La oposición al acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el bloque sudamericano del Mercosur gana peso a pocas horas de la votación prevista para este viernes en Bruselas. Francia ha confirmado que votará en contra del pacto y Hungría ha reiterado su rechazo, en un contexto de crecientes reservas dentro del bloque comunitario.

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El presidente francés, Emmanuel Macron, ha anunciado este jueves que su país se opondrá al acuerdo, al que ha calificado como políticamente inasumible. En un comunicado, ha advertido que la más que probable firma del pacto por parte de la UE "no es el fin de esta historia" y ha justificado el voto negativo por el "rechazo político unánime" existente en Francia. Para frenar la ratificación, París necesitaría articular una minoría de bloqueo junto a otros socios europeos, una posibilidad que, por ahora, parece lejana.

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El anuncio de Macron se produce en plena movilización del sector agrícola francés, con protestas que este jueves llegaron hasta París. En ese contexto, el presidente francés ha reconocido los "progresos indudables" realizados por la Comisión Europea para atender algunas de las exigencias planteadas por Francia, aunque ha insistido en que seguirá presionando para que Bruselas aplique medidas concretas de protección para los agricultores.

Entre ellas, Macron ha vuelto a reclamar la puesta en marcha de las llamadas cláusulas espejo, destinadas a garantizar que productos importados desde países del Mercosur, como la carne procedente de Brasil o Argentina, cumplan los mismos estándares sanitarios y medioambientales que rigen en la Unión Europea. También ha defendido la activación de salvaguardias que permitan frenar las importaciones si estas provocan una caída de los precios en el mercado interior.

El jefe del Estado francés ha puesto además como ejemplo del amplio rechazo al acuerdo los recientes debates celebrados tanto en la Asamblea Nacional como en el Senado, y ha asegurado que "seguirá luchando" para que la Comisión Europea cumpla los compromisos adquiridos con el sector agrario.

Desde Bruselas, el clima sigue siendo de cautela. El comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, reconoció esta semana que los Veintisiete mantienen abiertas varias cuestiones sobre las salvaguardias destinadas a proteger a los agricultores europeos, uno de los principales puntos de fricción de un acuerdo que aspira a crear la mayor zona de libre comercio del mundo.

Por su parte, Hungría ha reiterado que votará en contra del acuerdo. El Gobierno de Viktor Orbán considera que el pacto perjudica directamente al sector agrario europeo y ha acusado a la Comisión Europea de priorizar las importaciones agrícolas frente a la protección de los productores comunitarios.