Estar presente en los mercados emergentes no ha sido, en los últimos años, una estrategia aplaudida por los inversores. Y Dia puede dar fe de ello.

La compañía española de supermercados tiene desplegadas más de 2.300 tiendas en los tres mercados emergentes en los que opera: Brasil, Argentina y China. En ellos registró durante 2016 más de un tercio de sus ventas netas, con el mercado brasileño generando un 18,2% del negocio; el argentino, un 14,8%; y el chino un modesto, 2,2%.

Esta aventura internacional ha representado uno de los grandes lastres que llevaron a Dia a perder cerca del 50% de su valor en bolsa en los 20 meses que separan abril de 2015 de diciembre de 2016. La brusca desaceleración de estos mercados y la depreciación de sus respectivas divisas motivaron una creciente desconfianza hacia la compañía manifiesta, entre otras cuestiones, en el histórico repunte de las apuestas bajistas sobre el valor a niveles superiores al 15%.

Pero la suerte de la compañía podría estar próxima a cambiar. Los resultados que presentó el pasado 23 de febrero han supuesto el último empujón que ha permitido al valor remontar un 26% en los últimos dos meses, reduciendo su castigo de los últimos dos años por debajo del 30%.

En esas cuentas, la evolución de los mercados emergentes volvió a resultar fundamental, con un crecimiento de las ventas comparables superior al 18%, una cifra que además de batir con creces los registros del mercado ibérico (España y Portugal) se sitúa por encima de la media del sector, como resalta Gonzalo Sanz, analista de Mirabaud Securities en España.

La mejora del consumo en Latinoamérica y la previsible consolidación del sector favorecerán el negocio de Dia

Y las perspectivas en estas regiones apuntan al alza. Así al menos lo sostiene la agencia Moody’s, que espera que la previsible mejora de las principales economías emergentes se traduzca en un incremento de las ventas de las superficies de comestibles que, en Latinoamérica, podría superar el 2%. De este favorable escenario, las multinacionales con presencia en la región, como Dia, podrían sacar especial rédito, ya que la agencia prevé que se beneficien del proceso de consolidación de un sector que se mantiene muy atomizado en mercados como el argentino.

La reciente mejora de las divisas de estos países es otra razón para el optimismo para Dia, que sufrió en 2016 un impacto muy significativo en sus cuentas por la pérdida de valor de estas monedas frente al euro. En los últimos tres meses, el real brasileño se ha apreciado un 15% frente a la divisa común europeo, mientras que el peso argentino ha logrado frenar su declive e, incluso, ha recuperado un 6% en poco más de un mes.

Todo esto resulta fundamental en que firmas como Mirabaud aconsejen la compra de las acciones de Dia, con un precio objetivo de 6 euros, un 13,5% por encima de sus niveles actuales, mientras que Renta 4 eleva su potencial al 40%.

Un panorama favorable en el que sin duda también influyen cuestiones del mercado local. Como reconocen en Bankinter, «la intensa actividad de remodelación y la integración de Eroski y El Arbol deben comenzar a dar sus frutos en Iberia». No obstante, «la contribución de emergentes deberá seguir liderando el crecimiento del grupo», añaden.