El encuentro entre el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboun, se inscribe en un marco muy concreto:

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El objetivo de este encuentro es contribuir a la obtención de resultados concretos, teniendo en cuenta los esfuerzos realizados por ambas partes y sus recientes declaraciones oficiales. Este encuentro responde también a una voluntad común de reforzar la comunicación, instaurar un clima de confianza y allanar el camino para una cooperación renovada en ámbitos de interés mutuo, trabajando para:

-   Ratificar oficialmente el restablecimiento de las relaciones entre ambas partes y, mediante una declaración política conjunta, reafirmar su compromiso con el Tratado de Amistad y Buena Vecindad y darle un nuevo impulso.

-    Reanudar la dinámica de los intercambios entre ambos países, simplificando los trámites.

-    Reflexionar sobre una colaboración eficaz, teniendo en cuenta las nuevas situaciones geoestratégicas.

-    Establecer acuerdos oficiales y mecanismos de cooperación concretos con el fin de aprovechar las oportunidades estratégicas y económicas que ofrece la colaboración entre ambas partes.

-    Establecer un marco estructurado de cooperación industrial que favorezca el desarrollo de alianzas duraderas entre ambos países.

Evolución de los intercambios bilaterales (en millones de euros)

AñoExportaciones desde España hacia ArgeliaImportaciones desde España hacia ArgeliaSaldo Comercial para España
20211 780 M€4 750 M€-2 970 M€
20221 021 M€7 597 M€-6 576 M€
20252 133 M€9 000 M€-6 867 M€

Fuente ICEX

Estos cambios pueden atribuirse a una sucesión de acontecimientos excepcionales que han alterado profundamente las relaciones económicas entre ambos países. Entre los factores clave cabe citar la pandemia de COVID-19 de 2020, seguida, a partir de junio de 2022, por la decisión de Argelia de suspender cerca del 80 % de sus intercambios comerciales. Se previeron excepciones para los suministros de gas natural, que se mantuvieron en virtud de los acuerdos contractuales vigentes, así como para algunas exenciones concedidas de forma progresiva. Esta situación se prolongó hasta finales de 2024.

Sin embargo, el año 2025 marcó un punto de inflexión decisivo en las relaciones económicas bilaterales. En primer lugar, Argelia volvió a convertirse en el principal proveedor de gas natural de España, lo que puso de relieve el carácter estratégico de su asociación energética. Por otra parte, las autoridades argelinas revisaron su política de importación, dando prioridad a los bienes intermedios, los equipos y las materias primas con el fin de apoyar la producción nacional. Esta orientación se inscribe en el marco de una estrategia más amplia de reindustrialización, destinada a reforzar las capacidades de fabricación del país, aumentar el valor añadido local y reducir progresivamente la dependencia de los productos acabados importados.

De hecho, Argelia aplica activamente una estrategia deliberada de sustitución de importaciones. Esta política tiene por objeto reforzar su base industrial nacional y reducir progresivamente su dependencia de los productos acabados importados. En el marco de este enfoque, los productos destinados a la reventa directa están sujetos a restricciones o a una fiscalidad más estricta.

Por el contrario, las autoridades argelinas fomentan activamente la importación de materias primas, componentes industriales, bienes de equipo y tecnologías indispensables para el desarrollo de su industria nacional. Esta orientación estratégica ha llevado a los exportadores españoles a adaptar progresivamente su oferta de productos para ajustarse a la evolución de la demanda del mercado argelino.

El análisis de las cifras de comercio exterior para 2025 revela un superávit comercial significativo a favor de Argelia. Esta tendencia se debe principalmente a las recientes estrategias económicas y comerciales de Argelia, que hacen hincapié en la creación de valor a nivel nacional y en el refuerzo de las capacidades de producción locales.

Teniendo en cuenta las tendencias actuales, y a la espera de la verificación definitiva de las estadísticas oficiales, cabe esperar razonablemente que esta diferencia persista, o incluso se acentúe, en 2026. Estas perspectivas se explican no solo por la continuación de la estrategia de sustitución de importaciones llevada a cabo por Argelia, sino también por el contexto energético internacional en plena evolución. La inestabilidad geopolítica, especialmente en Oriente Medio, sigue influyendo de manera significativa en los intercambios comerciales y en la balanza comercial global entre ambos países. Si analizamos también las exportaciones españolas a Argelia, la partida de materias intermedias comienza a cobrar importancia, junto con las piezas de recambio, los servicios y otras materias intermedias industriales.

La estructura de las exportaciones españolas a Argelia en 2025

1.    El sector agroalimentario y los animales vivos, más del 50 % de las exportaciones: carnes, insumos agrícolas y tecnologías.

2. Los productos químicos y los plásticos: plásticos y polímeros (el 37 % de las exportaciones españolas), química orgánica e inorgánica, y componentes para detergentes y cosméticos.

3.    Los bienes de equipo y el material de transporte.

4.    Los productos semiacabados y los materiales de construcción.

La estructura de las exportaciones argelinas a España se caracteriza por:

1.    Los hidrocarburos, que representan el 95 %; gas y petróleo crudo.

2.    Los fertilizantes y la química inorgánica, como disolventes y otros productos químicos destinados a la industria en todos los sectores.

3.    El sector agroalimentario, en particular los productos lácteos.

El análisis de los flujos comerciales pone de manifiesto una transformación significativa de las relaciones económicas entre Argelia y España. Esta evolución se debe, por un lado, a las reformas económicas llevadas a cabo por Argelia, especialmente en materia de desarrollo industrial y de sustitución de las importaciones por la producción nacional, y, por otro lado, a la gran capacidad de adaptación de las empresas españolas. Estas últimas han ido adaptando progresivamente su oferta para responder a las necesidades cambiantes del mercado argelino.

Si esta tendencia continúa, las exportaciones españolas están llamadas a desempeñar un papel crucial en el apoyo a los esfuerzos de industrialización de Argelia. Esto implicaría por el suministro de bienes de equipo, componentes industriales, tecnologías punteras y servicios de alto valor añadido. Desde este punto de vista, las exportaciones españolas a Argelia podrían experimentar una expansión constante en los próximos años.

La experiencia mundial demuestra que las relaciones comerciales basadas en los intercambios intraindustriales tienden a ser más sólidas, variadas y resilientes que aquellas centradas principalmente en el intercambio de materias primas por productos acabados. Esta evolución favorecería un aumento sustancial de los volúmenes de intercambio bilateral, superando progresivamente el marco tradicional de las exportaciones argelinas de hidrocarburos a cambio de importaciones de productos manufacturados.

En este contexto, la organización de una reunión bilateral de alto nivel parece totalmente adecuada. Se celebra en un momento en el que se dan cita múltiples factores que crean un entorno propicio para reforzar la colaboración entre ambos países.

Por otra parte, ambas partes deben trabajar conjuntamente en pro de un reequilibrio progresivo de la balanza comercial, respetando las realidades económicas y los intereses mutuos. Este objetivo constituye un factor esencial para la sostenibilidad y la estabilidad de las relaciones económicas bilaterales.

La búsqueda de una balanza comercial más equitativa constituye, en este sentido, un instrumento estratégico que permite reforzar la confianza entre los socios, fomentar una cooperación más armoniosa y crear las condiciones para una asociación duradera, equilibrada y mutuamente beneficiosa en todas sus dimensiones económicas, industriales, comerciales y tecnológicas.

Más allá de estos cambios, hay otro factor subyacente que está llamado a influir profundamente en las relaciones económicas bilaterales: la reestructuración progresiva del comercio internacional como respuesta a los profundos cambios geopolíticos y geoeconómicos que se están produciendo. Las nuevas dinámicas que están surgiendo entre las grandes potencias mundiales, en particular entre Estados Unidos y China, así como las tensiones persistentes que afectan a varias regiones estratégicas de todo el mundo, contribuyen a redefinir las cadenas de suministro, los flujos de inversión y las prioridades de las políticas económicas nacionales.

En este contexto de gran incertidumbre, numerosos países se esfuerzan por reforzar su resiliencia económica diversificando sus alianzas, asegurando sus suministros estratégicos y dando prioridad a colaboraciones regionales más estrechas. Sin poner en duda las ventajas de los mercados abiertos, esta tendencia refleja una voluntad creciente de reducir las vulnerabilidades derivadas de una dependencia excesiva de las cadenas de valor mundiales.

En este sentido, la proximidad geográfica, la complementariedad económica y la convergencia de los intereses estratégicos de Argelia y España ofrecen ventajas considerables para la construcción de una asociación reforzada, basada en la confianza, la estabilidad y una visión común del desarrollo.

Varias empresas españolas del sector de los hidrocarburos acompañan al Sr. Pedro Sánchez en este viaje; estas empresas ya operan en Argelia, a saber: Cepsa, Repsol, Técnicas Reunidas, como también hicieron, hasta hace poco, Abengoa y Elecnor. El objetivo, en mi opinión, es participar en el proyecto transahariano denominado NIGAL —el gasoducto que une Nigeria con Argelia pasando por Níger— y contribuir también al impulso petroquímico puesto en marcha por Argelia.

En conclusión, el encuentro aportará sin duda serenidad y marcará un nuevo hito en las relaciones bilaterales. Será necesario que ambas partes den muestras de gran dominio, vigilancia e inteligencia para superar las lentitudes administrativas y centrarse en lo esencial.

El sector de las pymes tendrá un papel fundamental a la hora de respaldar los proyectos estructurantes entre ambos países, tanto en territorio español como en territorio argelino, ya que Argelia está en condiciones de exportar su experiencia a España y crear así una dinámica intraterritorial.

El modus operandi debería ser impecable para alcanzar los objetivos fijados. La selección de los participantes también debería cumplir con los estándares internacionales tanto a nivel técnico como operativo. España es un país emisor y receptor de inversión extranjera directa. Ambos países deberían inscribirse en esta perspectiva con el fin de generar grandes proyectos y una colaboración bidireccional. En este momento se dan todas las condiciones; queda por ver cómo ambas partes transforman este entusiasmo en grandes oportunidades de negocio.

¡Viva España y viva Argelia!


Djamal Eddine Bouabdallah es presidente del Círculo de Comercio e Industria Hispano-Argelino