La cuenta atrás para las elecciones presidenciales francesas, que se celebran en la primavera de 2027, ha arrancado con una noticia bomba. El tribunal de apelación ha dado vía libre a Marine Le Pen para ser candidata, pero tendría que hacer campaña con una pulsera electrónica por una condena por malversación de fondos europeos. La fundadora de Reagrupación Nacional, favorita en los sondeos, ha mantenido el suspense hasta las 20h. En una entrevista en TF1, Marine Le Pen ha anunciado que mantiene su intención de ser candidata al Elíseo y va a recurrir a la corte de casación la condena de un año a llevar una pulsera electrónica. Está convencida de que así evitará llevarla.
"Me he sentido feliz al saber que el tribunal me devuelve la posibilidad de ser elegida", ha dicho Marine Le Pen en sus primeras declaraciones. "Los franceses tendrán la libertad de votar".
A pesar de su condena en apelación, Marine Le Pen considera que "dos tribunales pueden cometer un error y que el Estado de derecho también lo reconoce, ya que permite interponer un recurso de casación, lo cual haré, para que el Tribunal de Casación se pronuncie sobre esta cuestión jurídica. Quiero agotar todas las vías de recurso para poder defender mi inocencia en este caso", ha dicho Le Pen, condenada por malversación de fondos europeos.
Dos por uno
Tras conocer la sentencia, Marine Le Pen ha celebrado una reunión de crisis de más de dos horas con Jordan Bardella, el actual líder de Reagrupación Nacional, y sus abogados, Louis Aliot, alcalde de Perpiñán, y Steeve Briois, de Hénin-Beaumont. El encuentro ha tenido lugar en la nueva sede del partido, en el distrito 16º de París. Ha confirmado que, de ser elegida, será Jordan Bardella su primer ministro.
"Jordan Bardella y yo vamos a iniciar muy pronto esta campaña presidencial. Hemos ofrecido a los franceses un dúo (…) y juntos convenceremos a los franceses de que lo que están viviendo hoy no es una fatalidad", ha remarcado Marine Le Pen.
"Nos complementamos, nos hemos preparado. Yo para este inminente cargo de presidenta de la República, y Jordan para el no menos destacado cargo de primer ministro. Esta pareja política que formamos puede cambiar realmente las cosas y suponer un nuevo impulso para nuestro país, además de cambiar la vida cotidiana de los franceses", ha añadido. Le Pen está convencida de que son "un tándem ganador".
La campaña para Reagrupación Nacional ya ha comenzado con el anuncio de Le Pen. Este miércoles van a comparecer juntos en el mercado de La Flèche, en Sarthe.
Una sentencia salomónica
Los magistrados del tribunal de apelación de París han sido salomónicos en su sentencia. Han aligerado la pena por malversación de fondos públicos, aunque consideran el delito lo suficientemente grave como para que Marine Le Pen se vea o obligada a llevar una pulsera electrónica un año. La inhabilitación para ejercer cargo público la consideran ya cumplida. De este modo, han dejado en manos de la dirigente de Reagrupación Nacional la decisión de ser o no candidata a la Presidencia. No se les puede reprochar que no traten a todos los ciudadanos por igual, y tampoco que priven a una dirigente con tanto apoyo popular de concurrir a las urnas.
A primera hora de la tarde, Marine Le Pen escuchó impasible la decisión en el palacio de justicia. El Tribunal le ha condenado a tres años, y uno de ellos habría de cumplirlo con brazalete electrónico por malversación de fondos. La pena de inhabilitación sería de 45 meses, pero 30 de ellos suspendidos. Quedarían 15 meses y ya los ha cumplido. Previamente dijo que con brazalete no haría campaña porque tendría sus movimientos limitados y por el efecto disuasorio para los votantes. Por eso ahora insiste en que la decisión se revertirá en el Tribunal de Casación.
Los jueces dejan la decisión a Le Pen
En la primavera del año pasado, una sentencia judicial interrumpió inesperadamente su camino hacia el poder. El tribunal consideró que Marine Le Pen, durante al menos una década, "estuvo en el centro" de un sistema de malversación de fondos del Parlamento Europeo. El dinero se destinaba en realidad al partido en París.
La condena fue de cuatro años de prisión (dos condicionales), 100.00 euros de multa, y la inhabilitación para ejercer cargos públicos durante cinco años. Recurrió la sentencia, sobre todo porque la dejaba fuera de la carrera política. Le Pen negó haber cometido delitos. Con el recurso ha logrado una reducción sustancial de la pena, pero aún así el tribunal considera "graves" los hechos.
La cuarta ocasión en la carrera presidencial
Uno de los primeros en reaccionar ha sido Gabriel Attal, candidato de Renaissance a las elecciones presidenciales y ex primer ministro. "Pertenezco a una nueva generación en la que la ejemplaridad y la probidad son conceptos muy importantes", ha dicho Attal. "Es evidente que hay una dimensión moral en esta situación, al presentarse con antecedentes penales y una condena por malversación de fondos públicos". Algunos tertulianos se rasgaban las vestiduras al imaginar a Charles de Gaulle haciendo campaña con un brazalete electrónico.
En los últimos sondeos publicados en Le Figaro, Marine Le Pen figura en cabeza, aunque el actual líder del partido, Jordan Bardella, incluso lograría mejores resultados. Es una decisión sobre todo una vida dedicada a la política y marcada por un objetivo, heredado de su padre: llegar al Elíseo. Desde su primer intento, en 2012, ha ido aumentando los apoyos, hasta llegar al 41,4% en 2022 frente a Macron. En 2027 Macron ya no podrá competir. Marine Le Pen sí lo hará. Espera que a la cuarta sea la vencida.
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