"Dudar es traición". Es el lema que lleva en la gorra Diosdado Cabello (El Furrial, Monagas, 1963) cuando jalea a las mujeres concentradas en apoyo del régimen tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en la madrugada del 3 de enero. Cabello, a quien apodó un curtido corresponsal como El Pulpo, extiende sus tentáculos por los servicios de seguridad, el partido (PSUV), y a la vez ejerce como maestro de la propaganda a través de su programa Con el mazo dando, en antena desde 2014. Tras la salida de Maduro, es el guardián de las esencias bolivarianas gracias a su dominio de los colectivos. Aunque ninguno lo reconoce, mantiene el pulso con Delcy Rodríguez, presidenta encargada.

Cualquiera que vea un programa de Diosdado Cabello puede trasladarse a la Venezuela que tienen en sus mentes los dirigentes chavistas. No ha cambiado con la salida de Maduro, a quien consideran "un prisionero de guerra". Cabello se deshace en elogios al "sabio pueblo venezolano", que por supuesto sigue fiel a Maduro, a quien pronto convertirán en un mártir. Su esposa, Cilia Flores, cuentan que se entregó a los Delta Force voluntariamente para que su destino fuera el mismo que el de su amado. Relata cómo los venezolanos aclaman a su líder, pero saben que están a salvo porque "la revolución sigue intacta".

Es una épica que elude detalles como que Trump ha puesto a Venezuela bajo la tutela de Estados Unidos. En lugar de admitir que los dirigentes chavistas están "a la orden" de Trump hablan ahora de "pactar" con Estados Unidos. La embajada en Caracas se reabre para facilitar la vuelta de Maduro, no porque Trump así lo quiere.

El poder en la sombra

Diosdado Cabello lleva manejado el poder en la sombra casi tres décadas, pero nunca ha sido el número uno. Bueno, fue presidente interino durante cinco horas en 2002 durante el golpe de Estado fallido contra Hugo Chávez, a quien siempre fue leal y con quien estuvo desde primera hora. En diciembre de 2012 apareció junto a Chávez y Maduro cuando el Comandante, ya muy enfermo, anunció quién le sucedería si fuera necesario. El elegido fue Maduro, un ex conductor de autobús al que los cubanos habían formado a su antojo. Cabello siguió como número dos.

Tras la captura de Maduro, tampoco ha sido Cabello su sucesor. En este caso han sido los americanos los que han elegido a Delcy Rodríguez. Consideran que es la más pragmática dentro del chavismo. Su hermano, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, supo ganarse el favor del enviado de Trump, Richard Grenell. Los dos hermanos Rodríguez son el tándem ganador. De momento.

"Delcy Rodríguez ha de mantener un complicado equilibrio entre los deseos de Estados Unidos y las aspiraciones de la base chavista, que sigue creyendo en la revolución bolivariana", explica José Manuel Puente, profesor en la IESA. "Es un equilibrio difícil de mantener".

Controla el aparato represor

Diosdado Cabello es desde la última remodelación del gobierno realizada por Maduro tras el fiasco de las presidenciales de julio de 2024 ministro de Interior, Justicia y Paz. Como titular del Interior es el jefe máximo del SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia), la policía nacional bolivariana, y todos los cuerpos represivos. Es quien en última instancia está controlando la salida de presos políticos con cuentagotas. Jorge Rodríguez anunció la liberación de un centenar, pero aún no han salido todos. Y los que quedan hasta llegar a 804. Es el número del recuento de Foro Penal. De ellos 172 son militares.

A Cabello no le habrá gustado el anuncio de excarcelación y por ello impone condiciones que suponen un sufrimiento añadido a las familias. No saben cuándo saldrán los suyos. Unos sí recuperan la libertad y otros no, de forma arbitraria. Unos, como la hispano venezolana Rocío San Miguel, tienen prohibido hablar con los medios. Sin embargo, los dos italianos, Alberto Trentini y Mario Burlò, sí han relatado las salvajes condiciones de su encarcelamiento nada más llegar a su país.

Es su forma de dejar claro que sigue al mando. Como el recurso a los colectivos, los grupos de choque con los que amedrenta a la población. Siguen saliendo a la calle con total impunidad. Nadie puede traicionar a la revolución. Ni siquiera con el pensamiento.

Cambia el tono, la misma retórica

Los más finos analistas, sin embargo, advierten que Diosdado Cabello ya no grita ni insulta cuando interviene en Con el mazo dando. El programa suelen verlo los venezolanos con temor. Si Diosdado te menciona como traidor a la revolución, es mejor que te busques una salida. El paso siguiente es que te hagan desaparecer, un secuestro en toda regla. Así es como encarcelan a los disidentes o a todo aquel que se atreva a discrepar. Sin más orden de arresto que el dedo de Diosdado. Ahora habla bajito, suave, y quiere parecer conciliador. Siempre con la retórica del chavismo pero a menos revoluciones.

A pesar de que todos a una los miembros del círculo de hierro de Maduro han querido dar imagen de cohesión, es evidente que se saben en la cuerda floja. No contaban con que los Delta Force podían extraer a su líder de la noche a la mañana y llevárselo a una cárcel en Nueva York. Saben que hubo traición y si no son el traidor, ¿quién lo fue

Sobre Diosdado Cabello pesa orden de captura de EEUU y una recompensa de 25 millones de dólares. EEUU también lo sitúa como cabecilla del Cártel de los Soles, aunque él niega su existencia. Sabe que cuenta con fuerzas para sabotear a Delcy Rodríguez y fomentar el caos, pero ya ha visto de lo que es capaz Donald Trump. Y el Pulpo no quiere acabar en una pecera.