Lo llaman el efecto Lovejoy por Helene Lovejoy, el personaje de los Simpson, que recurre a la frase "pensad en los niños" como un mantra. Es una maniobra de distracción muy eficaz aludir a la protección a la infancia, que suma adhesiones, y más aún si lo combinamos con el enfrentamiento a los poderosos, en este caso los tecnoligarcas. En una jugada de gran ingenio Pedro Sánchez ha logrado la carambola: anuncia que prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años porque se han convertido en el "salvaje oeste". Y propone perseguir a los tecnoligarcas por "las muchas infracciones que se producen en sus sitios web". Sánchez contra los criminales de ese nuevo salvaje oeste. Sánchez ya tiene causa y enemigo para convertirse en la escena internacional en un líder anti Trump, y para que queden empolvados los problemas internos.

Vayamos por partes. En plena caída libre electoral en Aragón, con los casos de corrupción contra dirigentes del PSOE en instancias judiciales, y sin fuelle por las insaciables peticiones de los socios y aliados del Gobierno, Sánchez ha visto su tabla de salvación en Donald Trump y sus amigos los tecnoligarcas, como Elon Musk. Mark Carney, primer ministro de Canadá, hizo un discurso en Davos en defensa de los valores del liberalismo clásico y eso le catapultó como líder ante esa Europa que pretende resurgir frente a los abusos de Trump.

"Pedro Sánchez necesita movilizar su voto, el voto fiel. Activarlo. Y una manera de hacerlo es encontrar un enemigo claro. Si son personas reconocidas por todos, y en todo el mundo, ese enemigo es poderoso, lo que refuerza el liderazgo de Sánchez, o su visibilidad como líder. En este sentido, a Sánchez le interesa porque se erige en el contrapoder de estas personas, en su mayor parte muy conservadoras o afines a la extrema derecha, lo que alimenta su marco de ser él la única persona que les hace (y puede hacer) frente", explica Xavier Peytibi, consultor en Ideograma.

Los cinco puntos del discurso de Dubai

Sánchez no fue a Davos por la tragedia ferroviaria de Adamuz pero tuvo una ocasión de oro en el World Government Summit de Dubai el pasado 3 de febrero. En su intervención, presumió de los buenos resultados económicos de España pero se centró en la gobernanza digital. "Las redes sociales se han convertido en un Estado fallido. Un lugar donde se ignoran las leyes y se tolera la delincuencia. Donde la desinformación vale más que la verdad y la mitad de los usuarios sufren discursos de odio. Un Estado fallido en el que los algoritmos distorsionan el debate público y nuestros datos e imágenes son pirateados y vendidos", dijo en Dubai.

Y como los niños son los más desprotegidos en ese Estado fallido, anunció las medidas que su gobierno iba a poner en marcha "para recuperar el control" frente a los abusos de los dueños de las plataformas. Como si fueran todas novedosas. En primer lugar, dijo que "cambiará la legislación española para que los ejecutivos de las plataformas sean legalmente responsables de las muchas infracciones que se producen en sus sitios web. Esto significa que los CEO de las plataformas tecnológicas tendrán que hacer frente a responsabilidades penales por no eliminar contenidos ilegales o que inciten al odio". Añadió que "la manipulación algorítmica y la amplificación de contenidos ilegales" serían delito. En tercer lugar, se refirió a la implantación de "un sistema para rastrear, cuantificar y exponer cómo las plataformas digitales alimentan la división y amplifican el odio". En cuarto lugar, se refirió a la prohibición del acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. Y añadió: "Mi Gobierno colaborará con la Fiscalía para investigar y perseguir las infracciones cometidas por Grok, TikTok e Instagram".

Todo lo presentó como un totum revolutum en donde se combinan medidas que ya están en tramitación en el Congreso, como es el caso de la prohibición del acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, propuesta por la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, de Sumar, con otras que ya la Unión Europa ha descartado por impracticable como es responsabilizar penalmente a los tecnoligarcas, con esa trazabilidad del odio que entraña riesgos serios si es el gobierno de turno quien la realiza.

Problemas tecnológicos

"Estoy de acuerdo con el mensaje pero no con la concreción. La obligación de verificar a los menores ya está en las leyes pero no hay tecnología para hacerlo. La UE está desarrollando la cartera europea de identidad digital para verificar edad y otros atributos sin dar datos personales a una plataforma. Que lo presente como nuevo cuando una ley lleva una ley que lleva un año y medio en el Congreso no se entiende", explica Borja Adsuara, abogado y experto en estrategia y comunicación digital .

"No se puede permitir que circulen contenidos ilegales y que se manipule el algoritmo. Eso es el Reglamento de Servicios Digitales europeo. Ya se han impuesto multas. ¿Cuál es la novedad? ¿Que no es suficiente? Pero la Comisión Europea ha dicho que lo estudió y no se puede sancionar penalmente a los propietarios. Los miembros no pueden hacer la guerra cada uno por su cuenta. Está bien el mensaje para enfrentarse con Musk pero no puede meterle en la cárcel", añade Adsuara. 

Desde Bruselas, Thomas Regnier, portavoz de la Comisión para cuestiones tecnológicas, dijo que "tomar medidas o imponer obligaciones adicionales a las plataformas (...) es claramente inviable, porque esto está regulado por la DSA", en referencia a la Ley de Servicios Digitales, el emblemático reglamento de la UE para las plataformas digitales, destinado a erradicar los contenidos ilegales y proteger a los menores en Internet. "No queremos proteger solo a los niños en España, queremos proteger a todos en Europa con la DSA".

Precedente australiano

Cada vez son más los gobiernos de la UE que están tomando medidas para introducir prohibiciones específicas en las plataformas de redes sociales para los adolescentes, siguiendo la medida pionera del gobierno australiano.

Precisamente el caso australiano está demostrando la dificultada de verificar la edad del menor y de la prohibición en sí. Muchos saben que burlan controles con una VPN.

Siete países de la UE —Austria, Dinamarca, Francia, Grecia, España, Países Bajos y Portugal— han anunciado o están contemplando la posibilidad de introducir dicha prohibición, pero siempre han de atenerse a lo regulado en la DSA.

Musk y Durov, contra 'Dirty' Sánchez

Los dos mensajes que más calaron son las limitaciones a los menores de 16 años y la advertencia a los tecnoligarcas. Su llamamiento provocó la reacción del dueño de X, Elon Musk, que ya había arremetido previamente contra Sánchez por el plan de regularización de migrantes. Pero esta vez le llamó Dirty Sánchez y le acusó de ser "un traidor y un fascista totalitario".

Ni en el mejor de su sueños se había imaginado el presidente del gobierno español una campaña de imagen similar. Coronado como fascista por el hombre más rico del mundo que no oculta sus simpatías por la ultraderecha europea y que, como Trump, tenía vínculos con Epstein. En las conversaciones que se han conocido ahora Musk le dijo que Epstein que esperaba ir a su fiesta más salvaje.

A los comentarios de Musk se sumó el miércoles pasado Pavel Durov, fundador del sistema de mensajería Telegram, que acusó en su plataforma a Sánchez de impulsar "regulaciones peligrosas" que podrían llevar al establecimiento de un "estado de vigilancia" en España. Sánchez respondió a Durov en X. "Deja que los tecnoligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos", con alusión a un diálogo de El Quijote.

La Comisión Europea, a través de un portavoz, sí expresó su "absoluta solidaridad" con Sánchez después de estos mensajes de los tecnoligarcas. En un comunicado, la Comisión asegura que se solidariza con "los Estados miembros que luchan por exigir responsabilidades a las plataformas en línea", algo que es también "una prioridad absoluta para la Comisión". Siempre con los límites marcados en la DSA (Ley de Servicios Digitales). También ha salido en su defensa French Response, la cuenta alternativa del Ministerio francés de Exteriores. Y ha recibido elogios de creadores de opinión ávidos de líderes que contrapesen lo que viene de América.

Quién decide qué es discurso de odio

Sin embargo, de todo lo que enunció en Dubai hay un elemento clave sobre el que llama la atención Borja Adsuara. Se trata de lo que presenta Sánchez como lucha contra la desinformación y monitorización del discurso de odio. "Ya se está haciendo desde el equipo que coordina Diego Rubio. Monitorizan lo que ellos consideran lo que son discursos de odio, desinformación y polarización. Eso me da miedo. Ningún gobierno puede decidir eso. Siempre pensarán que son los otros los que difunden discursos de odio. El próximo gobierno hará lo mismo. Los ciudadanos no podemos permitir que ningún gobierno tenga ese arma  en sus manos. Sería nefasto para los periodistas. Eso solo lo puede decir un juez", señala Adsuara.

Y añade el experto que "hay que distinguir el discurso de odio de los delitos de odio. El único que puede decir si algo es delito es un juez. Lo que para uno es discurso de odio para otro no. Odiar no es delito. Es delito la incitación pública a la violencia contra un colectivo".

Los partidos que están en el Gobierno tendrían que reflexionar ya que sientan un precedente que les va a pesar cuando sean otros los que tengan el poder. ¿Qué dirían si fueran Vox o el Partido Popular los que dijeran que van a perseguir y decidir los discursos de odio? En todo caso debería ser un organismo independiente. En España, la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) actúa como Coordinador de Servicios Digitales, supervisando que los prestadores de servicios cumplan sus obligaciones y protejan los derechos de los usuarios, especialmente de los menores.

En suma, los anuncios de Sánchez se componían de una batería de medidas que la mayoría ya están en curso o dependen de Bruselas, salvo lo referido a los tecnoligarcas, que no es posible aplicarlo. Y la persecución del discurso de odio que nunca debería hacerse desde el Gobierno.

Lo que hemos comprobado una vez más es que Sánchez construye muy bien los enemigos. Como dice el consultor Jordi Sarrión, especializado en redes sociales, "lo que plantea es difícil de aplicar, y lo relevante ha de hacerlo con Europa. Es cierto que esta intervención le refuerza la imagen exterior. Sánchez a nivel nacional genera mucho rechazo y tiene limitaciones, pero en el exterior, junto a Carñps Cuerpo, ha colocado a España en el tintero. Ante la incapacidad interna, atado a unos socios que le lastran para conseguir votos, y con un desgaste en los tradicionales feudos socialistas, mira hacia fuera. Al mismo tiempo con esta estrategia distrae la atención y encuentra un enemigo externo que le permite compactar a su base y dar sentido a su acción política. El efecto es que resiste. Está a punto de superar a Aznar como presidente que más tiempo ha estado en el cargo. Pero sin proponer soluciones serias a un problema como la vivienda".

Eso es mucho más complejo que hablar de los peligros para los menores o criticar a los tecnoligarcas.