A Donald Trump se le agota el tiempo. El presidente de Estados Unidos quiso plantear las elecciones de mitad de mandato (midterms) como un plebiscito sobre su gestión y los estadounidenses le han respondido con un contundente voto de castigo. Los demócratas han recuperado el control de la Cámara de Representantes y del Senado. Todo el Congreso teñido de azul en una noche memorable con victorias contundentes en bastiones donde Trump había ganado claramente hace dos años como Texas, Iowa, o Kansas. Su vergonzante política migratoria, la enloquecida intervención en Irán y sus efectos en el precio de la gasolina han influido en el voto. Trump ya ha escrito en Truth Social, al contrario de lo que dijo en campaña, que su nombre no estaba en la papeleta.
La mayoría en la Cámara de Representantes es abrumadora. Superan con creces los 218 escaños necesarios para su control: alcanzarán los 257 frente a 178 republicanos, según las previsiones del New York Times. Entraba dentro de lo previsible esta victoria. Suele darse un giro a mitad de mandato. Lo más sorprendente ha sido la clara mayoría que consiguen los demócratas en el Senado. Llegarán a los 55 senadores frente a 45 republicanos. Han ganado en Maine, Iowa, Kansas, Ohio, Carolina del Norte, Carolina del Sur y en Texas. La mayoría de estos estados eran bastiones republicanos.
El vuelco en las dos Cámaras se dio en 2014, cuando era presidente Barack Obama, y antes en 2006, con George W. Bush, en la Casa Blanca. Así podrán controlar el presupuesto y promover investigaciones de miembros de la Administración Trump, e incluso un juicio político (impeachment) a Trump. De momento, este miércoles no tiene actos públicos en su agenda.
Trump será Mr. Veto
Durante el recuento, Trump ha dicho al New York Times que aceptaría los resultados y que estaba preparado para trabajar con los demócratas. No ha lamentado nada de sus dos primeros años de este segundo mandato, a pesar de las derrotas de los republicanos. "Considero que son el periodo más exitoso en la historia de cualquier presidente", apunta Trump.
En Truth Social, destaca que él no figuraba en la papeleta, y que de ser así, la victoria habría sido "arrolladora". Previamente anunció que recurrirá al veto para imponer sus políticas. Seré Mr. Veto, dijo en previsión de la derrota republicana. En Fox, ha dicho que ejercerá el veto si los demócratas "proponen locuras". En todo caso, Trump ha gobernado hasta ahora con órdenes ejecutivas.
Texas y Kansas, símbolos del giro demócrata
"Quien pierde Texas, pierde Estados Unidos", había dicho Ken Paxton, fiscal general del estado y candidato republicano al Senado. Ken Paxton ha perdido frente a James Talarico, un progresista moderado de 37 años. Talarico, seminarista presbiteriano, ha ganado con el 59,4% de los votos a Paxton, que apenas ha rozado el 40%. Es la primera victoria de los demócratas en Texas en el Senado en casi cuatro décadas.
"Hemos recuperado Texas. En este estado el poder pertenece al pueblo", ha dicho Talarico al confirmarse su triunfo. "Hemos demostrado que todo el dinero del mundo no puede competir con la gente de Texas. Hemos demostrado que la política de división no puede competir con la política del amor". Elon Musk ha sido el gran donante de la campaña republicana: ha dedicado 445 millones de dólares a los candidatos del partido de Trump en las midterms.
Unos diez millones de ciudadanos han votado en Texas. Es un récord en una elección de medio mandato, y se acerca a los datos registrados en las presidenciales. Talarico ha obtenido sus mejores resultados en los condados de mayoría hispana como Cameron, Caldwell y Webb, según The New York Times.
La candidata demócrata, la hispana Gina Hinojosa, también ha arrebatado la gobernación de Texas al republicano Greg Abbott, que buscaba un cuarto mandato consecutivo. En el caso de Texas ha sido clave cómo los hispanos han castigado la persecución emprendida por el ICE (Immigration and Customs Enforcement) contra ellos.
En Kansas, un estado rural y conservador, el reverendo Adam Hamilton, demócrata, ha ganado frente al senador republicano Roger Marshall. El pastor Hamilton es el primer candidato demócrata al Senado que gana en Kansas en casi 100 años. Con un 51,3% de los votos, se ha impuesto al senador Marshall.
Jon Ossoff, con proyección a 2028
"En una serie de victorias contundentes y decisivas, los americanos han puesto en su sitio a la depravación, la corrupción y la incompetencia del fracasado pato cojo, el presidente Donald Trump", ha dicho el senador Jon Ossoff, en su discurso tras su victoria en Georgia. Ossoff, que se ha impuesto por el 58,9% al republicano Mike Collins, ha retenido su escaño. Es uno de los demócratas que se perfila como uno de los protagonista de la carrera presidencial de 2028. En Georgia será gobernadora por primera vez una mujer negra, Keisha Lance Bottoms, descendiente de esclavos.
En Carolina del Sur, Annie Andrews ha dado la sorpresa al vencer a la senadora Darline Graham, hermana Lindsey Graham, fallecido en julio pasado de un accidente cardiovascular a su regreso de un viaje a Kiev. Darline reemplazó a su hermano. El último demócrata que ganó una elección al Senado por Carolina del Sur fue Fritz Hollings en 1998, hace 28 años.
El demócrata Xavier Becerra, de raíces mexicanas, se convertirá en el primer gobernador de origen latino al frente del gobierno de California en más de 150 años. Sucede al también demócrata Gavin Newsom, uno de los políticos que suena como aspirante a la candidatura a la Presidencia en 2028.
Minnesota contará con la primera senadora indígena de la historia de Estados Unidos, Peggy Flanagan. La demócrata Deb Halland será la primera indígena gobernadora de un estado, Nuevo México.
En Michigan, tras un recuento ajustado, ha logrado el escaño en el Senado el demócrata Abdul El-Sayed. A última hora su competidora en primarias, Haley Stevens, anunció su apoyo al candidato republicano, Mike Rogers, con la excusa de la posición sobre Israel de El-Sayed. Es el primer senador musulmán en el Senado de EEUU.
Todos los elegidos asumirán su puesto el próximo 3 de enero de 2027. Veremos qué sorpresas nos depara Trump hasta entonces. Hay inquietud por si se alía con el israelí, Benjamin Netanyahu, para atacar Irán. Netanyahu también acaba de ser derrotado en las urnas, aunque aún podría gobernar. Si está obsesionado por su legado, debería pensárselo dos veces. También es posible que sacrifique a alguno de los más cuestionados de su equipo como Pete Hegseth, secretario de Defensa.
Hace una década, el 8 de noviembre de 2016, Donald Trump dio la sorpresa al vencer en las presidenciales frente a la candidata demócrata Hillary Clinton, ex secretaria de Estado y ex primera dama. Ahora empieza su tiempo de descuento. Le quedan dos años para cumplir su segundo mandato no consecutivo. Oficialmente ya es un lame duck (pato cojo). Apura su etapa final y con el viento en contra.
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