Conmocionada por el fallecimiento de la ex alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, Esperanza Aguirre elude culpabilizar a la prensa de «cacería» contra su antigua compañera de filas aunque apela al principio de la presunción de inocencia, que también reclama de su partido. Este es el adelanto de una entrevista más amplia que se publicará íntegra el próximo sábado.

Pregunta.- ¿Fue Rita Barberá víctima de acoso mediático?

Respuesta.- Se ha prescindido de la presunción de inocencia. Me parece incalificable que se pretenda borrar una trayectoria de servicio público constante, de alguien que ha ganado seis elecciones en el Ayuntamiento de Valencia, por hechos ocurridos en los últimos meses, que no están juzgados y que no pueden, en modo alguno, empañar su trayectoria extraordinaria de servicio a los valencianos y a España.

P.- ¿No cree que es incoherente la arremetida de su partido contra los medios cuando el PP la obligó a abandonar sus filas?

R.- Lo que digo es que, para mí, ha sido una gran servidora pública, especialmente de los valencianos. La prueba es que el Ayuntamiento de Valencia ha decretado tres días de luto oficial y el alcalde, que es de Compromís, ha hecho una nota de prensa en la que reconoce la aportación que hizo a la ciudad de Valencia.

P.- ¿Comparte que la obligaran a dejar el partido?

R.- La verdad es que desconozco la razón por la que la obligaron a dejar el partido. No lo sé, no sé por qué razón, la verdad. Creo que tenemos que respetar la presunción de inocencia y se ha impuesto una teoría por la cual, cuando alguien es investigado, eso equivale a una condena del Tribunal Supremo. Y yo no estoy de acuerdo con eso.

P.- ¿Coincide, entonces, con las críticas de Aznar?

R.- Por supuesto que considero que es una pena, porque es el partido en el que estuvo siempre, pero es que se ha impuesto una doctrina según la cual el que es investigado lo mejor que puede hacer es desaparecer políticamente.

P.- ¿Qué le ha parecido la reacción de Podemos?

R.- Cuando una persona muere, lo menos que se puede hacer es expresar respeto. Un minuto de silencio es la expresión laica del descanse en paz, y que se hayan negado a hacerlo en el Congreso, que no en el Senado, porque parece que se ha impuesto la portavoz adjunta, es impresentable.

Esperanza Aguirre se sitúa así en la estela del ex presidente de Gobierno José María Aznar, que este miércoles afeaba la postura del PP con la ex alcaldesa de Valencia y le acusaba de haberle excluido de la formación, después de las presiones que recibió para que dejara la bancada del PP en el Senado.

Aznar, presidente de honor de la formación, transmitía su pesar en un comunicado, donde lamentaba que Barberá “haya muerto habiendo sido excluida del partido al que dedicó su vida”, mientras que otros dirigentes como José Manuel García Margallo, ex ministro de Exteriores, cree que su baja en el PP fue “una decisión personal de Rita para no perjudicar el partido”.

Las acusaciones pesaron sobre algunos populares que, además de reconocer las críticas, lamentaron lo vivido por la senadora en su recta final. El portavoz de Gobierno y ministro de Cultura, Iñigo Méndez de Vigo, se mostró convencido de que “en los últimos tiempos algunos no se portaron bien con ella”. “Pero estoy seguro de que ella, que es una persona generosa, los sabrá perdonar”, sentenció.

La diputada Celia Villalobos también se pronunció con rotundidad y pidió la reflexión tanto a los partidos como a los medios sobre la presunción de inocencia. “Entre todos tenemos que poner límite a determinados excesos, determinadas actitudes, que llevan a situaciones irreversibles”, advirtió.

Las cabezas visibles del PP se volcaron con la senadora el día de su muerte, escenificando una unidad ante su figura que no se producía desde que el Tribunal Supremo comenzó a investigarla. Las filas del partido lamentaron su muerte y ensalzaron a la ex alcaldesa por su labor en Valencia y por una vida «dedicada» a la política.

Pablo Casado, vicesecretario de Comunicación, nombró a Barberá como «la mejor alcaldesa que ha tenido Valencia» y «la mejor presidenta de la Federación de Municipios y Provincias (FEMP)». La secretaria general, María Dolores de Cospedal, destacó su «honestidad» y defendió su inocencia, como ha hecho en otras ocasiones.

El presidente Mariano Rajoy, visiblemente apenado, reconocía que Barberá había «dedicado su vida» a Valencia y al PP, en la que fue este miércoles una declaración unánime, en contraste con las tensiones internas que se produjeron en septiembre en torno a su continuidad en el partido.