El grupo islamista Hamás ya tiene un nuevo líder. Desde que Yahya Sinwar fue asesinado en 2024 por el Ejército israelí, la organización palestina estaba dirigida por un buró político formado por cinco figuras prominentes dentro del movimiento. Uno de ellos, Jalil al Haya, ha sido el elegido para liderar Hamás, que atraviesa uno de los momentos más complejos desde su fundación.
Nacido en la Franja de Gaza, los comienzos de la carrera de Al Haya dentro de Hamás estuvieron estrechamente ligados al enclave palestino. Se unió al grupo desde su fundación a finales de los años ochenta. Su primera victoria política llegó en 2006, cuando fue elegido miembro al Parlamento de la Autoridad Palestina como representante de la Ciudad de Gaza.
Sin embargo, el nuevo líder de Hamás fue ganando peso en el ámbito diplomático, especialmente como enlace con otros países árabes e Irán. De hecho, se le sitúa como una figura especialmente próxima a la República Islámica, a diferencia de su contrincante al liderazgo de la organización, Jaled Meshal, un político veterano más cercano a los Estados árabes.
La elección se ha desarrollado en un contexto complicado. Con la organización diezmada tras la muerte de buena parte de su cúpula directiva en el transcurso de la guerra con Israel, el proceso de votación se ha prolongado durante meses. En él han participado miembros del grupo repartidos por Cisjordania, Gaza, presos en las cárceles israelíes o residentes en otros países.
"El proceso electoral se llevó a cabo mediante un mecanismo sumamente complejo y secreto debido a la difícil situación de seguridad y al asesinato de varios líderes políticos y militares por parte de la ocupación", ha explicado una fuente de Hamás en declaraciones recogidas por el Times of Israel. Según este diario, las elecciones no han sido transparentes. El grupo no ha publicado los resultados exactos de la victoria de Al Haya sobre Meshal.
El artífice del alto el fuego en Gaza
Jalil al Haya ha sido el principal negociador de Hamás en las conversaciones para alcanzar un alto el fuego con Israel, que cristalizaron en un acuerdo en octubre de 2025. Según lo convenido, el grupo islamista palestino liberaría a los rehenes israelíes que seguía teniendo secuestrados a cambio del fin de la ofensiva israelí contra Gaza.
Un mes antes, el propio Al Haya fue blanco de un atentando israelí que pretendía acabar con su vida. El ataque tuvo lugar en Doha, la capital de Catar, donde el nuevo líder de Hamás reside desde hace algunos años. Aunque el dirigente palestino salió con vida del atentado, uno de sus hijos falleció a consecuencia del ataque israelí. No es el único familiar que el líder islamista ha perdido a consecuencia de su guerra contra Israel: varios miembros de su familia han muerto en circunstancias similares durante los últimos años.
A pesar del asesinato de su hijo, Al Haya accedió a un acuerdo con el Gobierno de Benjamín Netanyahu. En Hamás eran conscientes de que la devastación en la Franja de Gaza alcanzaba niveles insoportables para la población, atrapada en una escalada bélica iniciada por los líderes de la organización con sus ataques del 7 de octubre de 2023.
Aunque la primera fase del acuerdo se finalizó hace meses, la segunda etapa no termina de arrancar. El principal escollo es la negativa de Hamás a su desmantelamiento. Además, el pacto no ha logrado poner fin a los ataques israelíes contra Gaza, donde el total de muertos ya supera los 73.000.
En un análisis publicado en la agencia de noticias Shehab, próxima a Hamás, el analista Wissam Afifa resume así el desafío que enfrenta el nuevo líder de la organización: "Asume la responsabilidad en una de las etapas más delicadas desde la fundación del movimiento, con responsabilidades que van más allá de gestionar la etapa actual, abarcando la reconstrucción del sistema de liderazgo que resultó gravemente dañado durante la guerra". Por el momento, las Brigadas al Qasam, el brazo armado de Hamás, ya le ha ofrecido su apoyo.
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