado The Wall Street Journal.

Tras la reunión en la capital ucraniana, Roman Abramovich, que ha viajado entre Moscú, Leópolis y otros lugares donde han tenido lugar conversaciones, así como al menos dos miembros de alto nivel del equipo ucraniano, desarrollaron síntomas que incluían ojos rojos, lagrimeo constante y doloroso, y descamación de la piel en sus caras y manos, según personas cercanas al asunto.

Culparon del presunto ataque a los partidarios de la línea dura en el Kremlin. El objetivo sería sabotear las conversaciones que tienen como objetivo poner fin a la guerra. Fuentes cercanas a Abramovich dijeron que no estaba clara la autoría del supuesto envenenamiento.

Los expertos occidentales que examinaron a los afectados han señalado que resulta difícil determinar si los síntomas fueron causados por un agente químico o biológico o por algún tipo de ataque electromagnético-radiación.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se ha reunido con el oligarca ruso recientemente, pero no ha resultado afectado por el envenenamiento. Zelenski pidió recientemente al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que no incluyeran a Abramovich entre los sancionados para facilitar las negociaciones. Justo mañana martes se reanudan en Estambul las conversaciones cara a cara entre las delegaciones ucraniana y rusa.

A principios de este mes, funcionarios del Departamento del Tesoro de Estados Unidos redactaron un conjunto de sanciones para castigar a Roman Abramovich, tras el ataque de Rusia a Ucrania. Pero cuando llegó el momento de anunciar esas sanciones, que habían sido diseñadas para salir en conjunto con las sanciones del Reino Unido y la Unión Europea, el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca instó al Tesoro a que no incluyera a Abramovich, según publicó también The Wall Street Journal. La razón sería que Zelenski había sugerido a Biden que lo dejara fuera, ya que podría mediar con el Kremlin para ayudar a negociar la paz.

«Para las negociaciones, y en interés de que tengan éxito, no es útil comentar el proceso ni la participación del señor Abramovich», dijo un portavoz de Abramovich en un comunicado. «Como se ha dicho anteriormente, basándose en las peticiones, incluso de las organizaciones judías de Ucrania, ha estado haciendo todo lo posible para apoyar los esfuerzos destinados a restablecer la paz tan pronto como sea posible», añadió.

Abramovich ha vendido recientemente el Chelsea, uno de los clubes históricos de la Premier League británica. El oligarca ruso prometió destinar los beneficios a las víctimas de la guerra de Ucrania.