Su avance hacia el Elíseo es una carrera de fondo. Marine Le Pen (Neuilly-sur-Seine, 1968) nunca ha estado tan cerca como ahora de alcanzar su objetivo. Lo ha intentado en tres ocasiones, y en las dos últimas, se enfrentó a Emmanuel Macron en segunda vuelta. En la primavera de 2027 Macron ya no puede competir. Marine Le Pen finalmente sí podrá pero tendría que hacer campaña con un brazalete electrónico. ¿Mantendrá su palabra de no hacerlo y dará el relevo a Jordan Bardella, o aprovechará que ya no está inhabilitada para ser candidata por cuarta vez?

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Marine Le Pen, fundadora de Reagrupación Nacional y favorita en los sondeos, ha escuchado impasible la decisión del tribunal de apelación en el palacio de justicia. El Tribunal le ha condenado a tres años, y uno de ellos habría de cumplirlo con brazalete electrónico por malversación de fondos. La pena de inhabilitación sería de 45 meses, pero 30 de ellos suspendidos. Quedarían 15 meses y ya los ha cumplido. En una decisión salomónica, la corte deja en manos de Marine Le Pen la decisión sobre su candidatura. Previamente dijo que con brazalete no haría campaña porque tendría sus movimientos limitados y por el efecto disuasorio para los votantes. Esta noche anunciará su decisión a los franceses.

El tribunal juzga los hechos como "graves"

El Tribunal ha considerado que los hechos de "malversación de fondos europeos" son "graves" por varias razones. En primer lugar, porque se prolongaron durante más de once años, a lo largo de tres legislaturas.

También porque la cuantía malversada es elevada. La corte considera que el sistema ha desacreditado a las instituciones europeas al desviar fondos públicos hacia un fin distinto al que estaban destinados, en beneficio de personas que trabajaban para el Frente Nacional.

Por último, los hechos son graves porque fueron cometidos por cargos electos, encargados de velar por el interés general. No obstante, la presidenta tiene en cuenta la "ausencia de enriquecimiento personal" por parte de Marine Le Pen. La dirigente podría recurrir al Supremo pero la decisión se conocería ya en plena campaña.

Le Pen niega haber cometido delito alguno

En la primavera del año pasado, una sentencia judicial interrumpió inesperadamente su camino hacia el poder. El tribunal consideró que Marine Le Pen, durante al menos una década, "estuvo en el centro" de un sistema de malversación de fondos del Parlamento Europeo. El dinero, que debía financiar el trabajo de los asistentes en Bruselas y Estrasburgo, se destinaba en realidad al funcionamiento del partido en París.

La líder de facto de Reagrupación Nacional fue condenada a cuatro años de prisión (dos de ellos condicionales), a una multa de 100.000 euros, pero, sobre todo, a la inhabilitación para ejercer cargos electos durante cinco años, con efecto inmediato. Era su sentencia de muerte política. Recurrió la sentencia y por eso llegó al Tribunal de Apelación. Tres magistrados, encabezados por Michèle Agi, han decidido su futuro político.

"Marine Le Pen fue la instigadora, tras su padre, de un sistema que permitió desviar 1,4 millones de euros", declaró el fiscal Stéphane Madoz-Blanchet, en sus alegatos finales. Durante el juicio en apelación, Le Pen negó haber cometido intencionalmente un delito, un cambio de estrategia respecto al tenso proceso de 2025 que se interpretó como una forma de lograr una pena menor.

Reagrupación Nacional, favorito

La sentencia afecta personalmente a Marine Le Pen pero no a las opciones de su partido, Reagrupación Nacional. La formación nacionalpopulista cuenta con dos dirigentes que tienen las mejores opciones para ganar en la segunda vuelta. Las últimas encuestas de opinión publicadas en Le Figaro otorgan a Le Pen un 32% de apoyos frente al 20% de Édouard Philippe, ex primer ministro de Macron. El actual líder del partido, el eurodiputado Jordan Bardella, de 30 años, incluso tendría más respaldo con un 36% frente al 14% de Philippe.

Si los moderados de centro derecha y centro izquierda no respaldan a un único candidato, podría incluso pasar a segunda vuelta Jean-Luc Mélenchon, el líder de la Izquierda Insumisa. Sería una apuesta por los extremos en Francia, a la derecha o a la izquierda. Frente a Mélenchon tendría más posibilidades Bardella, cuyo apellido no se asocia a Jean-Marie Le Pen, y es liberal, que Marine Le Pen, más partidaria de un Estado fuerte y con un pasado reciente prorruso.

"No tengo miedo (...) Pase lo que pase, no estaré muerta. Pase lo que pase, seguiré librando la batalla por mis ideas", dijo Marine Le Pen en la cadena LCI horas antes de conocer la sentencia.

Tanto Bardella como la sobrina de Le Pen, Marion Maréchal, han expresado su apoyo a la líder de facto de Reagrupación Nacional. "Nada justifica que Marine Le Pen sea excluida de la elección del pueblo francés y se le impida presentarse ante él", escribió el líder de Reagrupación Nacional.