En una decisión esperada, el Juzgado de lo Mercantil Número Seis de Madrid ha postergado nueve meses, hasta el 1 de julio del año que viene, el cierre de tres de las autopistas de peaje quebradas, la R-3 y la R-5 en la periferia de Madrid y la Circunvalación de Alicante. La clausura debía producirse este sábado 1 de octubre, pero el magistrado ha admitido a trámite el ruego del administrador concursal apoyado por el Ministerio de Fomento.

En el auto del juez se recoge que la administración concursal «solicita se deje sin efecto dicho cierre de establecimientos y cese de actividad al haber alcanzado un compromiso con el Ministerio de Fomento para llevar a cabo una ordenada transmisión de la explotación y de los contratos afectos a la concesión». Dicho de otra forma, las radiales madrileñas y la circunvalación alicantina seguirán funcionando como hacían hasta ahora, «fijando un protocolo entre el Ministerio y la administración concursal para que el cese de actividad se produzca el 1.7.2017», reza el escrito.

Así, el cierre de los peajes en concurso de acreedores se fija «a las 00:00 [del próximo 1 de julio] horas para que el Ministerio de Fomento se haga cargo de la explotación de la concesión y prestación efectiva del servicio». El auto ordena mantener al menos una gran parte de los casi 200 puestos de trabajo entre las concesionarias Accesos de Madrid, formada por Abertis,ACS, Sacyr y Bankia, y Ciralsa (la autopista alicantina), que componen Abertis, ACS y Globalvia.

El auto alerta sin embargo de los efectos perversos de retrasar indefinidamente la liquidación y asunción por parte de Fomento de la gestión y explotación de las radiales. «El simple paso del tiempo y la prolongación en el tiempo provocan perjuicios ciertos a la masa activa e incrementa la masa pasiva», esto es, la deuda. Las constructoras estiman en 5.000 millones de euros el rescate que Fomento tendrá que abonar y ya rechazaron en su día una propuesta de quita de deuda.

Para justificar la decisión, el magistrado se refiere igualmente a un tramo no tan ruinoso gestionado por Accesos de Madrid de la denominada M-50. «Resulta igualmente acreditado que los tres tramos tienen una media diaria conjunta de tráfico cercano a los 100.000 vehículos [70.000 en el caso del tramo de la M-50], comunicando decenas de municipios, permitiendo el acceso a colegios, hospitales y demás centros de servicios públicos esenciales, así como el ejercicio por los ciudadanos de sus derechos fundamentales de libre residencia y circulación». En total, hay 11 autopistas quebradas en España.