Cuando pensamos en campos de maniobras o zonas de adiestramiento militar, no pensamos en santuarios ecológicos, pero la realidad es que los espacios restringidos a los militares sufren menor presión humana que otros abiertos a la libre circulación y la actividad económica. El Ministerio de Defensa dispone de unas 135.000 hectáreas de espacios rústicos que constituyen ecosistemas donde la huella humana es mínima, una ventaja poco conocida fuera del ámbito castrense.
“La actividad militar convive de manera ejemplar con el entorno natural” asegura Manuel Blasco Gómez, general de división y subdirector General de Planificación y Medio Ambiente de la Dirección General de Infraestructura del Ministerio de Defensa. “El Ministerio de Defensa tiene desplegados equipos de las Fuerzas Armadas para la consecución de objetivos medioambientales que van más allá de la gestión responsable de sus instalaciones y de los objetivos de la defensa nacional. Estas actuaciones abarcan desde operaciones de vigilancia de incendios, hasta limpiezas de fondos marinos o la proporción de apoyo logístico en labores de investigación”, asegura.
Para este militar la actividad militar convive de manera ejemplar con el entorno natural ya que la “actividad militar requiere unas zonas de seguridad amplias, por lo que la superficie utilizada es, en general, muy inferior a la del total de la propiedad, situación que, unida a la exclusión de otros usos antrópicos como agricultura, urbanismo, sobrepastoreo, caza, etc. Lo que ha favorecido el desarrollo de los procesos naturales”, afirma el militar.

Los márgenes que los militares dejan a la naturaleza, son aprovechados por la biodiversidad, los terrenos militares que funcionan a menudo como “refugios intuitivos”, en términos del militar, para biodiversidad por la baja presión urbanística y actividades humana. “Estos territorios constituyen enclaves privilegiados para la supervivencia de numerosas especies animales, formaciones vegetales autóctonas, de elementos geológicos singulares y en suma de ecosistemas y paisajes bien conservados y siempre respetados”, sostiene el general Blasco.
Según su inventario Defensa cuenta con 37.874 hectáreas incluidas en la RED Natura 2000, red de áreas de conservación diseñadas por la Comisión Europea para la protección de la biodiversidad en la UE, cuya finalidad es asegurar la supervivencia a largo plazo de las especies y los hábitats más amenazados de Europa. “En los espacios de Defensa habitan 266 especies en régimen de protección especial, de las cuales 42 son vulnerables y 17 se encuentran en peligro de extinción”, destaca.


Campo de Maniobras y Tiro El Teleno (León)
El 62% de este recinto está integrado en la Red Natura 2000 y cuenta, en su mayor parte, con figuras de protección como Zona de Especial Conservación (ZEC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).
En el interior de las instalaciones militares se localiza el Lugar de Importancia Geológica “Morfología periglaciar y campos de piedras del Teleno”. Entre las especies presentes destaca el lobo ibérico (Canis lupus signatus).
A la relación entre defensa y naturaleza le pone marco la normativa ambiental que se aplica en España desde los 80 y que se ha ido actualizando. “Esta legislación no solo actúa como un marco normativo sino que también establece las bases para un desarrollo sostenible. El antecedente más antiguo de la vinculación del Ministerio de Defensa a la inquietud por la conservación del medio ambiente es el Real Decreto 2265 de 27 de agosto de 1982, por el que se articuló la colaboración entre este Ministerio y el de Agricultura, Pesca y Alimentación a través del Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA), con el fin de procurar una defensa del medio ambiente y una utilización racional de los recursos naturales en los terrenos afectos a fines militares”, explica.
La última legislación ambiental que aplica a los campos de maniobras y a las zonas de adiestramiento militar es la contenida en la Directiva Ministerial 107 del 2 de junio de 1997 sobre protección del medio ambiente en el ámbito del Departamento. “Esta directiva introduce el criterio de que la política medioambiental del Ministerio de Defensa estará basada en el concepto de desarrollo sostenible, debiendo ser compatible con la misión de las Fuerzas Armadas, y dirigida a alcanzar los objetivos e intenciones de la legislación vigente, en la conservación, protección y, cuando sea posible, en la recuperación de las condiciones medioambientales”, precisa el general.
La filosofía de fondo es el manejo de un concepto “Defensa“ amplio según el cual los militares “La defensa también está para defender el medio ambiente. Debemos preservar en nuestras instalaciones un entorno natural acorde con la legislación vigente y con las exigencias de esa sociedad a la que servimos”, asevera.


El Escuadrón de Vigilancia Aérea nº 10 se ubica en el monte Iroite (686 m), en la cumbre de la sierra de Barbanza (Galicia) en el centro de la península del mismo nombre. En sus instalaciones y áreas circundantes se han identificado 8 especies de anfibios, 4 de reptiles, 17 de mamíferos y 56 de aves, todas ellas propias de la región biogeográfica atlántica.
Atapuerca: la joya arqueológica que salvó el Ejército
Más allá de la botánica y la zoología, el patrimonio cultural también ha encontrado su escudo en el estamento militar. La historia del yacimiento de Atapuerca está íntimamente ligada a las Fuerzas Armadas, ya que los restos "aparecieron en una propiedad militar", específicamente "dentro de un campo de tiro y de maniobras asociado al cuartel Cid Campeador, muy cercano a la ciudad de Burgos", recuerda el general. Este emplazamiento propició una "relación muy estrecha entre militares y arqueólogos".
Lo que resulta verdaderamente revelador es el papel del Ejército en la supervivencia del yacimiento frente a la especulación de principios de siglo. El avance del desarrollo urbanístico burgalés amenazaba con devorar la sierra, situada a solo 14 kilómetros de la ciudad. La conclusión es tajante: "Si no hubiera sido el recinto zona militar probablemente ahora mismo en el seno de Atapuerca estaría urbanizado".
_____
AdMA, Asociación de militares ambientalistas congregó a un grupo de fotógrafos naturalistas para aportar fotos de los espacios naturales gestionados por Defensa. Algunas de estas imágenes junto con las de las Fuerzas Armandas sirven para divulgar la labor medioambiental de Defensa, como las empleadas en esta información.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado