Como en dictaduras como Irán o Corea del Norte, Estados Unidos quiere dar ejemplo con una ejecución pública retransmitida por televisión. Será el 3 de diciembre. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha anunciado que un pelotón de fusilamiento ejecutará a Nidal Hasan, autor de la matanza de Fort Hood el 5 de noviembre de 2009. Asesinó a 13 soldados desarmados. Hubo decenas resultaron heridos. Será la primera ejecución militar en Estados Unidos en más de 60 años.
"Fue un ataque islamista radical perpetrado por alguien que vestía el uniforme y formaba parte de las filas, por lo que va a ser ejecutado por un pelotón de fusilamiento compuesto por soldados, como debe ser, y nos aseguraremos de que la gente pueda verlo, de que sea público, porque la gente tiene que comprender que este tipo de actos acarrean graves consecuencias", ha dicho Hegseth en una entrevista en Real America's Voice. Hegseth cambió el nombre de su departamento por secretaría de Guerra, lo que da idea de cómo aborda su labor. Es muy polémico y ya ha provocado la marcha de varios altos cargos militares.
Nidal Hasan, psiquiatra del Ejército, abrió fuego en un centro de atención médica de la base de Texas. Un jurado militar lo condenó a muerte en 2013. Desde entonces ha permanecido recluido en Fort Leavenworth, en Kansas. Agotó sus recursos de apelación el año pasado, lo que allanó el camino para que Donald Trump aprobara la sentencia esta semana, como había recomendado Hegseth.
Conexón con Anwa al Awlaki, clérigo radical
Hasan intercambió 18 correos electrónicos con Anwar al Awlaki, un clérigo radical que posteriormente murió en un ataque con drones estadounidenses, en los meses previos al atentado. En su consejo de guerra, Hasan afirmó que había actuado para impedir que los soldados estadounidenses fueran desplegados en Afganistán para matar a otros musulmanes.
El último caso conocido de un pelotón de fusilamiento militar en Estados Unidos tuvo lugar en noviembre de 1945. Cinco estados de Estados Unidos permiten los pelotones de fusilamiento: Idaho, Misisipi, Oklahoma, Carolina del Sur y Utah. En su último informe, Amnistía Internacional señala una serie de países donde aplican la pena capital con pelotones de fusilamiento. Figuran Afganistán, Arabia Saudí, China, Corea del Norte, Somalia, Yemen, entre otros.
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