Cinco días después del inicio de la ofensiva lanzada el sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán, el conflicto no para de extenderse, con dimensiones regionales cada vez más preocupantes. La campaña militar ha golpeado infraestructuras estratégicas dentro de Irán, mientras Teherán ha respondido con salvas de misiles y drones contra Israel, bases estadounidenses y varios países del Golfo, logrando la interrupción de la actividad de refinerías de petróleo e instalaciones gasísticas. El balance provisional supera ya el millar de muertos en territorio iraní y acumula decenas de miles de millones de dólares en pérdidas económicas por la paralización energética, la disrupción del transporte aéreo y los costes militares.
Víctimas y daños humanos: 1.045 muertos en Irán y 10 en Israel
El recuento más reciente de medios internacionales y organizaciones humanitarias sitúa las víctimas mortales en Irán por encima del millar, con miles de heridos en distintas ciudades. Al menos 1.045 muertos, según el recuento oficial, pero algunas ONG que monitorean la situación la sitúan por encima de los 1.500.
El conflicto también ha dejado víctimas mortales en parte de la docena de países implicados. En Israel se han contabilizado al menos una decena de muertos por impactos de misiles iraníes y cientos de heridos.

En el Golfo Pérsico se han registrado víctimas por restos de interceptaciones o ataques puntuales, mientras que Estados Unidos ha confirmado la muerte de seis militares estadounidenses en ataques contra instalaciones utilizadas por su ejército en la región.
El episodio más grave para Washington se produjo en el puerto kuwaití de Shuaiba, donde un ataque con dron contra un centro logístico utilizado por las fuerzas estadounidenses provocó la muerte de cuatro reservistas. El incidente forma parte de la campaña de represalias iraníes contra instalaciones militares vinculadas a Estados Unidos en el Golfo.
Antes y después del ataque contra el complejo presidencial y la residencia del líder supremo Ali Jamenei en Teherán
IRÁN
Objetivos militares y nucleares atacados
La campaña estadounidense, denominada Operation Furia Épica, se ha centrado en instalaciones militares estratégicas dentro de Irán. Washington afirma haber golpeado más de 1.250 objetivos desde el inicio de la ofensiva.
Entre los objetivos atacados figuran instalaciones vinculadas al programa nuclear iraní, como la planta de Natanz -ya golpeada el pasado junio-, además de bases de misiles balísticos, sistemas de defensa aérea, centros de mando de la Guardia Revolucionaria, infraestructuras navales y complejos de inteligencia y seguridad.
Antes y después del ataque a la base de misiles Kermanshah Norte en Irán
Israel ha participado con ataques aéreos dirigidos especialmente contra estructuras del aparato de seguridad iraní en Teherán y otras ciudades. Los bombardeos han afectado a sedes de la Guardia Revolucionaria, la milicia Basij y la Fuerza Quds, así como instalaciones vinculadas a la producción de misiles y drones.
Altos cargos iraníes asesinados
El listado incluye dirigentes políticos, militares y responsables del programa armamentístico.
Ali Jamenei, líder supremo de Irán desde 1989. Murió en los bombardeos iniciales contra su complejo en Teherán.
Aziz Nasirzadeh, inistro de Defensa y Logística de las Fuerzas Armadas. Muerto en los ataques iniciales contra la cúpula militar iraní.
Antes y después del ataque al cuartel general de la Guardia Revolucionaria iraní
Abdolrahim Mousavi, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes. Eliminado en los ataques contra el mando militar.
Mohammad Pakpour, comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). Responsable de las operaciones militares y del programa de misiles y drones.
Ali Shamkhani, asesor principal de seguridad del líder supremo y antiguo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
Mohammad Shirazi, jefe de la oficina militar del líder supremo.
Saleh Asadi, director de inteligencia del cuartel general militar Khatam-al-Anbiya.
Mohsen Darrebaghi, general de brigada y responsable de logística y apoyo del Estado Mayor.
Gholamreza Rezaian, jefe de la organización de inteligencia de la policía iraní.
Hossein Jabal Amelian, director de la Organización de Innovación y Defensa (SPND), vinculada al desarrollo de armamento avanzado.
Reza Mozaffari-Nia, exdirector de SPND y figura clave en investigación militar sensible.
Daoud Ali Zadeh, comandante de la Fuerza Quds para el frente libanés. Muerto en un ataque israelí en Teherán el 3 de marzo.

ISRAEL
Emplazamientos atacados
Teherán ha respondido con salvas de misiles balísticos y drones contra Israel. Varias oleadas han alcanzado el centro del país, incluida el área metropolitana de Tel Aviv, aunque la mayoría de los proyectiles han sido interceptados por los sistemas de defensa israelíes.
El impacto económico empieza a ser significativo. El Ministerio de Finanzas israelí estima que las restricciones de seguridad y la paralización parcial de la actividad económica pueden provocar pérdidas superiores a 9.000 millones de shekels semanales, cerca de 3.000 millones de euros.
PAÍSES DEL GOLFO PÉRSICO
Las represalias iraníes han alcanzado también a varias monarquías del golfo Pérsico que albergan bases estadounidenses o instalaciones energéticas estratégicas.
Emiratos Árabes Unidos es el país que ha registrado mayor volumen de interceptaciones. Según datos oficiales, las defensas emiratíes detectaron 189 misiles balísticos y más de 900 drones, de los cuales la gran mayoría fueron interceptados. Sin embargo, varios drones lograron penetrar el espacio aéreo y alcanzar zonas del país, con al menos 3 muertos.
Antes y durante el ataque al puerto de Jebel Ali en Emiratos Árabes Unidos
En Qatar, el Ministerio de Defensa informó de la detección de más de un centenar de misiles balísticos, de los cuales casi todos fueron interceptados. También se registraron decenas de drones y varios misiles de crucero dirigidos contra instalaciones estratégicas. No se han registrado víctimas mortales.
Kuwait también ha sido escenario de ataques. Sus sistemas de defensa monitorizaron e interceptaron más de 170 misiles balísticos y centenares de drones durante las distintas oleadas lanzadas por Irán. Al menos 2 militares muertos.
En Bahréin, donde se encuentra el cuartel general de la Quinta Flota de Estados Unidos, las defensas destruyeron decenas de misiles y drones dirigidos hacia el archipiélago. 1 civil fallecido.
Arabia Saudí ha sufrido ataques contra infraestructuras energéticas. Se han registrado impactos en instalaciones cercanas a Ras Tanura, uno de los mayores complejos petroleros del reino.
EEUU
Bases atacadas en el golfo Pérsico
Irán ha dirigido parte de su represalia contra el entramado militar estadounidense en la región. Entre las instalaciones afectadas se encuentran bases o centros logísticos vinculados a Estados Unidos en Kuwait, Qatar y Bahréin.
El ataque con dron contra el puerto de Shuaiba en Kuwait provocó las primeras bajas estadounidenses. Además, instalaciones militares estadounidenses en Qatar y Bahréin han activado sus sistemas de defensa ante múltiples salvas de misiles y drones. Su base en las inmediaciones del aeropuerto de Erbil, la capital del Kurdistán iraquí, también ha sido alcanzada por ataques de misiles de milicias chiíes en Irak.
La región alberga una amplia red de bases estadounidenses, entre ellas Al Udeid en Qatar, sede del mando regional del CENTCOM; Al Dhafra en Emiratos Árabes Unidos; Ali Al Salem y Camp Arifjan en Kuwait; y la base naval de la Quinta Flota en Bahréin.

Al Udeid Air Base (Qatar)
Es la mayor base militar estadounidense en Oriente Próximo y el centro neurálgico del mando regional de Estados Unidos. Acoge a unos 10.000 militares. Misiles iraníes fueron lanzados contra la base durante las primeras horas de la represalia tras la ofensiva contra Irán.
Al Dhafra Air Base (Emiratos Árabes Unidos)
Situada al sur de Abu Dabi, esta base aérea conjunta entre Estados Unidos y Emiratos es uno de los principales nodos de operaciones aéreas estadounidenses en el Golfo. Las autoridades regionales reportaron ataques con drones y misiles contra instalaciones en territorio emiratí vinculadas a esta base.
Ali Al Salem Air Base (Kuwait)
Conocida entre las tropas estadounidenses como “The Rock”, esta base aérea en el norte de Kuwait es uno de los principales puntos de despliegue de la Fuerza Aérea estadounidense cerca de Irak. Durante la campaña de represalias iraníes se registraron ataques con drones y misiles dirigidos contra la instalación.

Camp Arifjan (Kuwait)
Ubicada al sur de Kuwait City, es el cuartel general avanzado del U.S. Army Central, encargado de coordinar las operaciones terrestres estadounidenses en Oriente Próximo. La base se encuentra entre las instalaciones atacadas durante las oleadas de drones y misiles iraníes.
Camp Buehring (Kuwait)
Instalada durante la invasión de Irak de 2003, esta base sirve como punto de tránsito y preparación de unidades estadounidenses que se despliegan en Irak y Siria. Durante la guerra actual también ha sido objeto de amenazas y ataques indirectos dentro de las oleadas lanzadas por Irán.
Centro logístico de Shuaiba (Kuwait)
El ataque más grave confirmado contra personal estadounidense se produjo en una instalación operativa situada en el puerto civil de Shuaiba, donde un dron iraní alcanzó un centro de mando táctico utilizado por el ejército estadounidense. El ataque causó la muerte de seis militares estadounidenses y destruyó la instalación.

Naval Support Activity Bahrain / Quinta Flota (Bahréin)
Bahréin alberga el cuartel general de la Quinta Flota de Estados Unidos, responsable de las operaciones navales en el Golfo, el mar Arábigo y el mar Rojo. Las defensas aéreas del archipiélago interceptaron varios drones y misiles dirigidos contra instalaciones militares durante la campaña de represalias iraníes.
Coste militar
El Pentágono no ha publicado aún una cifra oficial del coste total de la operación ni de los daños causados por los ataques iraníes en sus bases. Sin embargo, estimaciones citadas en prensa sitúan el gasto inicial de la ofensiva en unos 779 millones de dólares durante las primeras 24 horas de ataques, a los que se sumarían unos 630 millones vinculados al despliegue previo de buques, bombarderos y sistemas de defensa en la región.
El mantenimiento de un grupo de combate de portaaviones desplegado en la zona se estima en unos 6,5 millones de dólares diarios. A ello se suma el coste de los sistemas de defensa antimisiles empleados para interceptar las oleadas iraníes. Cada interceptor utilizado puede costar cientos de miles o incluso millones de dólares dependiendo del sistema utilizado.
GOLPE ECONÓMICO AL GOLFO
Las consecuencias económicas del conflicto se extienden mucho más allá del campo de batalla. El Golfo Pérsico, uno de los principales nodos energéticos y logísticos del mundo, está sufriendo una disrupción masiva.
En el sector aéreo, la guerra ha provocado el cierre temporal o las restricciones operativas en varios de los principales hubs de la región. Más de 21.000 vuelos han sido cancelados en aeropuertos como Dubái, Doha o Abu Dabi desde el inicio de los ataques.
El impacto en el turismo y el transporte aéreo podría alcanzar decenas de miles de millones de dólares. Un estudio de Tourism Economics estima que el conflicto podría reducir entre 23 y 38 millones el número de visitantes en la región este año, con pérdidas potenciales de entre 34.000 y 56.000 millones de dólares.

Energía: el mayor shock económico
El impacto más grave se concentra en el sector energético. QatarEnergy declaró fuerza mayor en sus exportaciones de gas natural licuado y cerró las operaciones de licuefacción en el complejo de Ras Laffan tras los ataques. Qatar es el mayor exportador mundial de gas natural licuado y representa alrededor del 20% del suministro global. El reinicio completo de las instalaciones podría tardar al menos un mes.
El cierre ha provocado un fuerte aumento de los precios internacionales del gas. En Asia, el precio spot del gas natural licuado alcanzó los 25,39 dólares por millón de unidades térmicas británicas, su nivel más alto en tres años.
El petróleo también ha reaccionado con subidas impulsadas por la incertidumbre sobre el flujo energético en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.
IMPACTO GLOBAL
El balance provisional de la guerra revela un conflicto que ha superado rápidamente el marco bilateral entre Irán e Israel para transformarse en una crisis regional con repercusiones globales. Irán concentra la mayor destrucción militar y el mayor número de víctimas. Israel enfrenta un impacto económico creciente bajo la amenaza constante de misiles.
En el Golfo, los países productores de energía afrontan una doble presión: ataques directos y pérdidas económicas masivas por la interrupción de infraestructuras estratégicas.
Mientras tanto, Estados Unidos se enfrenta a un coste militar creciente y a la necesidad de proteger una red de bases e instalaciones que se extiende por todo Oriente Próximo.
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