Pese a que la justicia europea ha dejado claro que el carácter "separado y distintos" del territorio del Sáhara Occidental, Marruecos persiste en su empeño de reclamar como suyas unas aguas territoriales que no le pertenecen. Esta vez lo hace en la 'Seafood Expo Global', una feria internacional de pesca que se celebra estos días en Barcelona. Allí, Marruecos ha encontrado un nuevo canal de legitimación a sus ansias extractivistas.
Según figura en la programación oficial del evento, casi una treintena de empresas marroquíes estarán presentes esta semana en Barcelona. Todas ellas tienen como base de operaciones ciudades en las costas de su país. ¿El problema? Ocho de ellas indican como lugar de proveniencia ciudades saharauis.
En concreto, son dos las que sitúan su origen en Dajla y otras seis en El Aaiún. Una afirmación engañosa, puesto que el Tribunal de Justicia de la UE ya tumbó hace año y medio los acuerdos comerciales con Marruecos, por considerar al Sáhara Occidental un territorio distinto y separado al régimen alauí.
Son empresas que se dedican a explotar los recursos del Sáhara Occidental, mientras los hacen pasar por marroquíes. Pulpos, anchoas, caballas y sardinas, todos ellos son extraídos ilegalmente del territorio, como parte de una economía de ocupación que ahora encuentra legitimación en ferias internacionales.
Marruecos busca atraer empresas extranjeras a los territorios ocupados
La participación de estas empresas una feria internacional de pesca no es casual. Desde hace años, Marruecos lleva a cabo una estrategia de legitimación basada en atraer a empresas extranjeras al Sáhara Occidental, para que sus actividades en el territorio sirvan de apoyo tácito a la ocupación.
Y estas maniobras no se limitan sólo al sector pesquero, sino que se extienden también a las energías renovables, los fosfatos, la exportación de arena y la producción de hidrógeno verde.
"Una vez que una empresa extranjera tenga actividades comerciales en un territorio ocupado, ya no va a querer que la situación se modifique", explica desde la organización Western Sahara Resource Watch (WSRW) Roberto Cantoni. De esta manera, Marruecos se asegura de que estas empresas se posicionen en contra de un cambio de régimen en el Sáhara Occidental, puesto que sus intereses económicos se verían afectados.
Una vez que una empresa extranjera tenga actividades comerciales en un territorio ocupado, ya no va a querer que la situación se modifique
Por lo tanto, en eventos como 'Seafood Expo Global' el régimen alauí encuentra una oportunidad para seguir avanzando en su borrado. En WSWR han constatado que varias empresas españolas ya comercian con productos que Marruecos extrae de territorio saharaui y hace pasar como propio. Es posible que en el encuentro de esta semana se cierren más acuerdos de este tipo.
Una colaboración que va en contra de la legislación europea
La jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la UE deja claro que las empresas europeas no pueden estar implicadas en negocios donde el Sáhara Occidental se considere como parte de Marruecos. Así, no podrían colaborar con las ocho empresas que participan en la 'Seafood Expo Global' y manifiestan que Dajla y El Aaiún, como sus ciudades de origen, son marroquíes.
Es ilegal para las empresas europeas trabajar en esos territorios, pero también hay una lucha interna entre las instituciones de gobernanza europeas
Sin embargo, Cantoni lamenta que la Comisión tiene una actitud "muy permisiva" con las compañías que se saltan estas disposiciones. A esto se añaden condiciones fiscales beneficiosas ofrecidas por Marruecos para atraer a las empresas extranjeras, lo suficientemente beneficiosas como para desoír a la Justicia europea.
"Es ilegal para las empresas europeas trabajar en esos territorios, pero también hay una lucha interna entre las instituciones de gobernanza europeas", resume.
El Frente Polisario pide explicaciones
Aunque desde el Frente Polisario ya han contactado con los organizadores del foro para solicitarles que suspendan la participación de las ocho empresas que se lucran a base de los recursos saharauis, no ha habido respuesta.
Su representante en España, Abdulah Arabi, ha pedido que tanto 'Seafood Expo Global' como las compañías que participan en ella respeten el Derecho Internacional. Aun así, la organización del evento ha desoído las demandas del Polisario por el momento.
Así, pese a que el Derecho Internacional es muy claro respecto a la titularidad de estas aguas, parece que Marruecos vuelve a salirse con la suya en su empeño por ignorar la legislación vigente para asimilar el territorio del Sáhara Occidental como propio.
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