John Polga-Hecimovich está vinculado personal y académicamente con Venezuela. Su esposa es venezolana y su objeto de estudio es el país donde se casó. Ejerce como profesor de Ciencia Política en la US Naval Academy de Washington. Imparte clases de política comparada en Latinoamérica. Ha dado briefings en el Departamento de Estado y el Comando Sur sobre sistemas políticos latinoamericanos. También ha sido observador electoral en Ecuador. Es coautor de Authoritarian Consolidation in Times of Crisis: Venezuela under Nicolás Maduro (Routledge Press). Es uno de los seis libros que recomienda The Economist para entender lo que está pasando en Venezuela. Considera que Delcy Rodríguez ha de mantener un difícil pulso entre Trump y los chavistas más duros como Diosdado Cabello. No descarta que si cae Delcy, EEUU tenga que intervenir de nuevo y de forma prolongada. Podría empantanarse como en Irak o Vietnam.

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Pregunta.- ¿Donald Trump tiene un plan para Venezuela o actúa por impulsos y ordenó secuestrar a Nicolás Maduro por emular a Barack Obama, quien logró acabar con Osama bin Laden? 

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Respuesta.- La Administración Trump no tiene una estrategia integral para actuar contra Venezuela. Más bien hay que hablar de sucesivas maniobras tácticas. Primero, el envío de la Marina al sur del Caribe. Cuando esto no dio los resultados esperados, se procedió a la eliminación de pequeños barcos pesqueros venezolanos. A continuación, amenazas de invasión terrestre. Después, la captura de petroleros que operaban en secreto, la flota fantasma. Y, por último, el secuestro de Maduro. Algunas fuentes de la Administración Trump afirman que Maduro quería entablar negociaciones en serio. En la Casa Blanca se habría dado finalmente la orden de capturar a Maduro cuando, en uno de sus mítines, empezó a bailar y a cantar: "Peace, no war". Trump consideró que, de esa manera, se burlaba de Estados Unidos. Esa habría sido la gota que colmó el vaso. Porque, efectivamente, el plan para detener a Maduro estaba preparado desde octubre. Pero hasta el último momento sólo era una de las muchas opciones posibles. 

P.- ¿Qué efectos esperaba Trump? 

R.- Lo dijo abiertamente. Tiene tres objetivos. En primer lugar, detener el tráfico de drogas. A continuación, limitar la emigración y que Caracas readmita a los venezolanos que ya se habían establecido en Estados Unidos. Y lo más importante: el control del petróleo venezolano.

El secuestro de Maduro abrirá el camino a nuevas intervenciones estadounidenses en América Latina"

P.- Por lo tanto, ¿no se trata de poner en práctica una nueva Doctrina de Seguridad Nacional y dividir el mundo en zonas de influencia?

R.- Sí, algunos miembros de la Administración lo ven así. Consideran que el hemisferio occidental pertenece a EEUU y que China y Rusia deben retirarse de él. Pero solo el futuro dirá si esta visión se hará realidad. En mi opinión, el secuestro de Maduro abrirá el camino a nuevas intervenciones estadounidenses en América Latina. Trump mencionó un golpe contra las bandas de narcotraficantes mexicanas y amenazó a Colombia y Cuba.

P.- ¿Las medidas de Trump pueden multiplicar el sentimiento antiamericano en los países de América Latina? 

R.- El populismo nacionalista tiende a polarizar a las sociedades, no solo en el país de donde proviene, sino también en el exterior. Es cierto que una parte de la sociedad de El Salvador, Argentina, Ecuador o Venezuela apoya a Trump. Pero incluso en estos países, el resto de la sociedad lo odia. El presidente de Estados Unidos es una figura ante la que nadie puede permanecer indiferente. Las elecciones presidenciales de Colombia en mayo serán una prueba del estado de ánimo en América Latina. Hasta ahora, parecía que la izquierda, que ahora lidera Gustavo Petro, no tenía posibilidades de mantenerse en el poder. Sin embargo, desde el secuestro de Maduro, esto está empezando a cambiar. 

P.- Estados Unidos lleva más de medio siglo librando la guerra contra las drogas, pero los cárteles mexicanos son más fuertes que nunca... 

R.-  No digo que Trump vaya a tener éxito en esto. Sin embargo, la Casa Blanca cree que la clave para reducir el negocio de la droga en Estados Unidos es frenar la oferta. Se hace menos hincapié en frenar la demanda y tratar a los adictos. Sin embargo, hay que reconocer que, desde que China accedió a frenar el suministro de fentanilo, el número de muertes por sobredosis en Estados Unidos está disminuyendo. 

Las elecciones presidenciales de Colombia en mayo serán una prueba del estado de ánimo en América Latina"

P.- Sin embargo, Venezuela no el país clave en el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos. 

R.-  Así es. Pero en enero, miembros de la oposición demócrata vinculados a María Corina Machado se reunieron con representantes de la Administración Trump y los convencieron de que, efectivamente, la banda de Maduro desempeña un papel fundamental en este asunto. De esta manera, querían convencer a la Casa Blanca de que interviniera en Venezuela. 

P.- Trump anunció que comenzaría a bombardear México para detener el tráfico de drogas. Pero, ¿qué quiere destruir con eso?

R.- Es difícil decirlo. ¿Quizás Culiacán, donde se encuentra la sede del cártel de Sinaloa? La producción de drogas en México está extremadamente descentralizada, las bandas son muy flexibles. Incluso cuando los estadounidenses querían capturar a Pablo Escobar en Colombia, no bombardearon a las bandas locales. 

P.- También es difícil entender cómo los migrantes venezolanos comenzarán a regresar a su país mientras siga reinando allí la miseria. Y mantener el régimen actual significa que no hay que contar con el desarrollo. 

R.- Yo también lo veo así. Solo que aquí no se trata de un retorno voluntario. Steven Miller, asesor de Trump, quería provocar un conflicto con Venezuela para poner en marcha las leyes de deportación obligatoria. La Casa Blanca está aplicando una política migratoria muy radical. Está formando a nuevos contingentes de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para que detengan a personas por la fuerza en las calles. 

Trump imagina que los chavistas crearán condiciones similares a las que ofrecen los regímenes autoritarios del Golfo Pérsico"

P.- Darren Woods, presidente de la empresa petrolera más poderosa de Estados Unidos, ExxonMobil, considera que no se puede invertir en Venezuela. En su opinión, se necesitan garantías legales, que no existirán mientras los chavistas sigan en el poder en Venezuela. 

R.- Trump lo ve de otra manera. Considera que lo más importante en Venezuela es el orden y la estabilidad, que, en su opinión, solo puede garantizar el régimen actual. Para él, la democracia es sinónimo de caos. Trump imagina que los chavistas crearán condiciones para las inversiones estadounidenses similares a las que ofrecen los regímenes autoritarios del Golfo Pérsico: Arabia Saudí o Qatar. Además, el Gobierno estadounidense ofrecería garantías a las empresas petroleras que se comprometan con EEUU. 

P.- ¿Podría funcionar? 

R.- A Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, le resultará muy difícil mantener el control del país. Debe perseguir dos objetivos contradictorios al mismo tiempo. Por un lado, satisfacer a Donald Trump. Por otro lado, evitar el sabotaje de Diosdado Cabello. Ha de mantener el apoyo del ejército y los grupos armados. Si estos últimos consideran que Rodríguez se ha vendido a Trump, pueden empezar en cualquier momento a sabotear sus acciones y sembrar el caos. Les resultará muy fácil volar los oleoductos. Por lo tanto, proteger las instalaciones petroleras será extremadamente costoso para los estadounidenses, y necesitarán mucho tiempo para lograrlo.  

P.- Hace unas décadas, Venezuela era, junto con Argentina, el país más rico de América Latina. ¿Podrían los Estados Unidos reconstruir esa prosperidad? 

R.- Para ello sería necesario un proceso controlado y que abarcara a todos los grupos sociales de reconstrucción gradual de la democracia. Trump tendría que propiciar conversaciones entre el chavismo y la oposición democrática que condujeran a elecciones libres. Pero no soy optimista al respecto. Nada indica que el país vaya en esa dirección: ni los acontecimientos hasta la fecha, ni las partes implicadas en el proceso, ni los objetivos que se pretenden alcanzar. 

P.- Detrás del secuestro de Maduro estaría el secretario de Estado Marco Rubio, hijo de cubanos que huyeron del régimen de Castro. ¿Por qué no ha elaborado un plan creíble para la reconstrucción de Venezuela? Al fin y al cabo, conoce muy bien esa región del mundo. 

R.- Rubio se guía principalmente por la ideología, no por una evaluación realista de la situación.

P.- ¿Ahora le tocará el turno a Cuba? Sin el petróleo barato de Venezuela, el régimen de La Habana podría no sobrevivir. 

R.- Si Rubio quisiera derrocar al régimen comunista de Cuba, intentaría atacarlo directamente, y no a través de Venezuela. No lo ha hecho porque los cubanos no se dedican al tráfico de drogas, no tienen petróleo y no emigran en masa a Estados Unidos. Por lo tanto, Cuba no le interesa tanto a Trump. 

No descarto que si cae Delcy Rodríguez, haya un conflicto prolongado y agotador como lo que ocurrió en Irak o Vietnam"

P.- Si los objetivos que se ha fijado en Venezuela no se cumplen, ¿podría Trump decidir invadir el país? 

R.- No lo descarto si, por ejemplo, cayera el Gobierno de Rodríguez. Entonces podríamos ser testigos de un conflicto muy prolongado y agotador para Estados Unidos, algo parecido a lo que ocurrió en Irak o Vietnam. Los grupos armados venezolanos, como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) o las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que operan en Venezuela, tienen un enorme potencial para lanzar ataques asimétricos contra los estadounidenses. En condiciones de caos, sin duda aparecerían también otros grupos armados. 

P.- Sería el escenario soñado por Vladimir Putin: Estados Unidos envuelto durante años en un conflicto en Venezuela. ¿La toma del poder por parte de María Corina Machado evitaría tal desarrollo de los acontecimientos? 

R.- No, porque María Corina Machado no ha logrado ganarse la confianza de las fuerzas armadas. Y sin ellas, no se controla el país. La única salida podría ser el proceso de paz mencionado anteriormente, impulsado por Estados Unidos. Un acuerdo en el que todos los presos políticos sean liberados y se restablezcan las libertades civiles. Pero todo ello de acuerdo con el ejército.

La Casa Blanca consideró que Delcy es quien puede cumplir con las demandas de estabilidad y seguridad y María Corina Machado no"

P.- Se dice que Machado perdió la confianza de Trump por desavenencias con su enviado Richard Grenell. Y también que habría influido que ella ganara el Nobel de la Paz que tanto desea Trump.

R.- Esto pudo haber influido, pero no fue decisivo. Lo más relevante es que Delcy Rodríguez podía cumplir con ese deseo de estabilidad y seguridad, y María Corina Machado no. La Casa Blanca consideró que Delcy Rodríguez es la más pragmática del círculo de Maduro. De hecho, su hermano Jorge Rodríguez se impuso al hijo de Maduro como presidente de la Asamblea Nacional. Por el contrario, se ha debilitado la posición de los más intransigentes: el jefe del Ministerio del Interior, Diosdado Cabello, y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López.

P.- ¿Cree que María Corina Machado tendrá un papel relevante en el futuro?

R.- Creo que podría tener un papel importante en el futuro. Hm. Pero eso no significa que lo vaya a tener.

P.- ¿Qué le parece su salida de Venezuela? Para los chavistas es más fácil manejar la situación si ella no está allí.

R.- Eso fue lo primero que dijo mi esposa, que es venezolana. Ella comentó que si María Corina Machado estuviera en Venezuela, habría convocado a la gente a las calles. Y exigiría democracia. Pero no estaba allí.