El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha iniciado este jueves en Argel una visita oficial de dos días que escenifica el progresivo deshielo de las relaciones entre España y Argelia, con un gesto político de alto nivel: su encuentro con el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, el primero de estas características desde la crisis diplomática desatada en 2022.
La reunión con Tebboune —que eleva el rango político de la visita— se produce tras una jornada marcada por los contactos institucionales con su homólogo argelino, Ahmed Attaf, quien lo recibió en la sede del ministerio. Ambos mantuvieron primero un encuentro bilateral y posteriormente una sesión de trabajo ampliada con sus respectivas delegaciones, en la que subrayaron “la dinámica positiva” que atraviesan las relaciones y su voluntad de ampliar el partenariado estratégico.
El viaje supone el regreso de un jefe de la diplomacia española a Argel tras el choque diplomático provocado por el giro de Madrid sobre el Sáhara Occidental, cuando el Gobierno respaldó el plan de autonomía de Marruecos. Una crisis que llevó a la retirada del embajador argelino y a la congelación de buena parte de la cooperación bilateral, y que comenzó a reconducirse a finales de 2023 con el retorno del representante diplomático a Madrid.
Energía y geopolítica en el centro de la agenda
La agenda de Albares está fuertemente marcada por el factor energético. Argelia se ha consolidado como principal proveedor de gas a España en un contexto internacional tensionado por la escalada en Oriente Medio y la volatilidad de los mercados. El ministro español tiene previsto reunirse también con el titular de Hidrocarburos, Mohamed Arkab, para abordar el refuerzo de los suministros y la cooperación en este ámbito estratégico.
El contexto internacional añade urgencia a los contactos. La guerra en Oriente Medio y las tensiones en el Golfo —con ataques a infraestructuras energéticas y la amenaza sobre el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado mundial— han revalorizado el papel de Argel como socio energético fiable para Europa.
En este escenario, ambas delegaciones intercambiaron análisis sobre la situación regional, con especial atención a Oriente Medio, el Sahel y la estabilidad en el Mediterráneo occidental, ámbitos en los que Argelia desempeña un papel clave.
Competencia energética y agenda cultural
La visita de Albares se produce además apenas un día después del viaje a Argel de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien anunció nuevos proyectos de exploración de hidrocarburos en alta mar para reforzar el suministro de gas a Italia, en una clara señal de la creciente competencia europea por asegurarse el acceso a los recursos argelinos.
Más allá del eje político y energético, el viaje incluye también una dimensión cultural. Albares inaugurará el Instituto Cervantes en Orán, un gesto que busca reforzar la presencia española y capitalizar el creciente interés por la lengua y la cultura españolas en Argelia.
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