El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha adjudicado este sábado como una victoria propia que Irán haya pedido disculpas a sus vecinos de Oriente Medio y se ha comprometido a no volver a atacarlos tras la campaña militar conjunta de Washington e Israel. En una declaración difundida en sus redes sociales, Trump aseguró que Teherán está “siendo derrotado de forma brutal” y sostuvo que la presión militar estadounidense e israelí ha obligado a la República Islámica a prometer que dejará de disparar contra países de la región aunque, en una declaración que contradice sus versiones previas, ya desliza que el régimen de los Ayatolás podría tardar "décadas" en rendirse.

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“Irán, que está siendo golpeado duramente, se ha disculpado y se ha rendido ante sus vecinos de Oriente Medio, y ha prometido que no volverá a disparar contra ellos”, escribió Trump, quien afirmó que Teherán pretendía “tomar el control y gobernar Oriente Medio”. El mandatario añadió que se trata de “la primera vez que Irán pierde frente a los países de la región en miles de años”.

Trump también aseguró que algunos de esos países han agradecido la ofensiva militar liderada por Washington. “Han dicho: ‘Gracias, presidente Trump’. Yo les he respondido: ‘De nada’”, señaló el dirigente republicano.

En el mismo mensaje, el presidente estadounidense advirtió de que Irán podría ser objeto de nuevos ataques aún más duros en las próximas horas. Trump indicó que se está considerando ampliar los objetivos militares, incluso contra zonas y grupos que hasta ahora no habían sido contemplados como blancos, en represalia por lo que calificó como el “mal comportamiento” del régimen iraní.

Según el mandatario, el país ya no es “el matón de Oriente Medio”, sino “el perdedor de Oriente Medio”, una situación que, afirmó, se prolongará durante décadas si Teherán no se rinde o si su sistema político acaba derrumbándose.