El conseller de Economía Oriol Junqueras ha pactado unas bases fiscales con los negociadores de la CUP que podrían ser el primer paso en el desbloqueo de los presupuestos catalanes para 2017. En ello confía, al menos, el Gobierno catalán, que cuenta con poder aprobar las cuentas a final de mes para que entren en diciembre en el Parlament y superen las enmiendas a la totalidad antes de fin de año. De este modo, la Generalitat entraría en 2017 con una nueva prórroga presupuestaria –las de 2016 ya son unas cuentas prorrogadas- pero con un proyecto de ley ya en debate parlamentario y la posibilidad, por tanto, de buscar diversos apoyos a sus cuentas definitivas.

De este modo, tras la gesticulación matinal a cuenta de la participación de los Mossos d’Esquadra en la detención de la alcaldesa de Berga, ha llegado el primer acuerdo, incipiente, con los antisistema. El texto pactado por Economía y la CUP son las bases fiscales que se incorporarán -si progresa el acuerdo- al proyecto de ley de acompañamiento de los presupuestos.

Primero, sin embargo, la CUP someterá el documento a la consideración de su consejo político para obtener su aval y poder seguir negociando. El acuerdo, por tanto, es más que precario. Pero es la primera muestra de que la «cadena de confianza» exigida a la CUP por Puigdemont durante la moción de confianza para alcanzar la meta del referéndum por la independencia se cumple en su momento más complejo, el de las cuentas catalanas.

Mas presión sobre las grandes fortunas, las bebidas azucaradas y las nucleares

El acuerdo se centraría, según fuentes parlamentarias, en aumentar la presión fiscal sobre las grandes fortunas, vía Impuesto de Patrimonio o con una nueva tasa específica, y recuperar la tasa sobre las bebidas azucaradas y las centrales nucleares. Una tasa, esta última, rechazada por el Tribunal Constitucional pero que la Generalitat quiere reformular con la esperanza de recaudar 60 millones de euros. No estarían en ese paquete, sin embargo, la revisión al alza del IRPF y el Impuesto de Sucesiones y Donaciones que también reclamaba la CUP. Dos impuestos que JxS, y sobre todo el PDCat, se niegan a volver a subir, puesto que Cataluña ya es en esta materia la comunidad con mayor presión fiscal.