“El PSC como partido y como colectividad va a ser neutral siempre. Las primarias son para los militantes, que son los que deben expresarse, no para que las ejecutivas intenten condicionar sus posiciones. Y en el caso del PSC especialmente, porque es verdad que nuestra relación con el PSOE es verdad que es singular”.

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, hacía esta declaración de intenciones tras casi tres horas de reunión con Susana Díaz en la sede del PSOE andaluz. Aunque ha asegurado que no han tratado los problemas internos del PSOE, su posición cumple las expectativas de Susana Díaz, que aspira a que el PSC no se posicione junto a Pedro Sánchez en las primarias para elegir al nuevo líder del partido. De hecho, si fuera así y el partido catalán mantuviese la lealtad al ex secretario general, su postura tendría consecuencias en la revisión de las relaciones entre el PSOE y el PSC decretada por la Gestora socialista.

El PSC se juega con Díaz su continuidad en los órganos de decisión del PSOE

En esa revisión, el PSC se juega su continuidad en los órganos de decisión del PSOE, como el Comité Federal o sus congresos. Su salida de los mismos supondría una notable pérdida de influencia del partido catalán en el PSOE. En cambio, con esa expulsión Susana Díaz se liberaría del voto de 18.000 militantes que, hasta ahora, han encontrado en su líder, Miquel Iceta, a uno de los principales pilares de Pedro Sánchez. Por este motivo, la Gestora, controlada por el PSOE andaluz, ha amenazado al PSC con mano dura en la revisión del protocolo de colaboración.

La situación no llegaría al punto de tener que sacar al PSC de los órganos del PSOE si no se celebran las primarias. Es decir, si Pedro Sánchez tira la toalla por falta de apoyos. Por ese motivo es fundamental para Díaz que sus principales respaldos orgánicos, como el socialismo catalán, le retiren su soporte al ex secretario general.

El doble de tiempo que con Javier Fernández

El encuentro entre Iceta y Díaz ha durado casi tres horas y se produce a instancias del propio dirigente catalán. Resulta significativo que la reunión se haya prolongado el doble de tiempo de la mantenida por Iceta y el presidente de la Gestora, Javier Fernández, la semana pasada en Ferraz. Susana Díaz y ha tenido más asuntos que tratar con Iceta que el, oficialmente, máximo responsable del PSOE.

“Hemos hablado de lo que ha pasado en el PSOE, de cómo lo hemos vivido, de la voluntad de superar desencuentros y de trabajar juntos para que el PSOE, cuanto antes, recupere su fortaleza, su vigor y su utilidad para la sociedad española”, ha explicado Iceta, que ha defendido que Susana Díaz tiene una “gran voluntad de unir”, el principal requisito que él exige para un candidato, según explicó en un desayuno informativo el miércoles. Dado el talante de ambos dirigentes, la conversación seguro que ha sido intensa. De hecho, Díaz la ha insistido en que ha sido “muy muy franca y muy sincera” en declaraciones a los periodistas.

Susana tiene una gran voluntad de unir”, asegura Iceta

La presidenta andaluza había reprochado públicamente al PSC sus cambios de opinión sobre el concepto de nación catalana y había pedido a Iceta que lo “aclarase”. Según han explicado ambos, han coincidido en que los límites de la postura socialista respecto al soberanismo catalán se encuentran en el modelo federal aprobado en 2013 en la conocida como Declaración de Granada. También han analizado el acuerdo de gobierno entre el Partido Socialista de Euskadi (PSE) y el Partido Nacionalista Vasco (PNV), que ambos han celebrado por situarse dentro del marco constitucional en este sentido.

“El mayor tiempo lo hemos dedicado a hablar del encaje de Cataluña en España, de lo que nos une, de cómo podemos fortalecer el proyecto que compartimos como socialistas”, ha aclarado Díaz, que ha afirmado que “hace falta una reforma constitucional de manera urgente y nosotros tenemos nuestro modelo que une a los socialistas y que es el de Granada”.

También ha considerado “razonable” la “puerta que se abre” con el acuerdo entre el PNV y el PSE, porque demuestra que cualquier avance en el autogobierno y el desarrollo de una nación sin estado se puede plantear “dentro de la legalidad”. “Coincidimos en que ese acuerdo dará estabilidad y marca la vía para profundizar en el autogobierno pero dentro de la legalidad y de la búsqueda de consensos muy amplios”, ha añadido Iceta.