Donald Trump fue el primero en difundir en la noche del sábado la imagen del autor del tiroteo en el Hilton en sus redes sociales. Dos horas después del suceso, también fue el presidente quien aseguró que se trataba de "un lobo solitario". Este domingo ha seguido aportando detalles: se ha encontrando un manifiesto de Cole Tomas Allen, como se llama el autor del tiroteo, que prueba su "odio a los cristianos", según ha dicho en una entrevista en Fox News. Cole Tomas Allen, de 31 años, fue detenido tras un intercambio de disparos con los agentes del servicio secreto.

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"Es un tipo muy problemático. Al leer su manifiesto te das cuenta de que odia a los cristianos. Eso es seguro. Es un odio fuerte, anticristiano", ha dicho Trump. A su vez, The New York Post ha revelado que el manifiesto es un alegato anti Trump. "No estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor ensucie mis manos con sus crímenes", escribió Cole, según reproduce el Post. Esta versión no ha sido confirmada por fuentes oficiales.

Por primera vez en sus dos mandatos Donald Trump acudía el sábado a la Cena de Corresponsales en el Hilton de Washington. Cuando apenas se había servido el primer plato, en el salón principal se escuchó un estruendo. Trump confesó que creía que se había caído una bandeja pero otros testigos experimentados en conflictos se dieron cuenta de que eran disparos. Provenían de la entrada del hotel, en el piso superior, donde tuvo lugar la persecución del sospechoso, armado con una escopeta, una pistola y varios cuchillos. Un agente resultó herido pero ya ha sido dado de alto. Se salvó gracias al chaleco antibalas, según informó el propio Donald Trump.

Trump y su Administración, en el punto de mira

El fiscal general en funciones, Todd Blanche, ha declarado en Meet the Press de la NBC que el autor del tiroteo "tenía la intención de atacar a personas que trabajan en la Administración, entre las que probablemente se encontraba el presidente". Los investigadores ya han recabado información de los dispositivos electrónicos del sospechoso y han entrevistado a personas que lo conocen, lo que les ha permitido hacerse una primera idea de su aparente motivo. Ha puntualizado que era aún una opinión muy preliminar.

También se ha referido a que han encontrado "algunos escritos". Debe de ser el manifiesto con proclamas anticristianas al que se ha referido Trump.

Cole Tomas Allen, originario de California, se desplazó en tren de Los Ángeles a Chicago y, posteriormente, de Chicago a Washington. Se registró en el Washington Hilton uno o dos días antes de que el hotel acogiera la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.

De él se sabe que se presentaba como desarrollador de videojuegos y ejercía de profesor de C2 (alumnos con necesidades especiales), con gran aceptación de sus alumnos. Estudió un Cal Tech, una universidad privada de buen nivel, un grado de ingeniería. También tiene un máster en ciencias de computación.

Dudas sobre las medidas de seguridad

A la cena de corresponsales, un evento que tiene lugar en el Hilton desde hace 60 años, asistían, además del presidente y de la primera dama; el vicepresidente J.D. Vance; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; el secretario de Estado, Marco Rubio; y otros altos cargos de la Administración. Es la primera vez que Trump había aceptado la invitación a este evento, en el que suelen gastarse bromas sobre el propio presidente. Trump no es conocido por saberse reír de sí mismo.

El agresor, armado con una pistola y una escopeta, superó a toda velocidad la primera línea de defensa en un control de seguridad, pero los agentes del servicio secreto lo derribaron y lo esposaron rápidamente antes de que pudiera entrar en el salón de baile, donde estaba Trump, gran parte de su gobierno, y cientos de periodistas.

El fiscal adjunto ha remarcado que las medidas de seguridad habían funcionado y por ello se había evitado una catástrofe. "No olvidemos que el sospechoso no llegó muy lejos. Apenas traspasó el perímetro, y cuando digo 'apenas' me refiero a unos pocos metros. El sistema funcionó. Estábamos a salvo, el presidente Trump estaba a salvo", ha insistido.

Apenas dos horas después del tiroteo, Trump compareció ante los medios en la Casa Blanca. Quiso demostrar que todo estaba bajo su control. Aunque elogió la labor del servicio secreto, recordó que esto demuestra la necesidad del salón de baile que está construyendo en la Casa Blanca. Allí las medidas de seguridad serán mejores, según remarcó. Todo el entorno MAGA enfatizó el mensaje de Trump sobre su salón de baile. Y aprovechó para compararse con Abraham Lincoln.

"He estudiado los magnicidios, y debo decir que suelen ser víctimas los que más impactan, esa gente que más contribuye, como el caso de Abraham Lincoln. La gente que con sus actos tienen mayor impacto son los primeros que se convierten en objetivo. No van contra los que no hacen apenas", dijo Trump. Incluso bromeó con el hecho de que se había dado cuenta de lo peligroso que es ser presidente. Sufrió un intento de atentado en Pensilvania en julio de 2024 y resultó herido en una oreja. "Si lo llego a saber quizá me lo habría pensado mejor".