Las autoridades sanitarias de varios países han activado un amplio dispositivo internacional de rastreo tras el brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius. El objetivo es localizar a decenas de pasajeros y posibles contactos que podrían haber estado expuestos al virus antes de que se confirmara la situación de brote a bordo.
La confirmación por parte de las autoridades suizas de un octavo pasajero infectado en un hospital en Zúrich ha hecho saltar todas las alarmas. El sujeto se presentó en un hospital tras recibir un mensaje de la compañía naviera en la que le explicaban la situación. El centro médico confirmó su contagio y que la variante de hantavirus era de los Andes, de la que se tiene constancia de que es el único de los 38 hantavirus conocidos que se puede transmitir entre humanos tras un contacto estrecho. Casi en paralelo llegó la confirmación desde Sudáfrica de que el matrimonio de holandeses fallecidos estaban contagiados por esa variante.
El octavo contagiado de Suiza se había bajado en la isla de Santa Elena, donde desembarcaron según el recuento final 30 personas, entre ellas el fallecido. Los equipos de salud pública intentan localizar a estos pasajeros y sus contactos que desembarcaron en aquel momento. No hay información oficial y clara, pero estos viajeros se trasladaron a distintos destinos internacionales, entre ellosReino Unido, Países Bajos, Australia, Taiwán y varios puntos de Norteamérica.
Junto al suizo se bajó una holandesa, esposa del primer fallecido con la intención de repatriar el cuerpo de su esposo, cuando se encontraba en el aeropuerto de Johannesburgo se desplomó enferma y murió posteriormente. El rastreo también se extiende a pasajeros que abandonaron el barco y tomaron vuelos comerciales. Entre ellos figura un vuelo en Sudáfrica vinculado a una pasajera infectada, lo que ha llevado a intensificar la vigilancia sobre posibles cadenas de transmisión.
La autoridad sanitaria de Estados Unidos ha confirmado que mantiene bajo vigilancia a pasajeros estadounidenses que estuvieron a bordo del buque y que personas en los estados Georgia, California y Arizona están siendo monitoreadas. De momento, aseguran que “ningún estadounidense ha mostrado síntomas de enfermedad hasta el momento”. En Reino Unido hay dos personas en cuarentena voluntaria sin síntomas de contagio; bajaron en Santa Elena, como los estadounidenses.
Francia ha confirmado que está siguiendo “estrechamente” a una persona que compartió vuelo con uno de los infectados evacuados desde el crucero, y señaló que se están investigando los contactos tanto a bordo como durante los desplazamientos internacionales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) coordina las tareas junto a los servicios sanitarios nacionales de países como España, Países Bajos, Sudáfrica, Suiza y Reino Unido, que ya han activado protocolos de seguimiento para pasajeros y tripulantes.
Cronología de un brote que tiene al mundo en vilo
- 20 de marzo: el crucero MV Hondius parte de Tierra del Fuego, en la Patagonia argentina, con 149 personas a bordo entre pasajeros y tripulación.
- 1 de abril: tras regresar a Ushuaia después de sus primeras incursiones en la zona antártica, el barco vuelve a zarpar, esta vez rumbo al norte.
- 6 de abril: un pasajero holandés de 70 años empieza a encontrarse mal con fiebre, dolor de cabeza, dolor abdominal y diarrea.
- 11 de abril: ese mismo pasajero fallece, aunque en ese momento no se determina la causa de la muerte.
- 21 de abril: el barco atraca en Santa Elena; allí desembarca el cadáver del fallecido y también su esposa, que empieza a sentirse mal. Además, bajan del barco 28 pasajeros más que inician su regreso a sus países.
- 25 de abril: la mujer holandesa viaja en avión a Sudáfrica con el cadáver de su marido; durante el vuelo empeora y muere al día siguiente en Johannesburgo.
- 26 de abril: empeora el estado de un pasajero británico que ya había desarrollado síntomas respiratorios a bordo.
- 27 de abril: ese pasajero británico es evacuado por vía aérea a Sudáfrica y queda ingresado en la UCI.
- 28 de abril: una pasajera alemana comienza con síntomas de neumonía y su estado se agrava con rapidez.
- 2 de mayo: la pasajera alemana fallece; ese mismo día, Sudáfrica confirma por laboratorio que el pasajero británico está infectado por hantavirus.
- 3 de mayo: el barco llega a las proximidades de Cabo Verde; tres pasajeros presentan fiebre alta y/o síntomas gastrointestinales y son evaluados por equipos médicos locales.
- 4 de mayo: cuando el MV Hondius debía atracar en Cabo Verde, el caso salta a los medios; el barco queda fondeado frente a Praia a la espera de una solución.
- 5 de mayo: la OMS y España acuerdan que el barco se dirija a Canarias; Sanidad confirma que aceptará el desembarco y el traslado del médico en estado grave.
- 6 de mayo: un pasajero que había desembarcado en Santa Elena es atendido en un hospital de Suiza y da positivo en hantavirus
La llegada a España
En paralelo, España prepara la llegada del MV Hondius a Canarias, donde está previsto que el buque atraque en los próximos días bajo estrictas medidas de control sanitario. El Ministerio de Sanidad ha diseñado un dispositivo especial que incluye evaluaciones médicas a todos los pasajeros y la tripulación, realización de pruebas diagnósticas y la posible aplicación de cuarentenas controladas en instalaciones habilitadas.
Fuentes sanitarias señalan que el desembarco se realizará de forma escalonada para minimizar riesgos, priorizando a las personas con síntomas o que hayan tenido contacto estrecho con casos confirmados. Además, equipos de vigilancia epidemiológica estarán desplegados en el puerto para garantizar el seguimiento inmediato de cualquier caso sospechoso.
2 Comentarios
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hace 6 días
La historia se repite (parece…).
hace 6 días
Está muy bien que se trate de localizar a todos los infectados para aislarlos y ponerlos en cuarentena, pero, ¿y qué pasa con los oriundos de la Patagonia?, ¿es que no van a salir nunca de sus pueblos o aldeas?, y qué decir de los turistas que pasan por allí todos los días. Todos han estado en contacto o lo han podido estar con los supuestos roedores origen del contagio. Mejor haríamos investigando sobre la posible vacuna y procurar administrarla cuanto antes a la mayor población posible.