Este año voy a sumarme a la costumbre arraigada entre bancos de inversión, brókeres y expertos de cualquier pelaje, de hacer predicciones de cara al año nuevo. No tengo miedo de lanzarme a la piscina, aunque dentro de un año pueda ser un arma arrojadiza en mi contra. Es más, me apetece, dado que se cumplen veinte años desde que me convertí en emigrante y además hay mundial de fútbol. Sinceramente, no creo que sirva de mucho, nadie tiene una bola de cristal, pero es un buen momento para hacer balance ante lo que ha pasado y lo que está por venir.

Creo que 2018 volverá a ser un buen año para las bolsas. Tal y como sucedió en 2017, la renta variable mundial se verá favorecida por un buen telón de fondo macro, inflación controlada, crecimiento en beneficios empresariales y política monetaria acomodaticia. Adicionalmente, hay margen para mayor actividad de fusiones y adquisiciones empujadas por el ciclo y por las buenas condiciones de financiación. De hecho, el volumen de M&A respecto a la capitalización está muy lejos de los niveles pico de 2000 y 2007. Tampoco parece que los datos de flujos hacia renta variable sean desorbitados y existe mucha liquidez en otros activos que puede entrar.

Dos argumentos adicionales para la renta variable son la estabilidad de los mercados emergentes (Brasil, China, etcétera) y las malas perspectivas para los activos alternativos más importantes: deuda y crédito.

2018 será un buen año para las bolsas, por la positiva evolución macro, la inflación controlada y la mejora de beneficios

Parece que puede ser el momento para que las bolsas europeas tomen el relevo de la americana, apoyadas por el sólido crecimiento en la zona y un sesgo más value de los inversores. En Estados Unidos hay cierto vértigo por los niveles de las bolsas, pero los márgenes y los BPA’s (beneficios por acción) continuarán creciendo favorecidos por la reforma fiscal de Trump.

En cuanto a la bolsa española, muy penalizada por el asunto catalán, puede ser una de las que mejor comportamiento tenga, dado el peso de los bancos en el índice y que los mercados se darán cuenta que lo de Cataluña en el corto plazo se solucionará con dinero, aunque para una solución sostenible habría que reformar todo el Estado de las Autonomías y centralizar la competencia de educación, pero eso es harina de otro costal.

Mi sector favorito es sin duda el bancario. Basilea III ha resultado menos oneroso de lo esperado en términos de requisitos de capital, las curvas de tipos experimentan una tendencia clara al alza, cada vez quedan menos muertos en los balances, la economía crece, la morosidad baja y podría haber movimientos corporativos. Bankia, Liberbank y Santander estarían, sin duda, en mi cartera modelo. También me gusta energía, inmobiliario en España e industria. Me encanta Arcelor y creo que superará los 30 euros, aunque es droga dura por sus oscilaciones.

Como ya he dicho en alguna ocasión, espero que el BCE reduzca la compra de activos y que la política monetaria vaya normalizándose, aunque las subidas del tipo de intervención probablemente esperarán hasta el 2019. Esta percepción del fin de los estímulos en Europa puede provocar una apreciación del euro frente al dólar.

En cuanto a los principales riesgos:

  • Si Estados Unidos se constipa, ¿será capaz efectivamente Europa de liderar las subidas y aislarse de la influencia americana?
  • ¿Es sostenible una volatilidad en niveles tan bajos? Un repunte de la volatilidad puede venir acompañado de un susto del mercado, pero, ¿es antes el huevo o la gallina?
  • ¿Y si la inflación se desboca?
  • ¿Estamos tan al final del ciclo como muchos piensan? Algunos ya anticipan que en Estados Unidos puede invertirse la curva en 2018, la Fed subiendo tipos hasta niveles por encima del 2% y el 10 años manteniéndose en esos niveles. Durante los últimos 40 años, cada vez que la curva entre el 2 y el 10 años tiene un diferencial inferior a 5 puntos básicos, es decir se aplana o se invierte, es un anticipo de recesión en un plazo de 10 a 24 meses. Lo que implicaría que sería para 2019 pero ojo.
  • ¿Y si China se desploma?

Vamos a dejar el chau chau y hacer apuestas con cifras concretas que puedan ser utilizadas en mi contra a finales del año que viene. Los niveles de partida son los del día 13 de diciembre de 2017:

  • Ibex: 12.000 (+16,95%).
  • Eurostoxx: 4.000 (+11,62%).
  • Dow Jones: 25.900 (+5,26%).
  • Bono alemán a 10 años: 0,90% frente al 0,316%.
  • Prima de riesgo española:75 puntos básicos frente a 118,5.
  • Euro: 1,2300 dólares, frente a 1,1776.
  • Argentina gana el mundial de fútbol a Alemania.
  • España cae en cuartos.
  • Federer gana su vigésimo Grand Slam.
  • Nadal se lesiona la rodilla y pierde el número 1.
  • John Rahm gana su primer grande y alcanza el número uno del golf mundial.
  • Tiger Woods culmina su regreso ganando un grande.
  • Fernando Alonso genial como siempre, pero el coche no va, así que nada.
  • El Real Oviedo sube a primera.
  • CR7 se va del Real Madrid.
  • Guerra entre Estados Unidos y Corea del Norte

Este 2017 que languidece, ha sido un año complicado a todos los niveles, sin embargo, ha sido uno de los más constructivos de toda mi vida, he aprendido un montón de cosas. He aprendido a valorar lo imprescindible frente a lo importante, a poner las cosas en perspectiva, a situar las experiencias por encima de las propiedades, a ponerme en los zapatos de los demás, a impulsarse desde el lodo y a aterrizar desde el cielo. Esa es la clave, aprender. A diferencia de lo que piensa CR7, seguir aprendiendo es la única manera de crecer y ser mejor persona y profesional. Seguir aprendiendo y ser honesto con uno mismo y con los demás.

Os deseo, queridos lectores, ya sea por devoción o por obligación, una feliz Navidad y un extraordinario 2018. Sea como sea disfruten cada momento, no pierdan el tiempo en quejarse, busquen el lado bueno de las cosas, sean agradecidos, ayuden a los demás, estén al lado de los suyos y mantengan la esperanza. Suerte, besos y abrazos. Nos vemos en 2018.


Kike González es exdirector de Renta Variable en Ahorro Corporación