Obligado por las críticas y la presión mediática, lo que hoy se vende como fruto de un ultimátum al Gobierno y al grupo popular, se trata de una rectificación en toda regla. Entre la noche de ayer y la mañana de hoy, el PSOE decidió vetar al ex ministro Jorge Fernández Díaz como presidente de la comisión de Exteriores, elección que iba a tener lugar hoy a las 10,30 de la mañana. En un giro argumental inesperado, los socialistas amenazaron con presentar un candidato alternativo, por lo que no hubiera salido adelante la elección del reprobado ministro.

El PP ha intentado «trasladar» a Fernández Díaz a la comisión mixta del Tribunal de Cuentas, pero el PSOE ha advertido que éste «no va a ser presidente de Exteriores ni de ninguna otra comisión porque lo hemos impedido nosotros», ha dicho la portavoz adjunta socialista Isabel Rodríguez.

Conclusión, que no se han constituido ninguna de las dos comisiones y Fernández Díaz se ha quedado en el limbo parlamentario, en una situación imposible que no sabe cómo resolver el PP, profundamente disgustado «por la ruptura del acuerdo», según ha señalado el secretario general del grupo popular, José Antonio Bermúdez de Castro. «Algo le buscarán» al que ha sido uno de los colaboradores más estrechos de Mariano Rajoy en los últimos 30 años, dicen en el PP, dicen en los pasillos de la Carrera de San Jerónimo.

El PSOE intenta ahora rentabilizar un veto que negó ayer más de tres veces por mor de ese pacto entre las fuerzas parlamentarias en que se reparten las mesas de la comisiones del Congreso. En las últimas horas ha habido conversaciones cruzadas entre ambos grupos y entre la Gestora socialista y el Gobierno. Se les trasladó desde el PSOE que Fernández Díaz «era un candidato impresentable». Así, amenazaron con un candidato alternativo «temporal» hasta que el PP encontrara a otro diputado «más apto».

Entre tanto, los sanchistas intentan atribuirse ese mérito. Un tuit del ex secretario general socialista Pedro Sánchez de ayer afirmando que «al PP hay que exigirle la dimisión de Fernández Díaz. Ni puede ni debe presidir la Comisión de Exteriores quien ha sido reprobado», fue el desencadenante, dicen, de la rectificación del aparato socialista ante un precandidato al liderazgo del partido que podía hacer bandera de este tema.

Mas suerte tendrá el ex ministro de Exteriores José Manuel García Margallo, que hoy se ha convertido en presidente de la comisión de Seguridad Nacional.