El 3 de enero de 2026 marca un punto de inflexión en la historia reciente de Venezuela. Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro, la cabeza del régimen chavista, en una intervención quirúrgica sorprendente ejecutada por la Delta Force. "Muchos en Venezuela creían que no era posible y lo atribuían a la Inteligencia Artificial", confiesa el analista Benigno Alarcón Deza desde Caracas. En la calle no hubo celebraciones, a pesar de que las encuestas indican que el apoyo a Maduro era menos del 10%. La ley del silencio se impuso. Y sigue vigente porque se ha instaurado el madurismo sin Maduro, encarnado en Delcy Rodríguez, bajo la tutela de la Administración Trump. Los venezolanos tienen el miedo metido en el cuerpo. "El monstruo está descabezado pero sigue en pie", confiesa Cecy, en una imagen que evocan analistas, políticos y ciudadanos.
El nombre de Cely es ficticio. Es licenciada en Administración Comercial con un posgrado y un buen empleo. Opositora al chavismo desde que llegó al poder hace casi 27 años. Tiene miedo a desvelar su nombre auténtico y a que en su celular quede registrada cualquier conversación que desvele su disidencia. En la Gaceta oficial del mismo sábado 3 de enero se anunciaba la busca y captura de todo aquel que celebre "el ataque armado de Estados Unidos". No deja de ser llamativo que la presidenta encargada se haya reunido este jueves con el jefe de la CIA, John Ratcliffe, responsable del operativo. Es decir, los ciudadanos no están autorizados a apoyar la intervención pero Delcy Rodríguez sí puede saluda amistosamente a su responsable. Cosas del madurismo sin Maduro.
"El 3 vimos el inicio de la libertad con la extracción de Maduro, pero no solo es Maduro. Están los hermanos Rodríguez, Cabello, Padrino López, y sus aliados. Ellos han impuesto un régimen de terror y han usurpado la libertad a los disidentes. Aquel día no pudimos expresar nuestra alegría, ni tampoco ahora. Solo lo celebramos a puerta cerrada. Están los colectivos alerta, y los que vigilan en los edificios. Donde vivo hay varios empleados públicos. Tenemos el miedo en el cuerpo. Hay que estar muy alerta", explica Cecy, a través de una amiga de su confianza.
Móviles escondidos y mensajes borrados
Los venezolanos cuidan mucho qué guardan en sus teléfonos móviles, quiénes son sus contactos, cómo los identifican y qué mensajes conservan. Borran todo aquello que pueda comprometerles de forma inmediata. En cualquier momento las fuerzas de seguridad, que siguen creando sobre todo inseguridad, les pueden exigir el dispositivo para comprobar si apoyan la captura de Maduro.
Lo vieron después de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. Entonces se desencadenó una ola de represión mayúscula. Maduro perdió de forma tan abrumadora e inesperada que el régimen se limitó a decir que habían ganado sin ofrecer las pruebas. La oposición, liderada por Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, orquestó una movilización ciudadana que no solo les dio la victoria sino también hizo posible que se mostraran al mundo las actas electorales que probaban el fracaso de Maduro.
La ira del régimen se trasladó a las calles: detuvieron a activistas, políticos, pero también a cualquiera al que pudieran relacionar con las protestas contra Maduro o las marchas en favor de la oposición. Ese temor a desaparecer de la noche a la mañana está ahí y tardará en desaparecer.
Te confiscan el móvil y te lo revisan. Si llevas divisas, te saquean. Todo funciona por amedrentamiento"
Magaly (nombre ficticio), disidente venezolana
Sobre todo, mientras sigan en el poder los mismos que rodeaban a Maduro. "Te confiscan el móvil y te lo revisan. Si llevas divisas, te saquean. Los más jóvenes son los más vulnerables porque no saben cómo reaccionar. Todo funciona por amedrentamiento. No tenemos derecho a réplica. Los funcionarios públicos son intocables", señala Magaly (nombre ficticio). Empleada en el sector de la alimentación está harta de pagar el soborno en las alcabalas (controles).
"No podemos celebrar que se fue Maduro, pero nos obligan a festejar que llegó un transformador a una comunidad sin luz. Así los tienen ocupados en reuniones y comuns, enarbolando la bandera del pueblo", añade. "Estos años hemos perdido derechos como ciudadanos, no tenemos garantías, y hemos vivido en un continuo deterioro. Algo ha empezado pero de momento lo único que es cierto es que Maduro está en una cárcel en Estados Unidos". Nos comunicamos a través de Signal, que le ofrece más seguridad que la mensajería de WhatsApp.
Excarcelaciones a cuentagotas
Venezuela sigue en estado de conmoción exterior, decretado tras el ataque de Estados Unidos y la salida de Maduro. Los ciudadanos tienen restringidos su derecho de reunión, de libre expresión, de manifestación. Y el régimen mantiene a más de 700 personas privadas de libertad por motivos políticos, según la ONG Foro Penal.
El régimen ha anunciado las excarcelaciones a bombo y platillo. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, hermano de Delcy, asegura que van más de 400, cuando el recuento de Foro Penal y Provea es mucho menor. Apenas sobrepasarían el centenar. Es buena señal que haya excarcelados pero salen bajo condiciones: lo hemos visto con los que han llegado a España, entre ellos Rocío San Miguel. No pueden hablar con los medios de comunicación. En Italia, sin embargo, Alberto Trentini y Mario Burlò sí han contado las condiciones de su encarcelamiento: dormían en el suelo entre cucarachas, solo tenían una hora de patio al día y no podían recibir visitas.
El sistema represivo está intacto. Las cárceles siguen funcionando para privar de libertad a más de 700 personas por motivos políticos"
Alfredo Ramos, cofundador de Foro Penal
"El sistema represivo hasta ahora está intacto. Las cárceles siguen funcionando para privar de libertad a más de 700 personas por motivos políticos. Se están dando excarcelaciones, la mayoría de extranjeros, con doble nacionalidad o reclamados por algún otro país. Inflan el número de presos que dice que han excarcelado, como ocurrió en el pasado. Y no publican listas, no actúan con transparencia. Esto crea una falta de certeza y también incredulidad", indica Alfredo Ramos, cofundador de Foro Penal, desde Caracas.
"Los presos políticos son la herramienta para mantener el control del aparato represivo. Este tipo de gobierno siente a los presos políticos de su propiedad para intercambiarlos por beneficios políticos. Para ellos son fichas para negociar", añade. Por ello, sería fundamental la liberación de todos los presos políticos. El siguiente paso sería acabar con aparato represor y luego transformar el sistema de justicia. Foro Penal se ha ofrecido a colaborar y se lo han hecho saber al gobierno interino, que sigue criticándoles por no acatar sus cifras.
La buena noticia, según Ramos, es que no han registrado nuevas detenciones. "No hay una ola represiva. No se ha activado la maquinaria represiva pero está el monstruo allí. Y puede morder en cualquier momento", señala el cofundador de Foro Penal.
Ni dirigentes ni militares excarcelados
De momento, siguen entre rejas los opositores que encarcelaron tras las elecciones del verano de 2024 como Juan Carlos Guanipa, Freddy Superlano, o Jesús Armas. La novia de Jesús Armas, la activista Sairam Rivas señala que hay preocupación por estas excarcelaciones "a cuentagotas".
El riesgo es que no se libere a todos y por ello estamos preocupados. Los excarcelados tienen medidas cautelares. Tampoco es admisible"
Sairam Rivas, activista por derechos humanos y novia del preso político Jesús Armas
"El riesgo es que no se libere a todos y por ello estamos preocupados. Los excarcelados tienen medidas cautelares. Tampoco es admisible. Hasta el momento la cifra es baja, y hay gente que no había denunciado antes la desaparición de familiares y ahora lo ha hecho. Es cierto que en los campamentos donde está las familias a la espera de que salgan los suyos no se han reportado más arrestos arbitrarios, pero sí hay patrullajes de cuerpos de seguridad", indica Sairam. Jesús Armas fue arrestado el 10 de diciembre de 2024 y pasó diez meses aislado.
Entre los presos políticos hay contabilizados por Foro Penal 172 militares. Ninguno ha sido excarcelado. De ahí la angustia de Osmán Delgado, padre de María Auxiliadora Delgado y suegro de Juan Carlos Marrufo, militar. Los dos fueron condenados a 30 años y acusados de terrorismo. María Auxiliadora, hispanovenezolana, está en la cárcel de Los Teques y su madre puede visitarla. Marrufo, italovenezolano, en la prisión de Rodeo. Esta familia está confiada en que también puedan salir de prisión porque aseguran que fueron juzgados sin pruebas.
Censura y persecución de periodistas
La libertad de prensa es inexistente en Venezuela. Y los periodistas han sido perseguidos y encarcelados por documentar las protestas contra Maduro. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa ha confirmado la excarcelación de 19 periodistas esta semana. Aún quedan cinco en prisión. No quedan medios impresos independientes en Venezuela desde que en 2018 dejó de circular El Nacional. Los digitales como Efecto Cocuyo o el Pitazo tienen su base fuera y se enfrentan a la dificultad de la conexión lenta a internet.
"La censura, la persecución a periodistas y la violación al derecho a la libertad de prensa en Venezuela se han agravado tras los hechos del 3 de enero. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha alertado sobre su agravamiento, en un contexto de cierre del espacio cívico y desinformación. A nivel interno, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) ha documentado un patrón de detenciones arbitrarias, deportaciones de reporteros extranjeros y censura directa contra periodistas, limitando gravemente el derecho a la información en medio de la crisis política. Si bien, junto a los excarcelados por razones políticas también han sido liberados algunos trabajadores de la prensa, no todos, han quedado con medidas cautelares, lo que no resuelve la criminalización sistemática del periodismo. Estas acciones reflejan un endurecimiento represivo bajo el estado de conmoción, en medio de una inestabilidad política que sigue vigente en Venezuela", declara Carleth Morales, presidenta de Venezuelan Press.
Sabor agridulce en la Academia
Para el economista José Manuel Puente, profesor titular de IEASA y asociado en IE-Madrid, "no puede quedar ni un solo preso político y los medios han de ser libres de expresarse. De momento han cortado cabeza al jefe del Politburó pero el resto sigue en el poder. El sabor es agridulce porque no hay cambio de fondo. Lo habrá cuando se reconstruyan nuestras instituciones".
Puente sabe que no es fácil disentir en este madurismo sin Maduro. Entiende el miedo de la gente porque ha visto cómo se llevaban a dos compañeros de la Academia de Ciencias solo por amedrentar. "Da miedo que la transición no evolucione, pero están subordinados a Trump. Veo señales preocupantes. Todo el ingreso del petróleo Trump quiere que sea para comprar productos made in USA. Así no se genera riqueza y prosperidad. Ahora Venezuela está tutelada por EEUU y no es eso por lo que luchamos".
En la universidad es de los que defiende que tanto profesor como alumnos puedan expresarse abiertamente, sin temores. Confiaba en que alguno de su discípulos quisiera contarnos sus impresiones de estos primeros quince días sin Maduro pero incluso ellos, jóvenes con una buena formación, tienen miedo a sobresalir.
Esperanza y dudas razonables
El analista Benigno Alarcón Deza subraya que es un momento donde crecen las expectativas de cambio. "Ha empezado la liberación de presos políticos, la tasa de cambio en el dólar paralelo se va reduciendo y la conversación de María Corina Machado con Trump fue alentadora. Son señales positivas. También hemos visto que Delcy Rodríguez ha desplazado a Álex Saab fuera del gabinete y comienza a haber movimientos, por debajo, en los cuerpos de seguridad", indica Alarcón Deza, aunque reconoce que Delcy y compañía hará lo indecible por mantenerse en el poder. También entre Delcy Rodríguez y el resto del aparato madurista hay miedo. "Desde lo que pasó el 3 de enero hay más miedo a no cooperar que a cooperar. Buscarán acuerdos que les den alguna garantía. Oponerse tiene un peligro importante y lo vieron el 3 de enero. Si se pudo hacer lo que se hizo nadie se debe sentir seguro".
Hay dudas de que esto salga bien, porque ha salido mal muchas veces... Es lógico que mucha gente no se pudiera creer que se había llevado a Maduro"
Benigno Alarcón Deza, analista
Sin embargo, reconoce el analista que "hay dudas de que esto salga bien, porque ha salido mal muchas veces. Chávez perdió un referéndum en 2007 y volvió a introducir la norma para mantenerse en el poder un año después. Maduro se quedó con una elección muy cuestionada cuando sucedió a Chávez. Sobrevivió a las protestas en 2014 en 2017. En 2018 inhabilitó a toda la oposición y gana la elección ante la mirada atónita de todo el mundo. En 2019 se nombra un gobierno interino y se queda en el poder. Es lógico que el 3 de enero mucha gente no se pudiera creer que se habían llevado a Maduro y también se entiende que haya miedo".
Según Benigno Alarcón Deza, habría que desmontar en primer lugar el aparato represor y en paralelo controlar las finanzas del gobierno interino para que o desvíen fondos para pagar lealtades. EEUU, a través de su embajada que será un centro de operaciones, supervisará todo el proceso. "Delcy Rodríguez va a intentar ganar tiempo. Es su baza", apunta.
La esperanza tiene nombres y apellidos en Venezuela. Hay muchos hombres y mujeres que llevan años soñando con un país en el que puedan hablar con libertad, moverse con libertad, y viajar por placer y no para buscar una vida mejor. Hay miedo por todo el sufrimiento con el que cargan. Pero muchos se levantan como José Manuel Puente. "Mi generación se formó para ayudar a Venezuela a reconstruirse. No lo hice para quedarme callado. Si mi generación no hace nada por Venezuela, Venezuela se va a perder. El bienestar y el progreso vendrá como consecuecia de la reconstrucció de la democracia". Por algo el himno venezolano empieza así: "Gloria al bravo pueblo..."
Te puede interesar