Un crucero de lujo por algunos de los lugares más remotos del mundo se ha convertido en una pesadilla para las 147 personas que viajaban a bordo del MV Hondius. En su odisea han llegado hasta la península antártica y han pasado por Tristán de Acuña, la isla habitada más remota del mundo.

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Sin embargo, el origen de sus problemas parece estar en Argentina, que ya no forma parte de la Organización Mundial de la Salud. Allí, un pasajero embarcó en la expedición sin saber que estaba infectado con hantavirus.

El brote de la enfermedad detectado a bordo del crucero, que deja tres fallecidos y cinco infectados hasta el momento, ha hecho saltar todas las alarmas. Tras la especulación inicial sobre si los pasajeros se contagiaron durante la travesía, ahora todo parece indicar que el paciente cero -que murió el 11 de abril- subió al barco cuando ya se había contagiado, después de varias semanas de viaje por Argentina, Chile y Uruguay junto a su mujer. 

El Ministerio de Salud argentino ya está colaborando con los países involucrados para recabar información sobre el origen del contagio, que podría ser una ruta ornitológica por lugares donde habitan los roedores que contagian el hantavirus a los humanos. Sin embargo, el laboratorio ANLIS Malbrán, el centro de referencia para este tipo de situaciones en el país, ha sido uno de los muchos organismos víctimas de la motosierra de Javier Milei. Todo ello en un momento en el que los casos de hantavirus aumentan en Argentina.  

Los casos aumentan y son más mortales 

El hantavirus se encuentra por todo el mundo, pero la variante Andes, de la que se han contagiado los tripulantes del MH Hondius, es la única que se transmite entre humanos. Y Argentina es el país de la región en el que se registran más casos de la enfermedad.

Desde julio de 2025 hasta la actualidad se han registrado 101 casos de hantavirus en Argentina, muy por encima de los 64 detectados entre julio de 2024 y junio de 2025. Hay que tener en cuenta que las autoridades sanitarias argentinas miden la temporada epidemiológica entre los meses de julio de un año y junio del siguiente, por lo que la cifra total de la temporada actual podría ser mayor

El único periodo en el que se registraron más contagios que en el actual fue el de 2018-2019 con 126 casos confirmados, cuando se produjo un brote en la Patagonia por el que se contagiaron 34 personas. Fue durante este episodio que se demostró la transmisión de hantavirus entre humanos infectados por la variante Andes.

Al aumento en el número de casos se añade una tasa de mortalidad más elevada que en años anteriores. En la actualidad, la letalidad de la enfermedad es del 31,7%, mientras que la temporada pasada fue del 22%. Durante el periodo con más infecciones (2018-2019), la mortalidad se mantuvo en el 17%. 

¿A qué se debe el aumento?

El epidemiólogo integrante del Centro de Medicina Tropical de la Universidad Nacional de Córdoba, Axel Tomás, ha estudiado la transmisión del hantavirus en Argentina y apunta dos factores clave en el aumento de los contagios: el cambio climático y la aparición en zonas donde antes no se registraban apenas casos, como la provincia de Buenos Aires. 

En el caso del cambio climático, la subida de las temperaturas “aumenta la supervivencia de los roedores que lo transmiten y el número de sus poblaciones”, detalla. Además, el calor mantiene en mejores condiciones las secreciones de los ratones, que son las que transportan el virus. 

Asimismo, las migraciones internas pueden haber favorecido la transmisión de la enfermedad en Argentina. Aunque la variante ‘Andes’ era endémica de las zonas rurales de la Patagonia, los movimientos de población pueden haberla llevado hasta otras regiones con “mucha más densidad poblacional”, explica Tomás.  

Los recortes en sanidad no ayudan a plantar cara a la enfermedad

El mencionado ANLIS Malbrán, del que depende el Instituto Nacional de Epidemiología, es el encargado de coordinar las investigaciones sobre el hantavirus en Argentina. Una tarea complicada, aún más después del tijeretazo al gasto sanitario del Gobierno de Milei. El funcionamiento del centro es “fundamental” para identificar y combatir el hantavirus -explica Tomás-, ya que se encarga de centralizar las muestras que se toman en todo el país.

Los trabajadores del centro denunciaron a finales del pasado año una reducción del 45% en los salarios, del 26% en el presupuesto y del 15% en el personal, a través del sindicato ATE. El epidemiólogo de la Universidad Nacional de Córdoba se muestra preocupado por los recortes, aunque es menos alarmista: “El sindicato se está anticipando y está avisando de que tienen un presupuesto escaso que puede poner en riesgo su funcionamiento en un futuro”. 

Aunque el funcionamiento del Instituto Nacional de Epidemiología podría verse condicionado si persisten los recortes presupuestarios, todavía no se han detectado problemas concretos. Su respuesta a este tipo de eventos epidemiológicos siempre ha sido “muy buena y eficiente”, y se mantiene en estos términos. Aun así, la situación no es ideal: “Ojalá que aumenten las partidas”. 

Manifestación de jubilados en contra de los recortes del Gobierno de Milei | Sebastián Hipperdinger / EUROPA PRESS

Resurge el debate sobre la salida de la OMS

El brote a bordo del MV Hondius está siendo monitoreado de cerca por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y uno de sus médicos ya se encuentra en el barco atendiendo a los enfermos. Esta situación no ha pasado desapercibida para muchos usuarios en redes sociales, que han recordado que el Ejecutivo de Milei decidió abandonar la organización el año pasado, una salida que se formalizó en marzo de 2026. 

La OMS coordina, programa y reporta los brotes epidémicos

“¿Cuanta vergüenza internacional más deberemos soportar en este experimento distópico que nos toca vivir?”, ha escrito en X el diputado peronista Pablo Yedlin. Desde la Casa Rosada no han perdido tiempo para contestar a estas críticas y han dejado claro que Argentina está colaborando con las autoridades sanitarias pertinentes, a las que ha ofrecido apoyo técnico “desde el primer momento”. De hecho, el Gobierno argentino enviará 2.500 pruebas de diagnóstico a laboratorios de cinco países.

Aunque Tomás coincide en que estar fuera de la OMS no afecta a la respuesta de Argentina a la crisis, cree que “siempre es bueno” pertenecer a esta organización. “La OMS coordina, programa y reporta los brotes epidémicos”.