Portugal se dirige a una segunda vuelta de las elecciones presidenciales en plena tormenta. Las borrascas han traído consigo inundaciones, daños catastróficos y centenares de miles de personas sin electricidad en grandes zonas del país. Este hecho ha puesto a prueba las instituciones del Estado y la calidad democrática. Portugal va a mantener la convocatoria así que ha superado el test.
Los portugueses votarán al sucesor de Marcelo Rebelo de Sousa entre el candidato socialista António José Seguro, y el ultraderechista André Ventura, que fueron los más votados en la primera vuelta. Ganó Seguro con el 31,14% de los sufragios. Ventura obtuvo el 23,48%.
A pesar de que la gestión política recae en el primer ministro, el conservador Luís Montenegro, el papel del presidente no es meramente simbólico en Portugal. Lo hemos visto con Marcelo, como es conocido el presidente saliente, que concluye ahora sus diez años como jefe del Estado.
El presidente de la República tiene, entre sus funciones constitucionales, velar por el funcionamiento ordinario de las instituciones y garantizar el sistema democrático del país. Tiene la potestad de poder disolver el poder legislativo. También ha de llevar las leyes aprobadas a la supervisión constitucional. El portugués es un sistema semipresidencialista, como el francés, pero con un presidente con menos funciones ejecutivas
Tenemos que prestar atención a cómo se desarrollarán estas elecciones presidenciales en Portugal, debido a que se dan en condiciones climáticas adversas. También puede suceder en España que un proceso electoral se dé en pleno temporal. Ahora mismo, en España se va a votar en Aragón, y estamos a las puertas de elecciones en Castilla y León (15 de marzo). Ver cómo gestiona Portugal un proceso electoral en curso bajo estas condiciones extremas puede servir de guía al resto de los Estados europeos. La nueva situación climática, donde debemos entender el clima como un multiplicador de las incidencias que se pueden presentar en situación de normalidad, no debe condicionar el funcionamiento democrático de las instituciones.
La respuesta de Protección Civil, las Fuerzas Armadas y el gobierno de Luís Montenegro pone de relieve la importancia de la coordinación institucional y la preparación ante emergencias, un aspecto al que no siempre se le presta la atención necesaria pese a la cercanía geográfica y política entre ambos países. La ayuda enviada por España y el reconocimiento por parte del Ministerio de Defensa portugués evidencian, no obstante, el valor de la cooperación internacional como herramienta clave para afrontar crisis de este tipo.
La alteración del funcionamiento democrático daría aún más resonancia a discursos contra la legitimidad institucional"
Actualmente, más allá de Portugal y España, tenemos los casos de clima extremo en parte de Italia, como también en algunas zonas de Grecia. Hemos de ver cómo el Estado portugués salvaguarda la integridad del sistema electoral bajo la situación actual. Las situaciones de excepcionalidad son espacios donde surge una fuerte anti-política. La alteración del funcionamiento democrático daría aún más resonancia a discursos contra la legitimidad institucional.
Debemos echar mano a la hemeroteca para recordar que, durante el huracán Helene, que coincidió con plena campaña electoral presidencial en Estados Unidos, uno de los ejes del discurso político de Donald Trump y de su entorno fue la idea de que la emergencia podría utilizarse como pretexto para suspender las elecciones y, con ello, perpetuarse en el poder. La sospecha de que el sistema democrático se iba a vulnerar debido al caos generado por el desastre natural empezó a extenderse. Así se sembró desconfianza entre los votantes y se reforzó la narrativa de fraude y conspiración.
Sin embargo, nada de eso ocurrió. Las elecciones se celebraron conforme a lo previsto, las instituciones funcionaron y la supuesta maniobra nunca se materializó. Quedó en evidencia una vez más la distancia entre el alarmismo del discurso político y la realidad de los hechos.
En conclusión, la situación vivida en Portugal debe entenderse como una advertencia clara de un escenario que podría repetirse en España en un futuro cercano, especialmente en un contexto marcado por elecciones autonómicas y fenómenos climáticos extremos.
Guillem Pursals es doctorando en Derecho (UAB), máster en Seguridad (UNED) y politólogo (UPF), especialista en conflictos, seguridad pública y Teoría del Estado.
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