El presidente estadounidense, Joe Biden, ha anunciado este jueves que va a rebajar las penas de casi 1.500 personas y que perdona a otras 39 de los crímenes -no violentos- por los que fueron condenados. La decisión supone el mayor acto de clemencia en un solo día de la historia moderna del país, según ha anunciado la propia Casa Blanca en un comunicado. No serán los últimos: el comunicado especifica que se darán a conocer más movimientos similares en las próximas semanas. Biden no tiene mucho tiempo para poder indultar o rebajar penas, puesto que el 20 de enero Donald Trump será investido presidente.

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"América se construyó bajo la promesa de la posibilidad y de las segundas oportunidades", dice el comunicado del Gobierno. "Como presidente, tengo el privilegio de llevar esa clemencia a personas que han demostrado arrepentimiento y que se han rehabilitado, restaurando la oportunidad de dichos estadounidenses de participar en la vida diaria y de colaborar con sus comunidades, y también de dar pasos para borrar las diferencias de las sentencias de criminales no violentos, especialmente aquellos condenados por posesión de drogas".

Los cambios de penas afectan sobre todo a personas que ya habían salido de prisión y que durante la pandemia pasaron a estar bajo arresto domiciliario, además de haber demostrado un "claro compromiso con su rehabilitación e integración" en la sociedad, e implican que el condenado sigue siendo culpable, pero su pena pasa a ser menor o a desaparecer. Por su parte, quienes han sido indultados eran culpables de crímenes no violentos como la posesión de marihuana, también han demostrado su voluntad de contribuir con el país y en su caso sí consiguen un perdón total que hace desaparecer esos antecedentes.

Han pasado dos semanas desde que Biden indultó a su hijo Hunter, que había sido condenado por posesión ilegal de armas y evasión de impuestos. La decisión fue duramente criticada por demócratas y republicanos no solo por considerarla incorrecta, sino porque el presidente había repetido que no lo haría porque la justicia debe ser igual para todos, pero finalmente -aseguró- venció el amor por su hijo.

Hasta ahora, Barack Obama contaba con el récord del mayor indulto y rebaja de penas de la historia del país, puesto que en 2016 conmutó las sentencias de casi 1.200 presos y perdonó a otros 150. Después, en los últimos días de su presidencia, Obama conmutó las penas de 330 condenados por tráfico de drogas. El anterior fue Lyndon B. Johnson, que rebajó las sentencias de más de 200 presos.

Son muchos los que están pidiendo clemencia al presidente de Estados Unidos, para que los libere de sus penas antes de que Trump vuelva al poder. Los críticos con la pena de muerte le piden que vacíe el corredor de la muerte dado que Trump es un fiel defensor de dicho castigo, y en esa línea la Casa Blanca ha insistido en que llegarán más indultos o rebajas de penas en los próximos días.

Posibles indultos preventivos

Pero Biden no solo está valorando perdonar a condenados, también considera otorgar indultos preventivos a aquellos que podrían estar en el punto de mira de la Administración Trump. Algunos candidatos serían Anthony S. Fauci, quien coordinó la respuesta de EEUU al coronavirus o el senador por California Adam Schiff, que orquestó el primer impeachment contra Trump, entre muchos otros. No son pocos los aliados del presidente electo que han advertido y siguen advirtiendo en entrevistas que irán a por todo tipo de demócratas y miembros del equipo de Biden, desde aquellos que impidieron que Trump ganase en las elecciones de 2020 a los que perjudican a su líder.