Este 2022, que estamos a punto de dejar atrás, nos ha dejado como uno de sus hitos más terribles el estallido de una guerra, la que mantienen Ucrania y Rusia desde el pasado 24 de febrero a cuenta de la criminal invasión de Vladimir Putin.

Las consecuencias de este conflicto bélico han sido devastadoras, como bien sabemos. La pérdida de decenas de vidas humanas, sobre todo civiles, es la principal, desgraciadamente, pero no es la única. Un alza disparatada de los precios de la energía y unos desequilibrios económicos, que se están ya traduciendo, desde hace meses, en una escalada en los niveles de inflación de las principales economías del mundo a la que no asistíamos desde hace décadas, es la herencia envenenada con la que no vamos a tener más remedio que afrontar el arranque de este nuevo año. 

No todo, sin embargo, es negativo. La guerra entre Ucrania y Rusia nos ha deparado la eclosión insospechada de un líder de raza; un político poco conocido hasta apenas hace un año y que se ha revelado como un auténtico ‘Mesías’ contemporáneo. Les voy a hablar en esta pieza de Volodímir Zelenski. Un actor metido a político desde hace menos de una década y que ha logrado lo que parecía imposible: cohesionar y nuclear la resistencia nacional ucraniana  y concitar un apoyo internacional prácticamente unánime para resistirse y combatir hasta el final la criminal agresión de su gigantesco vecino.

Un líder que, como Churchill y otros, se ‘ha echado a su pueblo a la espalda’

Uno de los rasgos, no el único pero sí el más sobresaliente, clave para entender el liderazgo de Zelenski es su ejemplaridad

Una de las condiciones indispensables para ganar una guerra es la de contar con un líder bien definido, visible, firme y convincente, capaz de arrastrar a los suyos y transmitirles la voluntad de vencer, dotándolos a la vez de libertad de acción y de capacidad de ejecución. 

La última ocasión en la que Zelenski tuvo oportunidad de escenificar estas cualidades fue hace escasas semanas, cuando invitado por el presidente norteamericano Joe Biden visitó la Casa Blanca y se dirigió en persona a los integrantes del Legislativo norteamericano. Con su ya emblemática camiseta guerrera verde, aquel exactor a quien muchos trataban de ridiculizar en el inicio de este conflicto bélico, demostró a los congresistas norteamericanos por qué su pueblo sigue confiando ciegamente en él.

Tal vez uno de los rasgos, no el único pero sí el más sobresaliente, clave para entender el liderazgo de Volodímir Zelenski es su ejemplaridad. Aquel mítico vídeo del pasado 26 de febrero, dos días después de la invasión, fue el primer paso de Zelenski por ese camino de la ejemplaridad. A pesar del inicial asedio de las tropas rusas y de su voluntad decidida de arrasar en pocos días la capital ucraniana, Kiev, Zelensky no huyó y decidió permanecer en ella. La famosa cita, nunca confirmada pero relatada como verídica de: ‘Necesito munición anti ataque, no una vía de escape’, evidencia además otro rasgo sobresaliente de Zelenski como líder; el de la valentía. 

Ejemplar y con una insuperable capacidad de comunicación

En aquel vídeo pudimos percibir otro rasgo nuclear. la capacidad de comunicación de este político. Volodímir Zelenski es uno de los primeros presidentes del siglo XXI que en pleno contexto bélico ha apostado por el uso de las nuevas tecnologías y la utilización inteligente de las redes sociales. Con ello ha logrado que su mensaje haya calado a lo largo y ancho del mundo entero y que miles de millones de personas empaticen con el sufrimiento del pueblo ucraniano. 

Prueba de esa enorme capacidad de comunicación ha sido, por citar un sólo ejemplo, la cuidada elección de su indumentaria. Su perenne vestimenta militar es muestra de que se siente concernido por la agresión de la que su pueblo ha sido objeto e involucrado, como un ucraniano más, con la defensa de su territorio soberano. Por fijarnos en su rival, Vladimir Putin, en ningún momento ha abandonado la chaqueta y la corbata, tratando de reflejar control, como parte de su estrategia opresora y criminal desde que comenzaron las hostilidades. 

Ese esmerado cuidado de su vestimenta ha logrado además que Zelenski transmita muchas más cosas, no siendo la menor la de su autenticidad. La autenticidad muestra al líder tal cual es y le ayuda a conectar de manera más rápida, eficaz y directa con el público. 

Eficaz, ilusionante, visionario.

Además de las citadas pueden añadirse como características demostradas por el líder ucraniano durante todo este tiempo su eficacia, concretada en la rapidez de su toma de decisiones, una visión de futuro sobresaliente con la que ha remarcado su estrategia de influencia internacional (‘Si no nos ayudáis hoy la guerra llamará a vuestras puertas mañana’) y sobre todo su capacidad de ilusionar: «Debemos asumir que cada día de esfuerzo y de resistencia crea unas condiciones mejores para el pueblo de Ucrania; una posición fuerte para garantizar nuestro futuro. Un futuro en paz, después de esta guerra».

No soy creyente, como todo el mundo sabe, pero deseo a Volodímir Zelenski lo mejor. Suerte para él, al que podemos calificar sin dudas como el líder revelación de este 2022 que se nos va y suerte para su pueblo, que será, al final, la suerte de todos… la suerte del mundo libre frente a los tiranos.