En un país de políticos gris marengo Sanae Takaichi brilla. Ya ha inscrito su nombre en la historia de Japón: es la primera mujer que encabeza el Gobierno desde el otoño pasado. Este domingo su partido, el PLD (Liberal Democrático), ha arrasado en las legislativas que convocó Takaichi de forma anticipada. El PLD ha conseguido una supermayoría, es decir, más de dos terceras partes de los escaños de la Cámara Baja. Aficionada al heavy metal, toca la batería con tanto ímpetu que necesita varias baquetas por actuación. Admiradora de Margaret Thatcher y alumna aventajada de Shinzo Abe, ahora afronta el reto de pasar de ser una estrella mediática a gestionar un país en declive.
Sanae Takaichi ha encandilado a los japoneses, sobre todo a los jóvenes y a las mujeres, por su claridad y contundencia. Ultranacionalista, no se amilana ante China y presume de su buena relación con Trump. Gusta a las mujeres pero es muy tradicional: se opone a que las mujeres tengan igualdad de derechos en la línea sucesora imperial o que conserven su apellido de solteras. Pero a muchas japonesas lo que les importa es que por fin una mujer se hace visible y tiene poder. A pesar de su devoción por la Dama de Hierro, es partidaria de aumentar el gasto público para estimular el crecimiento. En economía se parece más a su mentor, Shinzo Abe.
'Takaichimanía?
Desde que asumió la jefatura del Gobierno, tras hacerse con el liderazgo del PLD en su tercer intento, en Japón se vive una auténtica takaichimanía. El bolso negro de la marca Hamano se puso de moda, al igual que las zapatillas Mizuno de color dorado con las que ha hecho campaña. Por cierto, la más corta de los últimos tiempos. La popularidad de Takaichi superaba el 70% antes de las legislativas.
Nacida en la prefectura de Nara, cumplirá 65 años el próximo 7 de marzo. Al contrario que la élite del PLD, proviene de una familia de clase media que nada tiene que ver con la política. Takaichi fue presentadora de televisión antes de optar por un escaño, primero como independiente y luego en el PLD, el partido que gobierna casi de forma hegemónica en Japón desde hace décadas.
Su gran maestro fue el primer ministro Shinzo Abe. Ha sido ministra en varias ocasiones, y el pasado otoño compitió por el liderazgo del partido por tercera vez. Su tenacidad tuvo su premio.
Está casada con el político Taku Yamamoto, que adoptó el apellido de Takaichi. Lo peculiar es que se divorciaron en 2017 pero cuatro años después volvieron a contraer matrimonio. Sanae Takaichi ha adoptado a los tres hijos de su marido.
Carismática relaciones públicas
De su carisma también han sabido políticos extranjeros con quienes se ha visto desde que llegó al cargo de primera ministra. Al finalizar un encuentro con el presidente Lee, de Corea del Sur, tocaron juntos los dos la batería en un singular desafío. A la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, la sorprendió el día de su cumpleaños, en Tokio, con una tarta y cantando Tanti Auguri (Feliz cumpleaños en italiano).
Pero Takaichi une su firmeza a una gran habilidad para impulsar medidas populistas: con su clara política antiinmigración ha neutralizado al ascendente partido Sanseito. Al enfrentarse a China sin miedo ha hecho las delicias de los nacionalistas japoneses. Recordemos que Japón venera a criminales de la Segunda Guerra Mundial sin tapujos. Dijo que, en caso de que China invadiera Taiwán, Japón apoyaría a los taiwaneses. Desde Pekín incluso pidieron a los ciudadanos que no viajaran a Japón.
A Trump le tiene encantado. Y no es fácil que una mujer que no tenga curvas llame la atención del presidente de EEUU. Trump dejó claro su apoyo antes de las elecciones y también le ha felicitado con entusiasmo.
Medidas populistas
Llama la atención que en Japón se empeñen en rechazar a los inmigrantes cuando es el país del mundo que envejece más rápidamente. Solo en el último año, el archipiélago perdió 900 000 habitantes y regiones enteras del país, especialmente en el norte, se están despoblando a un ritmo dramático. Takaichi ha apelado directamente a la aversión hacia los extranjeros, que apenas llegan al 3% de la población. El aislamiento de Japón favorecen que sus ciudadanos vean con poca simpatía las extrañas costumbres de los extranjeros.
La estrategia del primer ministro en materia económica no es diferente. Debido al temor al aumento de los precios en una sociedad que durante mucho tiempo no supo lo que era la inflación, Takaichi anunció la suspensión durante dos años del impuesto del 8 % sobre los alimentos. Esto irá acompañado de un paquete de subvenciones por valor de 130.000 millones de euros para sufragar, por ejemplo, el gas y la electricidad.
El programa financiero de Takaichi está causando inquietud en los mercados financieros. La rentabilidad de los bonos japoneses a 10 años --la prima de riesgo que exigen los inversores por el riesgo de crédito de Tokio-- aumentó el año pasado de alrededor del 1,25 % al 2,25 %. Hay que tener en cuenta que Japón tiene una de las deudas más grandes del mundo, equivalente al 225 % del PIB. Por lo tanto, cualquier cambio en la rentabilidad se traduce en un aumento muy importante de los costes de la deuda, aunque esta sigue estando en manos de los japoneses en un 90 %.
La inquietud de los mercados financieros se traduce también en una debilidad excepcional del yen. Solo en el último año, ha perdido un 17 % de su valor frente al zloty y, en los últimos cinco años, un 55 %. E
l problema más importante de Japón sigue siendo la falta de crecimiento económico. Los economistas son escépticos sobre las medidas que propone Takaichi. A no ser que aproveche la supermayoría para imponer reformas drásticas. Lo que sí es posible que haga es impulsar la reforma de la Constitución para modificar el artículo 9 de la Constitución del país, una de las bases del periodo pacifista que definió a Japón tras la Segunda Guerra Mundial.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado