Pedro Sánchez quiere sacar del foco la crisis interna del PSOE y para ello ha tratado de centrar el debate en la cuestión que ha planeado estos días; el eje central por el que el partido se partió en dos: Mariano Rajoy sí o Mariano Rajoy no.  En caso de que el Comité Federal del sábado apueste por la abstención, Sánchez ha asegurado que no podrá continuar en el cargo, puesto que “no podría administrar  algo que no comparto”, aseguró. “Lo único que debo preservar es mi palabra y mis convicciones. He de reivindicar el debate”.

Asimismo, en la rueda de prensa convocada por sorpresa este viernes, ha pedido que el Comité Federal extraordinario que se celebra mañana sábado “no sea un debate estatutario, sino político” y que afronte un “debate decisivo” entre “la creación de una gestora que lleve a que gobierne Rajoy a través de la abstención”, lo que para él supondría una “traición a sus votantes”, o el mantenimiento de su postura: “Deciden los militantes en un congreso extraordinario; mantenemos el no e intentamos un gobierno alternativo, transversal y de cambio”.

Aun así, fuentes de Ferraz han aclarado que no se altera el orden del día del Comité, y que lo que se votará en unas horas serán las fechas del Congreso Extraordinario del 12 y 13 de noviembre. Si la fecha propuesta por Sánchez no sale adelante, el secretario general abandonará su cargo, en contra de lo que aseguró a principios de semana, cuando afirmó que no dimitiría en ese caso. Con su dimisión se crearía una gestora, tal como pedían los críticos, que facilitaría la abstención al gobierno del PP.

En cualquier caso, ha abogado por “la necesaria renovación del liderazgo" popular, puesto que, ha mantenido, “Rajoy no se merece cuatro años más”. Esto deja en el aire si, en caso de que se opte por facilitar un gobierno del PP, exigirán la cabeza de Rajoy como postulaban algunos de los críticos estos días.

Sánchez ha defendido que el Comité Federal de este sábado sea un 'debate político' y no 'estatutario'

Sánchez ha advertido de las consecuencias de una posible abstención, defendida estos días por parte de la dirección socialista. Una abstención que “abriría la legislatura del chantaje”, donde “el PSOE no podría bloquear los presupuestos o las leyes más importantes que propusiera un gobierno presidido por Rajoy”. Sánchez, de esta forma, se mantiene en la posición del “no es no” y refleja cualquier otra opción como un secuestro del partido socialista.

 

Así, Sánchez rompe el silencio que ha mantenido durante más de 24 horas tras la dimisión en bloque de 17 de los 35 miembros de su Ejecutiva federal el miércoles, y tras la falta de reconocimiento mutuo entre ambas partes. En las últimas horas, miembros destacados de las filas socialistas, como Alfredo Pérez Rubalcaba, le han instado a “dialogar y dialogar” una investidura de Mariano Rajoy, marcando claramente las diferencias entre investidura y gobierno.

El secretario general del PSOE, ahora “en funciones”, tal como se reconocen, ha hecho estas declaraciones en la sede socialista en Ferraz a sólo 12 horas de que se celebre el Comité Federal extraordinario. El polvorín estalló el pasado miércoles, con la dimisión de los críticos de Sánchez en la Comisión Ejecutiva Federal. Tras esta salida, el numero dos del partido, César Luena, anunció la convocatoria de un Congreso Extraordinario para elegir las vacantes, mientras los críticos reclamaban la convocatoria de una Comisión de Garantías que debatiera sobre la legitimidad de lo que queda de Ejecutiva y, en un momento dado, resolviera la creación de una gestora.

De los cinco miembros que componen la Comisión de Ética y Garantías, tres de ellos, críticos con la dirección, dieron el jueves un ultimátum solicitando la convocatoria de este órgano en menos de 24 horas. De no hacerlo, presentarían un documento “basado en derecho” sobre la situación del partido. La dirección socialista trató de esquivar esta amenaza y convocó a la Comisión de Ética, pero con el único fin de debatir sobre los avales para primarias. Los críticos quisieron entonces cumplir su advertencia.

Este viernes a media tarde, los 'rebeldes' de esta Comisión registraron en la sede del PSOE un documento en el que daban por “disuelta” la Ejecutiva Federal, alegando que “carece absolutamente de cualquier validez estatutaria y es nula de pleno derecho” dado que, como ellos mismos proclaman, se encuentra “en funciones”. En el documento piden que el Comité Federal designe a los miembros de una comisión gestora, una “práctica habitual” en las federaciones territoriales.