El Senado de Colombia ha autorizado la salida del territorio nacional del expresidente Gustavo Petro durante el próximo año, tras aprobar este miércoles la solicitud cursada un día anterior por el exmandatario, en una sesión marcada por intensos enfrentamientos dialécticos entre partidarios y opositores y en plena crisis nacional tras el terremoto que afectó al país el pasado lunes. La decisión de la Cámara Alta, adoptada con una amplia mayoría de 73 votos a favor y 11 en contra, permite al exmandatario abandonar el país apenas unos días después de haber culminado su periodo presidencial el pasado 7 de agosto.

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La medida se fundamenta en los requerimientos de la sección 3 del artículo 173 de la Constitución Política de Colombia y del reglamento del Congreso, normativa que exige a todos los exjefes de Estado una autorización previa del plenario del Senado para ausentarse del país durante el año siguiente a la finalización de su mandato. Petro fundamentó formalmente su requerimiento con el objetivo de atender una serie de compromisos de carácter personal, social, político y académico en el extranjero.

El debate legislativo reflejó la profunda polarización que vive el país. Senadores afines al nuevo Gobierno de Aberlado de la Espriella expresaron duras críticas contra la concesión del permiso. Desde el oficialista Movimiento de Salvación Nacional se advirtió de que autorizar el viaje del exmandatario equivale a facilitar un riesgo de fuga, al sostener que Petro debe permanecer en el país para responder ante las autoridades por la gestión económica, de seguridad y por presuntos actos de corrupción atribuidos a su Gobierno. Asimismo, sectores cercanos al nuevo presidente, cuya elección no es reconocida por Petro, recriminaron al exmandatario su intención de continuar actuando contra el orden democrático desde el exterior.

A pesar de los cuestionamientos del oficialismo, la proposición parlamentaria salió adelante con el respaldo decisivo de bancadas de la derecha, incluyendo a miembros del Centro Democrático, fuerza que lideró la oposición durante el mandato de Petro.

La salida autorizada se produce en un contexto institucional complejo para el líder de la izquierda colombiana, sobre quien pesan más de un centenar de procesos e indagaciones ante la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes, organismo competente para investigar a los aforados constitucionales. Entre las actuaciones que cursan en dicha célula legislativa figuran investigaciones por supuestas irregularidades en la financiación de su campaña electoral de 2022 y denuncias por presunta intervención indebida en política durante la contienda electoral celebrada este año.

Petro, que ha anticipado su retorno formal a las filas de la oposición política —espacio desde el cual articuló su trayectoria pública durante más de tres décadas antes de llegar a la Jefatura del Estado—, podrá así emprender agenda exterior mientras continúan su cauce los trámites institucionales y judiciales en el país.