Nadie duda que los mercados europeos y americanos han recibido con los brazos abiertos las palabras de Jerome Powell, presidente de la Fed, sobre la posibilidad de recortar tipos en caso de
que sea necesario.

Así, Powell hace uso de la famosa frase que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, acuñó durante años: el famoso «whatever it takes». Así, Powell sigue la estela de otros miembros de la Fed, como Richard Clarida o James Bullard, que son partidarios que recortar tipos este año.

Pero Powell es paciente, y aunque en su discurso de esta semana advirtió sobre los efectos que está teniendo la guerra comercial EE.UU.-China en la economía estadounidense, quizá no quiere
adelantarse a los acontecimientos.

Los puentes aún abiertos entre la Administración Trump y el Gobierno de China permiten a Powell actuar con paciencia

Recordemos que, antes de la Cumbre del G20 a finales de junio en Japón, representantes de ambos países podrían reunirse. La fecha podría ser el próximo sábado, 8 de junio. El secretario
del Tesoro de EE.UU., Steven Mnuchin, tiene previsto reunirse con el gobernador del Banco Popular de China, Yi Gang.

Los mercados mantienen la expectativa de que ambas potencias puedan reanudar las conversaciones. Al menos, esta es la voluntad de China, según las últimas declaraciones de varios representantes estos últimos días. Aunque no se prevé que se llegue a ningún acuerdo, esta reunión sí podría sentar ciertas bases de cara a la cumbre del G20, y podría acercar posturas para una esperadísima reunión entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping.

En cuanto a las intenciones de Powell, presionado hasta la saciedad por Donald Trump, quizá la estrategia siga siendo «esperar y ver», tal como lleva haciendo en las últimas reuniones. Y ahora, más que nunca, «esperar y ver» podría tener mucho sentido. Dependiendo de lo que ocurra con las conversaciones comerciales (bien este fin de semana, o bien a finales de junio), y con ello la reacción de los mercados en consecuencia, Powell tendría más datos encima de la mesa para tomar la decisión de bajar tipos.

Por ello, el mercado descuenta que en esta reunión del 19 de junio la Fed mantendrá los tipos de interés sin cambios, y Powell intensificará su discurso dovish. Y, dependiendo de la evolución de
la guerra comercial, podría actuar en consecuencia bajando los tipos en la próxima reunión de julio. Hasta 3 recortes de tipos espera el mercado por parte de la Fed este año. Pero, de momento, Powell puede esperar.

¿Qué creen ustedes? Se abren las quinielas.


Laura Sánchez es editora jefe de Investing.com en España