Adam Johnson, conocido por la imagen en la que aparecía sosteniendo el podio de Nancy Pelosi durante el asalto al Capitolio de Estados Unidos el 6 de enero de 2021, ha iniciado una carrera política en Florida tras haber recibido un indulto del presidente estadounidense Donald Trump. Johnson se ha presentado como candidato republicano a comisionado del distrito 6 del condado de Manatee, en la costa oeste del estado, al sur de Tampa.

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El logotipo oficial de su campaña reproduce una silueta del propio Johnson cargando el podio de Pelosi, convertido en uno de los iconos visuales del asalto. La imagen preside también su web electoral, donde el candidato presenta su proyecto bajo el lema Fix Manatee FAST y promete llevar al ámbito local los principios del movimiento MAGA (‘Make America Great Again’).

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Johnson pasó 75 días en prisión y cumplió un año de libertad supervisada tras declararse culpable de entrar y permanecer en un edificio restringido. Forma parte del grupo de más de 1.500 personas indultadas por Trump en el primer día de su segundo mandato, en enero de 2025.

FAST: un MAGA a toda velocidad

La documentación electoral fue registrada el pasado 6 de enero, coincidiendo con el quinto aniversario de la marcha que derivó en el asalto al Capitolio, cuando miles de manifestantes intentaron impedir la validación de la victoria de Joe Biden en las presidenciales de 2020. El propio Johnson ha admitido que la elección de la fecha fue deliberada. “Para ser honestos fue marketing. Es muy bueno para causar alboroto allá afuera, lo reconozco”, ha declarado a la cadena local ABC 7 de Sarasota.

El programa de Johnson se articula en torno al acrónimo FAST, que resume cuatro prioridades: Fraud, Waste & Abuse (combatir el fraude, el despilfarro y el abuso de los políticos), Affordability (trabajar para hacer la vida de los vecinos de su distrito más asequible), Sustainable Growth (crecimiento sostenible, algo que choca con la ideología del promotor desatado y ajeno al cambio climático que es su ídolo Trump) y Traffic (resolver los problemas de tráfico). En la web de campaña, el candidato sostiene que “la ciénaga no está solo en Washington”, sino también en el gobierno del condado, al que acusa de “acuerdos a puerta cerrada”, “contratos favorables” y de proteger a los cargos públicos “mientras el contribuyente paga la factura”.

Entre sus compromisos figuran auditar el gasto del condado, poner fin a lo que denomina políticas de pay to play, proteger a los denunciantes y frenar subidas de impuestos y tasas locales. En materia urbanística, promete exigir que las infraestructuras precedan a los nuevos desarrollos y que los promotores “paguen su parte justa”, mientras que en tráfico plantea “mejoras inmediatas y prácticas” frente a lo que califica como “estudios interminables”.

En defensa del "conservador olvidado"

La campaña se presenta explícitamente como una defensa del “conservador olvidado” y subraya el perfil personal del candidato: marido, padre de cinco hijos y pequeño empresario. Johnson reivindica además haber fundado una organización, Help Take a Stand Inc., orientada a ayudar a familias que, según su relato, han quedado al margen del sistema.

“El condado de Manatee merece un liderazgo que realmente viva esos valores”, afirma Johnson en un mensaje firmado en primera persona, en el que se define sin matices: “Soy conservador. Soy MAGA”. En ese mismo texto promete exponer la corrupción, luchar por la asequibilidad, exigir un crecimiento sostenible y resolver “la pesadilla del tráfico” con “soluciones reales, no más estudios”.

El 6 de enero de 2021, Trump instó a decenas de miles de seguidores a marchar hacia el Capitolio, donde el Congreso debía certificar los resultados electorales que hicieron presidente a Joe Biden. Cinco años después, con el magnate de vuelta desde hace un año en la Casa Blanca, una de las imágenes más reconocibles de aquella jornada reaparece, ya no como símbolo del asalto, sino como emblema de la legitimación de aquel golpe blando a la democracia norteamericana.