Ha sido la más joven secretaria de prensa de la Casa Blanca de la historia. También la más polémica. Donald Trump ha anunciado en Truth Social que Karoline Leavitt, de 28 años, deja su puesto a finales de agosto. Debutó en enero de 2025 a los 27 años. La razón oficial: la familia. Leavitt dio a luz a su segunda hija el 1 de mayo. Aduce que quiere dedicar más tiempo a sus hijos. Sorprende la decisión, ya que estuvo al pie del cañón hasta pocos días antes de dar a luz. Seguirá como asesora externa.
La renuncia de Karoline Leavitt representa una importante pérdida personal y política para Trump. Deja un gran vacío porque Leavitt era más que una portavoz. Como señala Stephen Collinson en la CNN, "Leavitt comprende la mentalidad de Trump. Ha sido una figura clave en su ataque, durante su segundo mandato, contra las instituciones de rendición de cuentas de Washington, en este caso, la prensa de la capital. Al igual que su jefe, rompió con los esquemas de su cargo. Y con su implacable acoso a los periodistas, ha puesto al descubierto las fisuras del periodismo tradicional en la era de las redes sociales".
La salida de Leavitt se produce en un momento crítico para la Casa Blanca, ya que Trump se enfrenta a múltiples dificultades, tanto en el ámbito internacional como en el nacional. El 3 de noviembre se celebran las elecciones de mitad de mandato (midterms), un test a la gestión del presidente. Leavitt desempeñaba un papel clave en la defensa de sus políticas, cada vez más cuestionadas.
Una carrera profesional trepidante
En sus redes sociales, Leavitt, que lleva trabajando con Trump desde su primer mandato, afirma: "Ser madre y dar la bienvenida a un nuevo bebé mientras desempeñaba uno de los trabajos más exigentes del mundo ha sido, como mínimo, la etapa más gratificante y, a la vez, más desafiante de mi vida". Y añade: "La verdad es que, desde que regresé a la Casa Blanca tras el nacimiento de mi hija, he sentido en lo más profundo de mi corazón que no puedo ser la mejor madre que se merecen mis dos hijos pequeños al tiempo que dedico el tiempo, la energía y la atención constantes que exige el cargo de secretaria de prensa de la Casa Blanca, y por eso, en última instancia, he tomado la decisión agridulce de abandonar la Casa Blanca y emprender un nuevo capítulo en mi vida".
Tras trabajar en la Casa Blanca como secretaria de prensa adjunta y en la Oficina de Correspondencia Presidencial durante la primera administración Trump, Leavitt se presentó como candidata al Congreso por Nuevo Hampshire en 2022. Ganó las primarias republicanas pero no pudo desbancar a la diputada demócrata en el cargo. También fue portavoz de la diputada Elise Stefanik, de Nueva York. Después ascendió rápidamente hasta convertirse en una de las aliadas más leales y defensoras más acérrimas de Trump.
Leavitt suele mostrar su desdén por los medios de comunicación convencionales, especialmente por los más críticos con su jefe. Nunca ha tenido problema en repetir las mentiras del presidente. Trump nunca ha ocultado su devoción por Leavitt, de quien dice que "tiene unos labios que se mueven como una ametralladora". Le va a resultar difícil encontrar a alguien que encarne tan a la perfección el sentido del espectáculo mediático de Trump. Nada se sabe sobre quién ocupará su cargo.
La joven secretaria de prensa anuncia su marcha justo en medio de una polémica sobre si la Casa Blanca utilizó a periodistas a bordo del Air Force One como señuelo durante el vuelo secreto del presidente desde Turquía en medio de una alerta de seguridad el mes pasado.
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