Alfonso Guerra ha asegurado en la tarde del lunes en Madrid que no es «un drama» que Pedro Sánchez haya dimitido tras perder en el comité federal su propuesta, pero ha afirmado que lo han sido «las formas». Asimismo, ha defendido que solo la abstención del PSOE evitará la repetición de las elecciones generales.

El ex líder socialista ha explicado que «en un momento determinado en un partido, un secretario general presenta una hoja de ruta y no es aceptada y eso no es un drama». Tampoco que «él que ha perdido se haya ido», pero ha cuestionado las formas «que han sido un desastre para todos». Por lo que ha defendido que se cambien «en público y en privado».

Guerra no quiso implicarse más en la crisis de su partido porque » yo no estoy ni en la gestora ni en el comité federal», pero recordó un artículo periodístico que publicó tras las elecciones del pasado mes de diciembre en el que afirmó que si el PSOE no se abstenía se repetirían las elecciones. «Eso sigue igual», ha apostillado. Y añadió: «No hay Gobiernos fantasma».

Medios de comunicación

También cuestionó el poder de los medios de comunicación que ahora «eligen el partido y a quien quieren y si quieren machacar a una persona la machacan». En su opinión, este comportamiento «envenena la democracia».

Asimismo, ha defendido una reforma para cambiar el sistema de investidura y ha criticado que algunos partidos tengan «poder» para impedir la formación de Gobierno.

Además, ha cuestionado a los que rechazan el bipartismo. «Ahora estamos en el mejor de los mundos», agregó. Y defendió la actual ley electoral. «Las leyes no fallan, son los votos», explicó.

Guerra ha participado en un coloquio en el Instituto francés junto al profesor Michel Winock que ha presentado los trabajos de una comisión para mejorar la democracia ante el auge de los populismo como la extrema derecha en Europa. Guerra ha alertado que si contunúa el avance de estos movimientos «podemos volver a los años 30 sin darnos cuenta».

Por ello, ha abogado porque los políticos sean «ejemplares» y aseguró que los males de la democracia son el incumplimiento de los programas electorales, la corrupción y los recortes sociales. Y se mostró contrario a que los partidos políticos se personen en las causas judiciales que afectan «al enemigo porque se dirimen en los juzgados lo que tendrían que dirimirse en las urnas».