El presidente Donald Trump se muestra confiado en el actual curso de los acontecimientos en Venezuela. Espera que Estados Unidos gobierne Venezuela y extraiga petróleo de sus vastas reservas “durante años”, en declaraciones realizadas durante una extensa entrevista concedida a The New York Times. Según Trump, el actual gobierno interino venezolano —encabezado por Delcy Rodríguez y formado por antiguos leales al ahora encarcelado Nicolás Maduro— “nos está dando todo lo que consideramos necesario”.

PUBLICIDAD

“Solo el tiempo lo dirá”, responde el republicano al ser consultado sobre la duración de la supervisión directa estadounidense sobre Venezuela, mientras una flota naval de Estados Unidos permanece desplegada frente a la costa del país sudamericano. Ante preguntas concretas sobre si el control se prolongaría meses o años, Trump fue enfático: “Yo diría que mucho más”.

Durante la entrevista, de casi dos horas, Trump sostiene que Washington planea reconstruir Venezuela “de una manera muy rentable”. “Vamos a utilizar petróleo y vamos a tomar petróleo. Vamos a bajar los precios del petróleo y vamos a dar dinero a Venezuela, que lo necesita desesperadamente”, asegura.

Control del petróleo y tensiones políticas en Washington

Las declaraciones del presidente se produjeron horas después de que funcionarios del Gobierno confirmaran que Estados Unidos planea asumir de "forma indefinida" el control efectivo de la venta del petróleo venezolano, como parte de un plan en tres fases expuesto ante el Congreso por el secretario de Estado, Marco Rubio.

Aunque los legisladores republicanos han respaldado mayoritariamente la estrategia, demócratas advirtieron que el país se encamina hacia una intervención internacional prolongada sin una base legal clara.

Trump evitó establecer un calendario preciso para la permanencia estadounidense como autoridad política en Venezuela y rechazó responder preguntas sobre un eventual despliegue de tropas, incluso en escenarios en los que Caracas negara acceso al petróleo o se resistiera a expulsar personal ruso y chino. “No quisiera decirles eso”, insistió.

Reconocimiento político y elecciones inciertas

El presidente tampoco explica por qué reconoció a la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, como nueva líder venezolana en lugar de respaldar a la dirigente opositora María Corina Machado, cuyo movimiento lideró una exitosa campaña electoral en 2024. Trump se limita a señalar que su Administración mantiene “comunicación constante” con el actual gobierno interino y que Rubio “habla con ella todo el tiempo”.

Consultado sobre la celebración de elecciones en un país que mantuvo una larga tradición democrática hasta la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, Trump elude comprometerse con una fecha.

Operación contra Maduro y el factor militar

A lo largo de la conversación, Trump se muestra particularmente orgulloso de la operación que culminó con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, en un complejo fuertemente fortificado en Caracas. Dice haber seguido de cerca el entrenamiento de las fuerzas involucradas, incluyendo la construcción de una réplica a escala real del recinto en una instalación militar en Kentucky.

El presidente reconoce que temió que la misión derivara en un fracaso comparable al intento de rescate de rehenes en Irán en 1980, durante la presidencia de Jimmy Carter. Sin embargo, contrasta ese antecedente con lo que calificó como el éxito de la actual operación, pese a que, según señaló, causó la muerte de unas 70 personas, entre venezolanos y cubanos.

Petróleo, reconstrucción y futuro incierto

Trump afirma que Estados Unidos ya comenzó a beneficiarse económicamente al tomar control del crudo venezolano previamente sancionado, citando su anuncio de que Washington obtendría entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo pesado. No obstante, reconoce que reactivar plenamente el sector energético tomará años debido al deterioro de la infraestructura.

“El petróleo llevará un tiempo”, admite, al tiempo que revela conversaciones con ejecutivos petroleros estadounidenses sobre posibles inversiones, aunque admite que existe cautela ante la incertidumbre política a largo plazo.

Pese a las tensiones y los interrogantes, Trump dice que le gustaría visitar Venezuela en el futuro. “Creo que en algún momento será seguro”, concluye.