El cruce de Rafah, principal enlace entre la Franja de Gaza y Egipto, ha abierto este lunes en ambas direcciones para el movimiento de residentes, según confirmó un responsable de seguridad israelí. En esta primera jornada, sin embargo, solo se ha registrado la entrada de un grupo de palestinos a Gaza, sin constancia de salidas desde el enclave hasta el momento, en una reapertura marcada por fuertes restricciones de seguridad y cupos diarios.

La reactivación del paso se produjo tras la llegada de los equipos de la Misión de Asistencia Fronteriza de la Unión Europea (EUBAM), encargados de supervisar las operaciones fronterizas y reforzar la confianza entre Israel y el Gobierno palestino. La reapertura de Rafah es una pieza central del plan de alto el fuego impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, que prevé una desescalada gradual del conflicto y medidas humanitarias paralelas.

Según medios egipcios, a primera hora de la mañana un primer grupo de palestinos cruzó desde Egipto hacia Gaza. La cadena Al Qahera News retransmitió en directo la llegada a la zona internacional del paso alrededor de las 7.30 hora local (5.30 GMT). Las imágenes mostraban principalmente mujeres y niños descendiendo de microbuses, escoltados por miembros de la Media Luna Roja Egipcia, algunos de ellos asistiendo en sillas de ruedas a personas de mayor edad.

Funcionamiento reducido

Fuentes de seguridad egipcias precisaron que Rafah operará con una capacidad aproximada de 200 personas al día: 150 salidas desde Gaza y 50 entradas al enclave. Para este lunes, unas 50 personas tenían prevista la entrada en Gaza. El procedimiento establece que solo los residentes previamente “aprobados” por Egipto e Israel podrán cruzar; tras hacerlo, serán transportados en autobús a un puesto de control israelí para verificaciones de identidad. Las autoridades militares israelíes decidirán finalmente si autorizan la entrada.

Además del movimiento de residentes, la reapertura contempla evacuaciones médicas. Está previsto que el primer grupo de enfermos y acompañantes cruce de Gaza a Egipto tras una “fase piloto” iniciada el domingo. Al Qahera News informó de que los hospitales del norte del Sinaí se encuentran en alerta para recibir a los pacientes procedentes de Gaza. Más de sesenta ambulancias esperan en la entrada del paso para su traslado a distintos centros, después de una evaluación inicial por equipos médicos egipcios en el propio cruce.

Israel cerró el paso de Rafah el 7 de mayo de 2024, cuando sus fuerzas tomaron el control de la zona, bloqueando el acceso de ayuda por el único corredor de Gaza con el exterior fuera del control israelí. El cierre afectó de forma directa a miles de heridos y enfermos que necesitaban tratamiento fuera del enclave; en el último año, solo unos pocos miles pudieron salir para atención médica a terceros países, mientras miles más seguían pendientes, según la Naciones Unidas.

Aunque la reapertura de Rafah supone un alivio operativo limitado, Israel mantiene importantes restricciones. El tránsito es a pie, con controles de seguridad estrictos y cupos acordados con Egipto. Además, Israel sigue vetando la entrada de periodistas extranjeros en Gaza desde el inicio de la guerra, una prohibición que ha motivado un recurso de la Foreign Press Association ante el Tribunal Supremo israelí.

El cruce reabre así de forma gradual y bajo supervisión internacional, en un contexto todavía frágil. Gaza, donde viven unos dos millones de palestinos, continúa marcada por la devastación de meses de guerra, con la mayoría de la población desplazada en tiendas improvisadas o viviendas dañadas. La evolución de Rafah en los próximos días será clave para medir el alcance real del alto el fuego y la capacidad de aliviar, aunque sea parcialmente, la emergencia humanitaria en el enclave.