Elecciones Andalucía 17M

Opinión

Andalucía: lo complejo

María Jesús Montero, en la manifestación del Día de la Mujer en Sevilla.
María Jesús Montero, en la manifestación del Día de la Mujer en Sevilla. | EUROPA PRESS

Premisa: los andaluces quieren que se hable de Andalucía. Es sencillo de entender dado que los últimos años, puede que por la ausencia de clientelismo, puede que por una reivindicación de lo propio, puede que por ese algo más que da superar el nivel que se esperaba de uno, Andalucía ha hecho de sí misma un tema del que hablar. De hecho, en las próximas semanas será un tema que preocupe.

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Por eso es importante ver cómo enfocan cada uno de los partidos estas elecciones: si en términos nacionales, haciendo de Andalucía “un sitio al que ir a hablar” o, por el contrario, en términos territoriales, haciendo de Andalucía “el sitio del que hablar”.

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Si María Jesús Montero desembarca con Illa, Zapatero, Puente y Sánchez, ya sabemos que el espectro de su discurso abarcará, desde convencer de lo mucho que el PSC aprecia a Andalucía, a cómo el Gobierno de Pedro Sánchez es un referente moral en todo el mundo.

Luego está Vox, cuya campaña se puede abrir (de nuevo) con la celebración de la llegada de Santiago Abascal a Despeñaperros y culminar (de nuevo) con el conteo de los miles de kilómetros que ha hecho por la Comunidad Autónoma.

No son escenarios excéntricos o potenciales, porque son los mismos escenarios que hemos visto desarrollados en las campañas de Extremadura, Aragón y CyL. Por eso me hizo gracia que el pasado miércoles, en el Congreso de los Diputados, Pedro Sánchez hiciera alusión a la llegada de Alberto Núñez Feijóo desde Galicia y lo utilizara para decir que, al Presidente del Partido Popular, la política nacional le queda grande: frente a un escenario en el que Pedro Sánchez marca con su lenguaje los límites del mundo en el que vive, Feijóo tiene más recursos que Sánchez para pisar un territorio y entenderlo.

Uno de los efectos colaterales que ha traído el nacionalismo y el independentismo, en especial una de las consecuencias de que hayan gozado de tanta influencia en la política nacional, es que ha exacerbado cierto espíritu territorial: desde Unión de Pueblo Leonés, a Por Ávila, Teruel (Aragón) Existe… y, sí, están mezclados los de izquierda y derecha porque todos obedecen a esa misma reacción.

Por eso creo que las aproximaciones con las que llegan a Andalucía PSOE y Vox revelan más discursos estándar, exportados, canónicos si se quiere, que cuestiones aterrizadas; más llegar con una maleta que poner los muebles. Un remedio en plan “talla que ajusta a todo” cuando Andalucía es casi un constructo territorial de ocho provincias muy dispares entre sí, con diferencias notables incluso dentro de la misma provincia. Para ejemplo Cádiz, en donde ser de Jerez no es lo mismo que de La Línea, de Cádiz capital o del Puerto de Santa María.

Ahí es donde radica la gran ventaja de Juanma Moreno: que ha demostrado entender la identidad andaluza al tiempo que cada uno de los subconjuntos que profundizan más que la propia provincia. Dado que en Andalucía el proyecto nacionalista fracasó y que el federalismo del PSOE no ha cumplido con su propia definición (aún menos con el desembarco “mesiánico” de María Jesús Montero), quien entienda mejor esa codificación parte de una posición ventajosa.

Por tanto, dada esa diferenciación en provincias y distintos subconjuntos, tratarlos por la vía del factor común es arriesgado porque, lo quiera María Jesús Montero o no, sus antecedentes aparecerán de forma automática: su empeño en cumplir con el independentismo vía un nuevo modelo de financiación que rechazan todas las comunidades autónomas menos Cataluña.

Andalucía es más que un sitio al que ir en Semana Santa o verano. Es un territorio tan vasto como complejo que está entendiendo el valor de sus recursos, con lo que ya no vale el brochazo electoral

Dicen que la música está hecha de silencios y seguro que se han dado cuenta de uno: Anunciada la financiación, todo el corpus socialista salió a decir que si te daban (pongo por caso) 500 millones de euros para tu Comunidad, pues que eran 500 millones con los que se podían hacer muchas cosas, aunque por población, PIB y necesidades para un crecimiento acompasado, la solidaridad exigiera una transferencia mayor.

¿Quién tuvo la mayor exposición en esa defensa de la tesis del “acepta y calla”? Pilar Alegría. No sólo era ex ministra del Gobierno que acató la idea de financiación derivada de una exigencia independentista, sino que, además, era la candidata del PSOE en las elecciones de Aragón, el territorio más perjudicado por esa financiación. ¿Quién obvió el tema y buscó en su carácter de soriano que no le afectara la financiación? Carlos Martínez. Los silencios mandan.

Pero, claro: imaginen ahora lo que le queda por delante a la delineante principal de ese plan generado, insisto, por una idea del independentismo. ¿Su mayor ventaja? Pues puede que, como con los Presupuestos, su incapacidad de llevarla adelante. Un consuelo complicado, claro, porque el currículum de logro de la ya exministra Montero se limita a batir récords en impuestos y recaudación a las clases medias, trabajadoras, autónomos y empresas, con la consecuente reducción de poder adquisitivo y capacidad de inversión. Esto sin contar con que el sistema de financiación sigue sin resolverse.

No me gusta argumentar con frases hechas, pero aquel “hacer de la necesidad virtud” ha pasado a ser un “en el pecado lleva la penitencia”. Sería comprensible, pues, entender que María Jesús Montero no va a sacar de forma voluntaria el tema y, si lo saca, su mejor argumento será la falta de logro, peligroso antecedente para alguien que aspira a gobernar.

Por lo demás, Vox sacará a pasear lo del “socialismo rojo y azul” y el bipartidismo y, como aparece arriba, paseará las cuestiones nacionales por el campo andaluz. Unirá a estos reproches que, por lo visto, la rebelión interna que sufre es culpa del PP y no de sus sucesivas purgas que se han llevado por delante tanto a conservadores como libertarios.

Andalucía es más que un sitio al que ir en Semana Santa o verano. Es un territorio tan vasto como complejo que está entendiendo el valor de sus recursos, con lo que ya no vale el brochazo electoral. Si el candidato se centra más en él o no sabe profundizar, no es que no tenga posibilidades: es que no tiene argumento y, entre el vacío y el silencio, mejor el silencio.


 Enrique Cocero. Consultor político.

1 Comentarios

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  1. Las elecciones en Extremadura, Aragón y CyL, el PP las ganó con solvencia. Y, pienso, que con sus líderes no especialmente muy carismáticos.
    En Andalucia se van a juntar el predominio actual del PP y un líder cercano que transmite credibilidad.
    Por lo tanto no es descartable otra mayoría del Sr Moreno Bonilla.
    Sánchez ha desterrado a su origen a su «mejor política», la Sra Montero, esperando que consiga una especie de milagro con su lenguaje indescifrable y sus artes brujeros.
    Illa maravilla, dirá que he hecho yo para merecer esto, y mi paisano el vividor Puente, no creo que se deje caer por allí, ya tiene bastante con la caída desgraciada de aquellos dos trenes que tanto dolor han llevado a aquellas tierras.
    VOX, entre su cuestionamiento interno y su «aquí estoy yo pero no he venido», hará que sus votantes se lo piensen cada vez más a la hora de llevar a la práctica su mayor deseo, de sobra conocido.
    Bienvenido a la «rentrée» Sr Cocero.

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