El chavismo ha cumplido este lunes 27 años en el poder en plena metamorfosis. Hace un mes, el 3 de enero, Estados Unidos llevaba a cabo una operación relámpago contra el régimen venezolano y capturaba a su líder, Nicolás Maduro, sucesor de Chávez, y su esposa, Cilia Flores. Desde entonces, EEUU tutela la evolución de la potencia petrolera. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, gatopardesca, impulsa cambios para que nada cambie. Intenta que la reforma económica conforme a Washington y se demore la reforma política. Pero la presión es creciente: no en vano el giro forma parte de la aplicación de la doctrina Donroe (América para Trump). La convulsión en Venezuela afecta a Cuba, a cuyo régimen Maduro rendía pleitesía. Su dependencia del petróleo venezolano puede asfixiar a una población muy castigada pero su élite es monolítica. Al menos hasta el momento.

En Venezuela la fecha clave que supone un cambio de paradigma es el 28 de julio de 2024. Nicolás Maduro, ya ilegítimo en 2018, competía por la reelección. El régimen comete fraude y se atribuye la victoria frente al candidato de la oposición, Edmundo González, avalado por María Corina Machado, a quien habían desbancado con excusas peregrinas. Contra pronóstico el desconocido diplomático gana. Y además la oposición puede demostrarlo con las actas electorales que quiere ocultar el chavismo. Ahí Maduro empezó a cavar su tumba. Fue tal su derrota que en muchos colegios donde votaban militares ganó claramente la oposición.

Maduro quiso seguir en su realidad paralela. Y aumentó la represión. En los días posteriores al 28 de julio detuvieron a la mayor parte del entorno de María Corina, Edmundo González salió al exilio en España, y sembraron el miedo por doquier al capturar a todo aquel que había participado en alguna marcha o había ayudado a organizarlas. Machado se ocultó a partir de enero de 2025, cuando sufrió un intento de arresto. La llegada al poder de Trump, hace un año, con Marco Rubio, de origen cubano, en la Secretaría de Estado favoreció también que Venezuela estuviera en la agenda de la nueva Administración.

Protectorado de EEUU

Trump dijo horas después de que los Delta Force se llevaran a Maduro y su esposa a una cárcel de Nueva York que EEUU estaba al mando de Venezuela. Dejaban en el poder a todos los que estaban antes, y al frente, Delcy Rodríguez, vicepresidenta y por tanto presidenta encargada por ausencia de Maduro. Pero Trump ha dicho en reiteradas ocasiones que Delcy Rodríguez trabaja en coordinación con la Casa Blanca. Es Rubio quien supervisa, como quedó claro en su comparecencia ante el comité de Exteriores del Senado la semana pasada. Rubio dijo entonces que Rodríguez no se quedaría para siempre, pero que en esta fase lo principal es la estabilidad económica y política. El sábado llegó Laura Doug a Caracas para reabrir la embajada.

Días antes se había aprobado la ley de hidrocarburos, que da paso a la inversión extranjera en el sector petrolífero. Trump anunció la apertura del espacio aéreo venezolano. Y el viernes Delcy Rodríguez anunció el proyecto de ley de amnistía para presos políticos. las excarcelaciones empezaron a cuentagotas, pero siguen dándose. Según Foro Penal, quedan 687 presos políticos, de ellos 182 son militares. Se desconoce el paradero de 51.

"A partir del 3 de enero entramos en una etapa distinta. No sabemos si es una transición a una democracia o una transición hacia un sistema más abierto en lo económico pero con libertades restringidas. Hay cambios importantes en lo económico, político y social. En lo económico el marcador más claro lo da la velocidad con que se aprobó la nueva ley de hidrocarburos. Está en las antípodas del pensamiento económico de Chávez. En lo social se observa una progresiva pérdida del miedo. También empieza a caer la autocensura en los medios. El ritmo se ha acelerado", explica Carmen Beatriz Fernández, consultora política en DataestrategIA.

Y añade que en los próximos seis meses seguirán los cambios a toda velocidad. "Debería haber una hoja de ruta hacia la democracia en este tiempo con un manejo de los tiempos claros. Esperaría un calendario electoral y una reinstitucionalización de la entidad electoral", añade la experta, de origen venezolano.  

Objetivo: fin de las sanciones

Delcy Rodríguez mantiene el control y su prioridad es impulsar la recuperación económica. En eso coincide con la Administración Trump. "Ni China ni Rusia pueden hacer ese papel. Solo EEUU. Y si eso significa sacrificar a Cuba, están dispuestos", apunta Anna Ayuso, investigadora sénior del Cidob. "La prioridad es que levanten las sanciones. España está por la labor de un levantamiento progresivo de sanciones a cambio de avances: la liberación de los presos políticos, en primer lugar", añade Ayuso.

A partir de ahí, a juicio de la investigadora, "los Rodríguez intentarán consolidarse y presentarse como la estabilidad. Buscarán una apertura política pero controlando los espacios. La legitimidad que tienen es muy precaria. Se mantienen porque Trump los ha aceptado. Quieren consolidarse para que un sector de la población les apoye. Ahora la opinión pública es muy negativa. Lo más complicado es el tema militar. Quien parece que ha perdido poder es Vladimir Padrino López, ministro de Defensa".

Cuba, de calamidad en calamidad

La salida de Maduro ha hecho que en Cuba se echen a temblar. La guardia pretoriana que rodeaba a Maduro era cubana y por ello se creía inalcanzable. Pero cayó él y mataron a 32 cubanos. Eso habla mucho de la conexión entre Venezuela y Cuba. De hecho, fueron los cubanos los que eligieron a Maduro como sucesor de Chávez. Le habían adoctrinado ellos.

Venezuela era su principal proveedor de petróleo y ha dejado de serlo. México asegua que seguirá pero hay interrupciones en el suministro. Trump anunció sanciones a quienes comercien con la isla. Tampoco hace falta porque Cuba no tiene cómo pagar.

El país ya atraviesa dificultades para garantizar el suministro de alimentos y productos básicos a la población, golpeada a diario por cortes de electricidad de varias horas. Según un informe publicado en el diario Financial Times, no está muy lejos de empezar a sentir las consecuencias de las nuevas restricciones. "Cuba sólo tiene suficiente petróleo para durar entre 15 y 20 días con los niveles actuales de demanda y producción interna", afirma la firma Kpler, según cita el diario británico.

"Cuba es una nación en decadencia. Lo ha sido durante mucho tiempo, pero ahora no tiene a Venezuela para sostenerla. Así que estamos hablando con la gente de Cuba, con las altas esferas de Cuba, para ver qué pasa", dijo Trump a los medios el domingo en su residencia de Mar-a-Lago, según informa la agencia Efe. Rubio en el Senado no se refirió a una intervención en la isla pero sí reconoció que les gustaría un cambio de régimen. Empezarán por forzar reformas económicas.

"Cuba está al límite. Para la población es una situación de mucha penuria. Aseguran la electricidad para los hoteles, pero no para el resto. Si apuestas a un estallido social, el problema es que no hay una oposición articulada. El régimen ha impedido que haya una alternativa. Han tenido oportunidades de impulsar reformas pero han hecho lo contrario. El problema es el inmovilismo. El Ejército no quiere perder el control. Es una dictadura militar", indica Anna Ayuso. "No se sabe si puede algún sector más aperturista dispuesto a hacer al menos una reforma económica. La inversión extranjera también está limitada. No es un lugar para invertir. No se sabe cuánto podrían aguantar", añade la investigadora.